Mi libro-manual sobre “Innovación y Gestión del Conocimiento” se publicó hace ahora diez años (2006) y en él se había trabajado durante más de tres años en la configuración de un modelo, una metodología y unas técnicas y herramientas, todas ellas experimentadas. Ahí sigue en la editorial Díaz de Santos. Es el producto de muchos años de experiencia, investigación y experimentación.

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1. Los años ochenta y noventa fueron de una gran experiencia para mi trabajo. Después de siete años de trabajo logré sacar adelante “Innovando en la empresa”, dónde se plasmaban los puntos claves para dirigir de otra forma, al tiempo que se mostraban aquellos que eran -y en gran medida siguen siendo- caminos poco adecuados para lograr satisfacción, sociedad, y hasta rentabilidad. Ediciones 2000 publicó el libro en 1999. No fué un primer paso, sino una difusión de los primeros años de experiencia e investigación en directo. Lo experimenté en directo como director de desarrollo y planificación de recursos humanos en una gran empresa. Y luego como director y promotor durante un quinquenio de la revista líder «Capital Humano» y todo lo que llevaba acarreado de relaciones, seminarios, encuentros, congresos y todo eso, organizados en torno a ella y a la Asociación de Directivos de Personal.

2. Un segundo paso fue posible cuando conocí a Santiago Guillén, que dirigía el Instituto Catalán de Telemática Aplicada, y allí experimentamos en directo con pequeñas empresas innovadoras, y en varias etapas, lo que es una dirección alternativa a la «de toda la vida». Y funcionó, fué una gran experiencia, que se prolongó cuando Santiago creó la Asociación para la Innovación y me invitó a presidirla y participar en su promoción y liderazgo. Otra gran experiencia.

3. En paralelo, lideré la experiencia de Redes de Innovación interempresariales en Galicia. Fueron cuatro años alucinantes, junto con profesionales de altísimo nivel. Nos adentramos en una innovación diferente. Ahora no se trataba específicamente de la dirección y de los estilos de dirección -aunque también-, sino del desarrollo de espacios de innovación globales mediante redes, y apuntando tal vez a la parte más débil del sistema empresarial y también la más potencialmente innovadora, las pymes. La experiencia fue extraordinaria y de un gran aprendizaje. Hubo que hacer e investigar al tiempo y a veces con poco tiempo. Fue una experiencia extrraordinaria.

Se editó un libro “Redes de Innovación Interempresariales en Galicia”, que por un cambio de gobierno no fué finalmente publicado, aunque los originales existen y los he utilizado varias veces en mi blog: www.robertocarballo.com Una pena que no se divulgara porque la experiencia de Redes fué única y muy positiva para todos los participantes. Y hubiera sido un modelo repetible e imitable en muchos sitios y con una de las variables clave para innovar: las pymes.

4. En 2000 diseñé y puse en marcha un Master en Innovación y Gestión del Conocimiento en el Centro Superior de Estudios de la Universidad Complutense de Madrid., Durante cinco años-cursos constituyó una experiencia casi única, porque en ese momento todo lo que hacía referencia a innovación iba por el camino tecnológico -y en buena medida, sigue yendo-. Se sostuvo con muchos participantes latinoamericanos, pero no tuvo todo el apoyo necesario para continuarse de los empresarios “nacionales”, cosa poco sorprendente. Esa Experiencia es la que nos permitío avanzar primero en un libro “La Espiral de la Innovación” que sintetizaba el modelo (publicado en 2004), un libro bonito y muy pedagógico y fácil de leer, y que fué embrión de “Innovación y Gestión del Conocimiento” (2006).

En 2005-06 monté el weblog www.robertocarballo.com que constituyó a partir de ahí mi plataforma de difusión de lo que había experimentado y aprendido en todos esos años, desde que en 1984 -¡que curiosa la coincidencia con Orwell!, nunca me había fijado- me adentré realmente en el mundo de la innovación, aunque en cierto modo es lo que ya venía haciendo en el mundo de la estructura en la universidad.

5. Después de 2006 me concentré en aplicar este modelo y metodología y aprender paralelamente e investigar en el mundo educativo. Ya venía haciéndolo desde mediados de los ochenta, pero a partir de 2003 transformé el Grupo de Colaboradores, por donde legaron a pasar más de 200 licenciados universitarios, en el Grupo de Innovación Interdisciplinaria, compuesto por profesores y profesionales de alto nivel. Por él, hasta hoy pasaron más de cien profesionales. Conseguimos ser avalados con proyectos de innovación educativa por las universidades complutense y politécnica de Madrid. Han participado en él profesores de más de veinte facultades o escuelas diferentes y sigue siendo avalado por proyectos de innovación educativa. En el fondo, la docencia-investigación universitaria es el germen de una buena parte de lo que he podido hacer en el mundo de la innovación social y humana.

En estos años hemos publicado cinco CDs con documentación, y yo me he permitido a partir de la experiencia de mi aula publicar: “Manifiestos para la Innovación Educativa” en 1969 y varios artículos en libros y revistas. Mucha investigasción, mucho trabajo, mucho aprendizaje y cada día más interés por reformar o innovar, aunque sea mínimamente la educación y la sociedad.

6. El camino al que hemos llegado es difícil, porque normalmente el mundo del poder hace aquello que le resulta más fácil y de “sentido común”, que no siempre es el más común de los sentidos y muchas veces no está fundamentado más que en la costumbre y no en la experiencia investigada. Lo cierto es que cuesta aprender, cuesta hacer evidente, lo que es evidente: que las cosas no mejoran si se siguen haciendo tan mal que hasta muchas veces ni se mira a un lado y a otro y se contempla lo mucho y bueno que se hace fuera y al lado nuestro.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

Un comentario en «Hace diez años ……»

  1. Fue un gran trabajo, al menos para mí. He pensado varias veces en reducirlo de sus 600 páginas a algo más leíble. Lo he intentado, tengo algunas pruebas en el ordenador, pero al final nunca me decidía a ello. Una síntesis es realmente compleja de reducir, aunque tenga la finalidad de difundirse. He escrito mucho en mi weblog sobre el tema y reproducido algunas partes que me parecían más interesantes para ser bases de imitación o de innovación. Cuando una obra se ha convertido en una especie de manual sobre un tema poco conocido o mal trabajado, es muy penoso reducirla o simplificarla. Habría que sintetizarla, pero hasta ahora no he sido capaz. Seguirá siendo leída sólo por aquellos que realmente la sientan como suya. En fin, espero que sean muchos y que haya ayudado a gente para poder replantear o mejorar sus propios esquemas de trabajo o prácticas innovadoras.

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    Siendo muy joven, menos de treinta, puse en marcha un seminario sobre el panfleto-librito «Crítica del programa de Gotha» de Carlos Marx. Asistió mucha gente y estuvimos casi dos años aprendiendo a Marx a partir de esta pequeña aportación. Todo lo que trabajo o escribo me parece incompleto, y sólo se puede ver en todas sus consideraciones si realmente se hace un seminario de muchas horas y con muchas posibles experiencias a partir de lo aprendido. Me gustaría hacerlo con «Innovación y Gestión del Conocimiento». Saldrían muchos libros desde esa nueva lectura.

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