¿Por qué innovar? Sobre todo, para ahorrar recursos, para aprovechar lo que tenemos, para mantener mejor los equilibrios con la naturaleza y disponer de medios para vivir sin los grandes desequilibrios que tenemos. La vida se mueve innovemos o no, todo cambia, todo fluye, como un río. No necesitamos crecer, necesitamos hacerlo todo con menos recursos, equilibrar mejor nuestras actuaciones, hacer menos daño al entorno y a otros seres humanos, aprender a vivir compartiendo. Innovar es también reorganizarse y valorar cuestiones que no está bien que duerman, y sin embargo, otras menos adecuadas estén tan presentes. Innovar es sentir que podemos ser y compartir, y vivir mejor de lo que lo hacemos, y con menos medios, sin profundizar en los desequilibrios que ya hemos producido con nuestra loca acción, que sencillamente permite ambiciones también enloquecidas, yo diría innecesariamente enloquecidas. Innovar es abordar las necesidades, las que son realmente necesidades y comprometerse con la búsqueda de soluciones innovadoras que reproduzcan el medio y lo traten como nuestro compañero de viaje. Innovar es autoorganizarse, responsabilizarse de nuestros actos, saber que a partir de nosotros podemos avanzar en ese objetivo que persigue que todos convivamos.

Creo que vale como introducción de esta entrada, luego vendrán las notas a pié de página.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

22 comentarios en «Innovar»

  1. Utilizar mejor los recursos disponibles, y no gastar los que son no renovables …. una buena meta ….. ¿por qué no conseguir una sociedad que recicla al 100%? Es más, una sociedad en la que las empresas alquilan los productos finales y se comprometen a reciclarlos y devolverlos nuevamente a la sociedad para continuar usándolos bajo nuevos supuestos. Tendremos que comprometer a las organizaciones empresariales para que evitemos la burrada de residuos y contaminación que producimos.

  2. Que las empresas alquilen, que no vendan, que se comprometan en el contrato de alquiler a renovar el material x años después para reciclarlo al 100% y devolverlo bajo un nuevo formato que además permita ser menos lesivo para la naturaleza.

  3. Además, se reducirían todos los efectos de la propiedad …. en las personas que tengan o no tengan, al final hacen presencia de sus propiedades y parece que les configura la vida. La propiedad es un robo, decía con muy buen criterio Proudhon …. y estaba muy cerca de la verdad.

  4. La propiedad es como un grillete, una cárcel para los que la tienen. Las casas o condominios se convierten en pequeños castillos guardados para evitar perder una propiedad efímera. Es horrible vivir siempre entre rejas. Los que tienen se crean sus propias cárceles ….. a veces mucho más carcelarias que las propias prisiones.

  5. Y luego viene la policia, y sus formas represivas ad hoc, que es para «echarles de comer aparte». Cuanto más delito, más policía y más represión, y menos libertades, más encierro moral o vital para todos.

  6. Es curioso como justo ayer estuvimos haciendo, mis alumnos y yo, una reflexión acerca de ese tema. La discusión era a propósito del trabajo, la pregunta inicial era “¿Para qué y por qué estoy trabajando? Y la contestación general fue “para tener una vida mejor y darle una vida mejor a mi familia.” Por vida mejor ellos entendían un coche por persona, una casa grande con una habitación para cada hijo (en general tres), una casa en la playa, una casa en el campo… y así seguía, un listado casi interminable, sí, porque eso nos genera el capitalismo, siempre queremos más y más y muchas veces no sabemos ni siquiera para qué. Yo creo que a todos nos ha pasado lo de comprar algo relativamente caro y no usarlo jamás o un par de veces. Y, cuando nos damos cuenta, nos hemos creado demasiadas necesidades a las cuales hay que mantenerlas porque ya no se puede vivir en una casa más pequeña que no llame mucho la atención de los bandidos, lo cual obliga a que uno tenga un guardia delante de su casa. El hijo no puede estar pendiente de los padres para ir a la escuela porque los padres tienen que trabajar para mantener el nivel de vida, lo que hace que se tenga que recurrir a un chofer y así por adelante….

    Hemos llegado – la sociedad capitalista – al punto de que no poseemos nuestro dinero; es él que nos posee a nosotros y que dicta cuál es el próximo paso.
    Como dice Roberto “la vida se mueve innovemos o no” y nos queda decidir si vamos a seguir esperando que ella vaya por donde quiera ella o que vaya por dónde queramos nosotros. Para ello hace falta ante todo una reflexión de nuestras reales necesidades. Hoy día se habla mucho en buscarse alternativas para preservar la naturaleza, lo que demuestra que las personas quieren seguir gastándola, pero “de una forma más ecológicamente correcta”; no se da cuenta de que la verdad es que más allá de alternativas para gastar mejor, tenemos que gastar menos.

  7. Y que todo empieza por la necesidad, por la escasez …. y si no hay escasez difícilmente se facilitan los procesos innovadores. No es que me guste que haya escasez, es que es el estado natural, y cuando no lo es, casi siempre hay problemas. Los países naturalmente ricos no son más desarrollados, porque se creen ricos …. sin serlo.

  8. La innovación nace de la necesidad, de la escasez, y a través de los espacios de interrelación, camina hacia la solución parcial y constante de los mismos. Siempre hay nuevos problemas, y por tanto, siempre es preciso continuar dialogando con el rio de la vida. Cuando nos sentimos que ya hemos llegado, empezamos a morir.

  9. Innovar produce satisfacción, autodesarrollo. En realidad, la innovación no se comprende como un impulso exterior, sino como un proceso de autodesarrollo, de autoorganización, de autogestión. El impulso, la motivación tiene que estar adentro, tiene que buscarse adentro. Si te lo dan hecho, los resultados no son los mismos. Es el caso de la abundancia producida por aprovechar las oportunidades que nos dan los otros, en el sentido de apoyar nuestras ideas sólo en subvenciones, en créditos baratos especiales, en cooperación para el desarrollo. Las limosnas no producen innovación; tampoco apoyarla en los otros. Es el caso de España y su poco aprovechamiento de lo mucho que Europa ha hecho por ella durante veinte años. Es cierto que hay mejores carreteras y poco más. El dinero, excesivamente abundante, más bien ha generado pasividad y espera de seguir recibiéndolo, cuando tendríamos que haber crecido y pensar en términos de nosotros mismos, y no de lo que pueden seguir dándonos por esos mundos. Si te regalan las cosas, la mayoría de las veces no produce estímulos, sino apropiación ….. casi indebida.

  10. El resultado final de un proceso innovador es un producto o servicio novedoso, pero eso no es lo más importante, sino que cubra una necesidad real, no una necesidad aparente. Y además, hay que fijarse en los procesos y no en los resultados. Si fomentamos los resultados y no lo hacemos con los procesos, nunca aprenderemos. Son los procesos los que conducen a la innovación. De esa forma, podríamos decir que la llamada innovación, la tecnológica, es sólo el resultado de un proceso complejo que está detrás de ella, y que hace posible que surjan constantemente artefactos que hacen menos difícil la vida. Es decir, sin la innovación a partir de las personas y los grupos, la innovación tecnológica no se produce, como ocurre realmente en nuestro país. Mucho dinero y pocos frutos, ¿por qué? Voy a dejar aquí la pregunta.

  11. No somos un país innovador porque somos demasiado individualistas, porque somos más egoistas de lo debido, porque competimos excesivamente, porque ……. y porque no tenemos paciencia ni hacemos esfuerzos continuados hacia un horizonte, porque lo queremos todo ya, porque no nos asociamos con otros, porque no cooperamos, porque ……..

  12. Y en el fondo, todo eso es un factor cultural y social, una forma de vivir y de ser. Es cierto que hay mucha gente que no es así o que lucha por no serlo, pero nuestras proporciones son peores que las de otras culturas y países, no de todos, sino de algunos, precisamente aquellos que son más innovadores. No es que no seamos, es que no somos lo suficiente.

  13. Las proporciones de los institucionalistas franceses, he vuelto a ellas. Es que las proporciones son muy importantes. Un ejemplo, las proporciones o desproporciones en la distribución de la renta, fomentan o frenan los impulsos al crecimiento. Cuando la renta empieza a empeorar tanto en su distribución que las cosas se hacen agobiantes, el sistema se ahoga. Las proporciones son más importantes de lo que pensamos.

  14. Y los ritmos también son importantes. Querer correr mucho es sinónimo de llegar más tarde a medio y largo plazo. Quedarse parado, más o menos lo mismo. Hay que descubrir tu ritmo, y el ritmo del corazón casi siempre es un buen ritmo. Se necesita un ritmo de aprendizaje para innovar. Y no se pueden dar saltos. La innovación es casi incompatible con los grandes cambios: se produce en otras condiciones y ambientes. La prisa del sistema es mala consejera.

  15. Pero también lo es la vagancia y la apatía. Sin prisas, pero sin pausa. El ritmo marca el rendimiento de los procesos innovadores. Es preciso asimilar los momentos: profundizar en el punto de partida, saber donde estamos, valorarlo adecuadamente, llegar hasta donde ese mismo análisis nos diga lo que podemos hacer, lo que sería más oportuno, y lo que no debemos hacer. Por eso, sistemas de análisis estratégico pobres y rápidos como los DAFO son tan poco adecuados para saber donde estamos. O los focus-group son tan poco adecuados para forjar grupos y cooperación en las organizaciones. Cuestión de ritmos.

  16. En último extremo, los ritmos los marca la naturaleza. El sol marca nuestro ritmo básico; la luna altera nuestras proporciones internas y nuestras mareas. No podemos forjar nuestros ritmos sin tener en cuenta los ritmos de la naturaleza. Forzar los ritmos, como lo hacemos, solo acaba significando conflicto con los equilibrios dinámicos naturales, y consecuentemente, con la vida y acabaremos pagando las consecuencias.

  17. El ritmo de los rios y sus cambios de ritmo según el curso y las estaciones es un buen referente. No podemos dejar de dialogar con el rio, es decir, con la vida misma. Hay momentos para arreglar las cosas y ponerlas bien, hay momentos para sembrar, hay momentos para guardar el crecimiento y apoyarlo, hay momentos para cosechar, hay momentos …….. Saber seguir el ritmo de la naturaleza, es también utilizar los ritmos de la investigación científica, y no dar grandes saltos, y estar preparado para desarrollar diversas competencias en cada momento. Saber documentarse, saber leer y conocer, saber analizar, saber interrelacionar, saber inducir nuevos modelos explicativos, saber desarrollar las consecuencias de esos modelos, saber contrastar, saber ….. volver a empezar, aunque se sepa que nunca se vuelva a empezar, sino que siempre estamos en otra posición.

  18. Lo más difícil de innovar es saber dar el salto de lo individual a lo participado, al grupo como motor de los procesos innovadores. La cooperación está en el centro de todo, y sólo cuando se consiguen unos mínimos es posible avanzar decisivamente.

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