He escrito cuatro cosas en serie sobre Ayer, Hoy, Mañana y Pasado-Mañana. ¿Qué pasa después? Me quedo en blanco. Si la serie la pudiera continuar, no habría problema y el papel no estaría blanco, pero así el blanco te duerme, te irrita, te estropea la vista. Si al menos fuese gris y no blanco, pero es blanco. Las hojas de papel son blancas, muy blancas, más blancas que las prendas una vez lavadas con esos detergentes alucinantes que se publicitan en la tele. Muy blancas …. no es que yo tenga problemas para escribir, pero el blanco no me gusta, me gusta escribir. Tampoco me gusta releer. Escribo y casi nunca releo. Bueno, alguna vez si lo hago, pero una vez editado o publicado, al menos, cuando se refiere al blog, o a linkedin, o a twitter o a facebook. Escribo espontáneamente, nunca me rectifico. No porque piense que lo que hago es perfecto, sino más bien porque pienso que cualquier otra variable de lo que he escrito, sería igualmente imperfecta. Y entonces, me conformo con lo que he escrito, hasta me niego a rectificarlo, me cuesta, porque a fin de cuentas no es tan trascendente. Y además, y si resulta que lo que has rectificado te queda peor? Pues no sería la primera vez.

Hay otra variable sobre el blanco que es más preocupante. Ahora mismo estoy escribiendo, pero si toco alguna tecla que no debo, puede que se borre todo. No sería la primera vez que me ocurre y … no hay forma de recuperar. Viviendo el mundo internet, no importa demasiado, aunque en ese momento fastidia, ya lo creo que fastidia. A veces, hasta mucho. Sobre todo, cuando lo que escribes, piensas que es algo que estaba bien o que era nuevo o sencillamente era nuevo para ti o te empezaba a gustar …. y de pronto, la famosa tecla ¿cual será? Esa tecla que movida por energías indeterminadas, lleva tu dedo justo a ella, la toca y se acabó. Voy a hacer un “save” con esto, antes de que me ocurra.

Aunque tal vez cuando me meto a escribir lo que me sale, probablemente aunque entusiasmado e interesado en lo que hago, también en el fondo tengo dudas de si tengo finalmente que publicarlo o no. Igual es que el dedo se va por una voluntad inconsciente que me evita hacer el ridículo, al menos a mis propios ojos, porque igual tampoco lo haría o sí, quién sabe.

También, como me ha ocurrido ahora mismo, es probable que la prisa al escribir, eso de que la cabeza siempre va más rápida que los dedos en las teclas, y entonces tiene adelantado lo que queremos escribir, es probable digo que esa necesaria velocidad de escritura en las teclas, haga que uno se equivoque más fácilmente. Me acaba de ocurrir, pero he tenido suerte: a) porque había hecho un guardar y b) porque no dí en la tecla de borrado, sino en otra …..

En fin, esto de quedarse en blanco, da para mucho. Yo me quedo aquí. No me gusta escribir demasiado sobre cosas que sabe todo el mundo, y a fin de cuentas, yo no descubro nada nuevo. Un abrazo a todos.

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