¡Basta ya!. Innovando y Aprendiendo

Las cosas empezaron hace muchos años, a principios de los 70, en el último
quinquenio de la dictadura: a la insatisfacción social, se unía la insatisfacción sobre
métodos y formas de aprendizaje1
.
Había muchas razones para cambiar, tanto en la sociedad como en las aulas.
Así se cocieron durante años, interrelacionadas con otros movimientos sociales de
transformación, y tuvieron su primer gran salto en 1977, con una ruptura del sistema
tradicional que era común en la época.
Esa ruptura dio lugar a:
– muchas experiencias, muchos experimentos -el aula se convirtió en un
espacio de experimentación-investigación-, la mayoría aplicadas
individualmente: trabajos grupales y participativos, aplicación y
aplicabilidad de conocimientos, síntesis y aproximaciones sucesivas,
autoevaluación de exámenes u otras formas de evaluación continua, un
aula cada vez más abierta y participativa, etc,; y
– unos buenos fundamentos y conocimiento en profundidad sobre la materia
impartida, logrados en años de dedicación y constancia, y motivados por la
vocación, el sentido social y las necesidades sociales latentes:
o lecturas –en lugar de apuntes o manuales- forjadas durante muchos
años y renovadas año a año2
, por todo el grupo de la cátedra de
Estructura de Ciencias Políticas3
.
o aprendizaje acelerado sobre metodología de investigación, con tesis
doctoral incluida, que leí en 19774
,
o exámenes que llamábamos “de razonamiento” y que enfatizaban en
el pensar y recrear más que en repetir5
,
1 “Experiencias en grupo e innovación en la docencia universitaria” (2002), capítulo primero y anexo I.
2 Seguimos aquí el ejemplo del profesor Xosé Manuel Beiras que lideró lecturas versus manuales. Ver prólogo a
“Crecimiento económico y crisis estructural en España, 1959-80”, 1981.
3 Entre otros, García de Blas, Hernando, Simancas, Ortega, y muchos otros que siento no recordar.
4 Fue una gran experiencia de aprendizaje y me ayudó extraordinariamente en aclararme en muchas cosas que
rondaban por mi pensamiento sin concretarse en proyectos.
o seminarios múltiples de tipo social y concienciador de las
transformación y cambio necesarios, espacios abiertos y muy
participativos dónde se exploraban las nuevas formas de estudiante
activo6
,
o y mucho más7
.
A partir de principios de los ochenta, empezaron a organizarse las cosas y se
consiguieron apoyos, cada vez mayores, sobre todo de aquellos estudiantes que
habían trabajado con estos métodos y querían aprender más, es decir, en la mayoría
de los casos exalumnos que habían destacado y en ese momento tenían la
oportunidad de seguir aprendiendo en grupo y aportar su esfuerzo a un proyecto de
innovación educativa.
En 1985 pudimos poner en marcha el Grupo de Colaboradores, como grupo de
acción-investigación que funcionó plenamente hasta 2002 y por el que pasaron más
de 130 ex alumnos formados en metodologías de trabajo en grupo, la mayoría de los
cuales eran o acabaron siendo profesionales que trabajaban en los mundos privado o
público y que contribuían voluntariamente al desarrollo de la experiencia. Algunos
acabaron siendo profesores universitarios (Omar de León y Gracia Coronado, son los
que han subsistido de aquél grupo como profesores hasta hoy); otros se fueron al
mundo privado o público; y todos aprendieron –aprendimos- a ir haciendo las cosas
mejor en el aula y fuera de ella8
.
Buscábamos nuevas rutas hacia el aprendizaje, combinando, como casi
siempre hemos hecho desde el principio:
investigación con docencia, teoría con práctica y aplicación, identidad
con participación, individuo con grupo de trabajo9
.
5 Fueron un salto importante desde los típicos exámenes de preguntas o tipo test que predominaban en el
espacio educativo.
6 Sobre el concepto de estructura, sobre “La crítica del programa de Gotha”, sobre empleo e innovación, etc-,
transformación del aula en un espacio más amplio y participativo.
7 Todo eso supuso un trabajo muy motivador y tremendamente intensivo que buscaba la transformación de
todos los espacios de aprendizaje, desde los formatos tradicionales. Estábamos buscando rutas, rutas
innovadoras de aprendizaje, experimentándolas, probándolas, y todo ello con una gran participación de los
estudiantes, desde ellos y a partir de ellos y de su proceso mismo de aprendizaje. La “Cátedra de Sampedro” de
Ciencias Políticas se convirtió en un punto de referencia y de liderazgo en lo social y lo universitario.
8 “Experiencias …” (2002) explica ampliamente esta experiencia tanto en los capítulos segundo, tercero y
cuarto, como en el anexo firmado por Omar de León.
A partir de 1985-86 las cosas se empezaron a acelerar, en algunos momentos
exponencialmente. Un resumen breve de las fases de innovación por las que pasamos
podría ser:
a) Hemos pasado de ser un núcleo de investigación-formación de
aplicación de grupos y acción en la enseñanza universitaria, trabajando
desde la perspectiva grupal y social y, por añadidura, general (Así
trabajamos en el Grupo de Colaboradores, 1985-2002. La experiencia se
explica con detalle en “Experiencias en Grupo e Innovación en la docencia
universitaria” Editorial Complutense, 2002, libro construido entre todos
nosotros)
b) a ser primero una experiencia interdependiente entre profesores (GII,
grupo interdisciplinario e interuniversitario 2003-2008, que tiene su
referencia en la forja del I y II Encuentro de Intercambio de Experiencias
Innovadoras en la docencia universitaria, de Somosaguas 2005 y Aranjuez
2006 y la publicación de “Aprender haciendo en grupo” en “Iniciación a la
docencia” ICE-UCM, 2007)10;
c) después, entre profesores y estudiantes11 (GII, 2008-10, que tiene su
zenit en la organización y realización del III Encuentro12 en el que participan
estudiantes junto a profesores y que viene reflejado en Roberto Carballo y
Paloma Fernández: “Metodologías y Experiencias”, como producto del III
Encuentro, 2007); más tarde y
9 Todas esas fragmentaciones reducen la calidad de los procesos de aprendizaje, y ya en los años setenta lo
sabíamos, o tal vez lo intuíamos, pero caminamos en esa perspectiva, en una perspectiva estructural, hoy
diríamos sistémica, en definitiva global e interrelacionada.
10 En “Metodología y Experiencias”(2007) se cuenta la historia del GII, le llamamos GII, Grupo Interdisciplinario
e Interuniversitario, antecedente de la Asociación Espiral para la Innovación Educativa, como grupo más
abierto.
11 Una de las líneas de investigación tal vez más estratégica de nuestro trabajo ha consistido en tener siempre
en cuenta las demandas reales de los estudiantes, a trabajar a partir de ellas, y llegar hasta dónde era posible,
es decir, construir proyectos de innovación que fueran una respuesta adecuada a las necesidades. Por eso,
desde el principio hemos investigado en las necesidades de los estudiantes. En los últimos diez años se ha
formalizado en una investigación continua que parte de lo que ellos piensas como necesario y lo que ellos van
encontrando y echando en falta según discurren los cursos, de tal forma que todo eso nos permite
“adelantarnos” a sus necesidades y diseñar cursos y programas que están íntimamente relacionados con lo que
se demanda, combinados con lo que el conocimiento avanza y las experiencias de otros y nuestras van
haciendo posible. Un ejemplo de este trabajo de investigación se puede encontrar en “Experiencias …” (2002),
anexo I o bien en “Metodologías … (2007), capítulo primero.
12 http://iiiencuentro2007.blogspot.com.br/2007/11/iii-encuentro-fechas-definitivas.html
d) entre profesores, estudiantes, investigadores, documentalistas y
emprendedores sociales y sociedad, hoy –en cierta medida, anticipada en
Roberto Carballo “Manifiestos para la Innovación Educativa” Editorial Díaz
de Santos, 2009-. El GIII, grupo igualmente interdisciplinario,
interuniversitario, intersocial, y el IV Encuentro tienen sus hitos,
o por una parte, en el salto global al mundo de las redes sociales –
Linkedin, Google+, Facebook-;
o por otra, en la organización y materialización del IV Encuentro con
participación no sólo de profesores universitarios y estudiantes, sino
también de profesores de todas las esferas educativas,
investigadores, documentalistas, emprendedores, innovadores,
profesionales, empresarios, promotores, consultores –todos estos
últimos “representando” a la sociedad-; y
o la puesta en marcha de la Asociación Espiral para la Innovación
Educativa13, con la idea de difundir experiencias y conocimientos y
ampliar el grupo básico de innovación) y dar un paso más en la
construcción de un espacio complejo, el proyecto de innovación
Prometeu 2020

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