Otra innovación (en síntesis)

Otra Innovacion (sintetizando un poco)

Los once puntos que he desarrollado en estos ultimos dias, se pueden releer y sintetizar de la forma que sigue:

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(1) Estructura, no fragmentar

No perder el sentido, ni la vision del bosque. Las partes interrelacionadas en una estructura, un sistema de transformaciones, que se nutre a partir de su propio autodesarrollo.

(2) Participación …. para muchos

La innovación no es cuestion de unos pocos, elitista, y si asi se desarrolla, su influencia es mas limitada; hacer participar a muchos, a casi todos, siempre nos sorprende, porque la cantidad no solo hace cantidad, sino calidad.

(3) Cooperando en grupo

El grupo nos permite cooperar. Saber trabajar con otros es empezar a vivir otra vida, aprender que el otro existe y que siempre nos salva. Eso nos relanza individualmente, nos desarrolla en nuestras competencias.

(4) Desde la necesidad y su análisis

Las cosas solo empiezan a cambiar cuando se analiza y se llega a conocer de forma casi permanente donde estamos. Si, solo eso, donde estamos. El conocimiento del presente, mucho mas difícil de lo que normalmente consideramos, es el punto de partida para procesos innovadores. Y ese conocimiento no esta en nosotros, sino en otros, que son los que mejor pueden expresar las necesidades.

(5) Action-research

El action-research es una metodología de transformación. Se cambia, cambiando, moviéndose. Si no nos movemos, difícilmente vamos a cambiar. Aprender es una accion en si misma, y sin experiencia, el aprendizaje es poco menos que nada.

(6) ¿Tracción o facilitacion?

El estilo de dirección, de dirigir, es muy importante. No tanto para impulsar, como para reducir los limites. Pasar de un estilo dirigista a un estilo facilitador, cambia las condiciones en que se desarrollan los espacios de innovación, les da alas, les permite volar. Facilitar los procesos no es precisamente condicionarlos, sino confiar en su autodesarrollo grupal e individual.

(7) Autonomia-responsabilidad

Los grados de libertad juegan un papel importante. Pero no se trata de un gran dilema, solo empezar por tener autonomia, desarrollar las capacidades de responsabilizacion de individuos y grupos. Poco a poco y de pronto exponencialmente, se desarrollara la autonomia necesaria y los grados de libertad pertinentes.

(8) Accion-conocimiento

No solo podemos hacer, es preciso construir conocimiento según hacemos. De ahí la importancia de aprender haciendo, y de las experiencias como núcleo sobre el que construimos desde el presente hacia el futuro. Generar conocimiento al tiempo que innovamos, de eso se trata.

(9) Cultura

Finalmente, son los factores culturales, las estructuras culturales, las que facilitan o dificultan los procesos y espacios innovadores. Pero no se puede ir directamente a cambiar la cultura con “mitines” y otras formas de supuesta concienciacion, sino a traves de la accion misma de los implicados. La accion nos modifica, hasta en nuestros comportamientos mas actitudinales.

(10) Innovación Social

Remarcar el hecho de que hablamos de un conjunto, y que este tipo de innovación podemos llamarla social o podemos llamarla “otra innovación”, y que no son partes, sino un grupo, un equipo bien coordinado, es importante. No podemos olvidar la globalidad de cada proyecto y de cada accion, que no puede perder el sentido que nace de lo social y de las necesidades sociales.

(11) Transparencia

Y todo esto no tiene sentido sin transparencia, reduciendo la opacidad y abriendo los cajones de lo que ya sabemos y es necesario contar con ello para seguir. La transparencia obliga ademas a ser mas serios con/en nuestro trabajo.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

6 comentarios en «Otra innovación (en síntesis)»

  1. Mi libro-manual sobre «Innovación y Gestión del Conocimiento» se publicó hace ahora diez años (2006) y en él se había trabajado durante más de tres años en la configuración de un modelo, una metodología y unas técnicas y herramientas, todas ellas experimentadas. Ahí sigue en la editorial Díaz de Santos.

    Los años ochenta y noventa fueron de una gran experiencia para mi trabajo. Después de siete años de trabajo logré sacar adelante «Innovando en la empresa», dónde se plasmaban los puntos claves para dirigir de otra forma, al tiempo que se mostraban aquellos que eran -y en gran medida siguen siendo- caminos poco adecuados para lograr satisfacción, sociedad, y hasta rentabilidad. La experiencia directa de dirección y el trato con otros directivos fue decisiva en la configuración de una investigación que dió como resultado el libro publicado por Ediciones 2000 en 1999.

  2. La experiencia de redes interempresariales en Galicia durante cuatro años fue básica para mejorar y ampliar el conocimiento sobre una innovación diferente. Ahora no se trataba específicamente de la dirección y de los estilos de dirección, sino del desarrollo de espacios de innovación globales mediante redes, y apuntando tal vez a la parte más débil del sistema empresarial y también la más potencialmente innovadora, las pymes. La experiencia fue extraordinaria y de un gran aprendizaje. Hubo que hacer e investigar al tiempo y a veces con poco tiempo. Fue una experiencia extrraordinaria.

    Se editó un libro «Redes de Innovación Interempresariales en Galicia», que por un cambio de gobierno no fué finalmente publicado, aunque los originales existen y los he utilizado varias veces en mi blog: https://www.robertocarballo.com Una pena que no se divulgara porque la experiencia de Redes fué única y muy positiva para todos los participantes.

    El modelo derivado de esta experiencia, perfeccionó mi trabajo y mi investigación y me permitió dar un salto en la línea de formar a otras personas para que ellas a su vez pudiesen asesorar o formar a otras. Ahí nació el Magister de Innovación y Gestión del Conocimiento.

  3. En 2000 diseñé y puse en macha un Master/Magister en Innovación y Gestión del Conocimiento en el Centro Superior de Estudios de la Universidad Complutense de Madrid., Durante cinco años-cursos constituyó una experiencia casi única, porque en ese momento todo lo que hacía referencia a innovación iba por el camino tecnológico. Se sostuvo con muchos participantes latinoamericanos, pero no tuvo todo el apoyo necesario para continuarse de los empresarios «nacionales», cosa poco sorprendente. Esa Experiencia es la que nos permitío avanzar primero en un libro «La Espiral de la Innovación» que sintetizaba el modelo (publicado en 2004), y que fué embrión de «Innovación y Gestión del Conocimiento» (2006).

    En 2005-06 monté el weblog https://www.robertocarballo.com que constituyó a partir de ahí mi plataforma de difusión de lo que había experimentado y aprendido en todos esos años, desde que en 1984 me adentré realmente en el mundo de la innovación. En este momento cuenta con casi tres mil entradas y el doble de comentarias, más de la mitad de los mismos hechos por mí mismo, en la idea de ampliar o clarificar lo dicho en la entrada correspondiente, y ayudarme a mí mismo a ir deconstruyendo mi trabajo.

  4. Después de 2006 me concentré sobre todo en aplicar este modelo y metodología y aprender paralelamente e investigar en el mundo educativo. Ya venía haciéndolo desde mediados de los ochenta, pero a partir de 2003 transformé el Grupo de Colaboradores, por donde llegaron a pasar más de 200 licenciados universitarios, en el Grupo de Innovación Interdisciplinaria e interuniversitaria (GII), compuesto por profesores y profesionales de alto nivel. Por él, hasta hoy pasaron más de cien profesionales. Conseguimos ser avalados con proyectos de innovación educativa por las universidades complutense y politécnica de Madrid. Han participado en ´él profesores de más de veinte facultades o escuelas diferentes y sigue siendo avalado por proyectos de innovación educativa. En estos años hemos publicado cinco CDs con documentación, y yo me he permitido a partir de la experiencia de mi aula publicar: «Manifiestos para la Innovación Educativa» en 2009 y varios artículos en libros y revistas. Mucha investigación, mucho trabajo, mucho aprendizaje y cada día más interés por reformar o innovar, aunque sea mínimamente la educación y la sociedad. Tal vez lo más relevante, dentro del gran avance que supuso la constancia en este horizonte de renovación de los espacios de aprendizaje, fueron los cinco Encuentros de Intercambio de Experiencias Innovadoras, que se construyeron sobre la coherencia con el modelo, y de esa forma, los protagonistas fueron los profesores, intercambiando experiencias entre ellos; los alumnos, mostrando su plataforma de reivindicaciones ante una enseñanza excesivamente tradicional; y los profesionales, que tuvieron la oportunidad de intercambiar experiencias con los otros dos grupos. Estos Encuentros han difundido innovación entre muchas personas, de forma libre, abierta y democrática. Y por supuesto, una innovación para desarrollarnos social y humanamente.

  5. El camino al que hemos llegado es difícil, porque normalmente el mundo del poder hace aquello que le resulta más fácil y de «sentido común», que no siempre es el más común de los sentidos y muchas veces no está fundamentado más que en la costumbre y no en la experiencia investigada. Lo cierto es que cuesta aprender, cuesta hacer evidente, lo que es evidente: que las cosas no mejoran si se siguen haciendo tan mal que hasta muchas veces ni se mira a un lado y a otro y se contempla lo mucho y bueno que se hace fuera y al lado nuestro.

    Mirar al otro, dejarse ver y comprender con humildad por los demás, no mirarse excesivamente el ombligo y bajar de narcisismos ignorantes, esas son algunas de las muchas cosas que todavía son -y por desgracia, seguirán siendo- asignaturas pendientes.

  6. Mi formación como estructuralista me permitió ver el mundo como un todo interrelacionado en constante transformación y con una autorregulación que construía espirales en lugar de círculos a su paso.

    Así, pronto, en 1983, tal vez basándome en cierto modo de forma implícita en el esfuerzo investigador que significó mi tesis doctoral, que las organizaciones tienen un espacio estructural que les confiere posibilidades y límites, y esta estructura está muy cerca del grado y calidad de la intercomunicación, bien sea interna, con sus trabajadores, bien sea externa con sus suministradores y clientes. Comunicarse no es dar noticias o publicidades, sino interrelacionarse, conocerse, interiorizar al otro, interiorizar a la sociedad. Y ese es un camino poco explorado, pero que si constituye el punto de referencia de mi modelo: la intercomunicación, forjar intercomunicación con otros, sean internos o externos, saber apreciarlos, saber trabajar con ellos, saber cooperar, saber trabajar en grupo. Claro que para llegar a espacios intercomunicados es preciso planificarlos, utilizar metodologías adecuadas, y tener más paciencia de la que normalmente tenemos. Demasiada prisa en todos, miedos a perder el tren y el resultado es que las cosas es difícil «terminarlas», porque los miedos acaban frustrando el proceso y en parte, los resultados.

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