Educación en huelga

Lo único malo de la huelga en la educación es que tampoco va a resolver mucho del pobre sistema educativo en que nos movemos. Pero, entiéndanme, la culpa no la tiene la huelga, sino el sistema lamentable que hemos desenvuelto. La huelga es una respuesta adecuada ante los recortes sucesivos y la falta de respeto que demuestra el poder político por aquello que es el futuro del país, por aprender y educarse.

El sistema educativo ha provocado un lenguaje agresivo, pobre – a veces, paupérrimo-, ignorante, de falta de confianza en la importancia de aprender y de querer aprender, de falta de maestros, de personas que dan ejemplo y son ejemplo de los más jóvenes, desconfiado con el conocimiento, sin respuesta de innovación, sea tecnológica u organizativa, jerárquico e innecesariamente autoritario, y al tiempo, frágil en saber lo que es importante y lo que no …. El sistema educativo real español, después de leyes y leyes orgánicas y muchas más antes y siempre igual, es demencial. Y en su bajo nivel y en su incapacidad es por lo que además es más débil, porque si la gente ignorante se lo carga un poco más, se dirán: total, para lo que servía, que más da ….. porque es muy triste que exista tan poca sensibilidad ante el aprendizaje, que cada vez sea más fácil encontrar personas que desconfían en su interés para que las personas no sólo se eduquen, sino que les sea útil para vivir.

Recuerdo que cuando era joven, todo el objetivo de mis padres para conmigo, era que estudiase, que aprendiese, que fuera bueno en mates o en lengua y que llegase a lo más alto posible. Una de mis mayores penas fue que cuando alcancé mi doctorado, ya ni mi padre ni mi madre, pudieron disfrutarlo. Porque aún valorándose poco la educación, tenía mucho valor que ahora, tal vez porque éramos más pobres, tal vez porque casi no teníamos nada y todo estaba por conseguir, tal vez porque estudiar te daba unas oportunidades -todavía en parte es así, pero menos- que ahora son menores, tal vez porque la gente era más respetuosa con el otro, e intentaba hablar bien, correctamente, para ser entendido, y si no lo hacía, sentía que tenía que mejorar. Recuerdo tantas cosas que servirían de justificación de lo que digo, que es como un mar tormentoso y es difícil decir una, porque necesitaría líneas y párrafos para poder explicar todo esto. Pero creo que mis lectores en parte o totalmente lo han vivido. A mí me sirvió mucho estudiar, entre otras cosas porque me ayudó a resolver mi vida y la de mi familia, pero también me ayudó a encontrar buenos amigos, amigos de bien, como decía Confucio, y porqué no, porque me ayudó a adentrarme en múltiples caminos de aprendizaje, no sólo de mi especialidad, ni siquiera del mundo estricto de las ciencias sociales, ni siquiera sólo de la ciencia, sino de la vida, del arte, de la literatura, de …… en fin, interés por la maravilla de vivir y compartir con otros.

Aprender es una gran oportunidad, es una oportunidad que los que la tienen fácil, no la valoran suficientemente. Como en todo, se necesita un poco de necesidad o un mucho, para desear aprender y para continuar en el aprendizaje. Nuestro país “se ha hecho rico”, desde que los niños nacen. Nacen llenos de regalos, rodeados de cosas, se les cumplen casi todos sus caprichos, viven en la abundancia psicológica. Ni siquiera lo que se les da …. les interesa …. y eso también reduce el interés por aprender.

Estamos locos si no nos damos cuenta de la importancia de desarrollar el aprendizaje en todas las etapas y esferas de la vida, de mirar con ojos ávidos lo que nos rodea, de buscar y encontrar y valorar lo encontrado, de saber compartir lo que se aprende y que es mucho, de ….. de tantas cosas …. Estamos locos si no sabemos que hay dos cosas básicas en la vida: mantener la salud, y saber conservarla y crecer aprendiendo. Esa es la forma básica de vivir y de amar y de encontrar los recursos para sobrevivir. Decía la Celia Gámez -creo-: salud, dinero y amor ….. Salud, bien; dinero ya vendrá si nos sentimos parte de un buen programa de aprendizaje continuo siempre ……. Amor, y hasta para amar se necesita saber ….. si supiéramos más, si tuviésemos ganas de aprender, aprenderíamos a amar mejor, a disfrutar y a satisfacer a nuestras parejas ….. Amar es aprender, y estoy casi convencido de que hasta la salud tiene que ver con la actitud básica ante el aprendizaje. La salud del alma, y sobre todo, el avanzar en lo que los griegos declaraban “conócete a tí mismo”, es seguro un paso importante hacia la salud mental, espiritual y física.

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