En el primer paso de la reunión de hoy, nos planteamos una dificultad significativa para generar espacios intercomunicados ….. la motivación (¿cómo motivarnos y como motivar al alumno?) que puede llevarnos a un espacio más participativo y a su vez a un espacio donde se aprenda porque nos gusta.

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Ese primer paso, dió lugar a plantear la pregunta: ¿Qué nos ayuda a caminar con otros, a participar, a cooperar?

Se formularon muchas respuestas.
1. la aventura, la aventura que nos acerca. Su aplicación en el aula, sería la «aventura de la búsqueda», sugerir temas que puedan provocar la búsqueda.
2. la acción con-junta también nos ayuda a caminar y cooperar. La acción, hacer cosas, nos une mucho más que las ideas. Las ideas pueden separarnos y hasta convertirnos en enemigos sin casi conocernos, aunque también pueden ayudarnos a encontrar «compañeros de viaje», que «comulgan» con nuestras ideas …. «para toda la vida». La acción, sin embargo, aún teniendo ideas diferentes, nos une, nos une en la construcción de nuevos horizontes, y lo que en el mundo de las ideas podía ser disparatado -colaborar con el contrario-, aquí nos lleva a situaciones parecidas, porque en la acción es más fácil la cooperación.
3. Los objetivos, tener objetivos y metas comunes, marcarse objetivos. Además, trabajar por objetivos nos induce a responsabilizarnos cada vez más de lo que hacemos y de lo que vamos a hacer. Si logramos que un grupo se marque unos objetivos o un horizonte hacia el que caminar -hacer una investigación sobre …. cualquier cosa-, estamos empezando a responsabilizar a todos y cada uno de ellos de llegar a las metas comunes propuestas.
4. Las experiencias …… si son compartidas, es decir, si luego son analizadas, comprendidas, dándoles sentido y razón de ser. No es sufiicente con la experiencia en sí, sino con la oportunidad de analizarlas entre varios.
5. La «oportunidad de ser escuchado», pero no por ser escuchado, sino porque uno tiene una responsabilidad para con los demás. Es decir, el trabajo que hace un grupo o un individuo es para los demás, para los otros, es una responsabilidad social, y uno tiene la obligación de aprender para difundir ….. Esto se concreta cuando un grupo termina una investigación-trabajo que ha realizado, y tiene que exponerla en la clase. Tiene que exponerla para la clase, todos los que exponen se convierten en profesores, en enseñantes de lo que han aprendido haciendo el trabajo-investigación. Es una gran responsabilidad: enseñar aprendiendo o aprender enseñando. No sólo es que te escuchen o te escuche el profesor para ser evaluado, es que tengas la obligación de hacerte entender por tus compañeros, que están aprendiendo de tí … y de l o que reflexionen sobre lo que has expuesto.
6. Nuestro sentimiento confluyente en «hacer las cosas bien» también nos puede ayudar. Hay que pedir al alumno que haga trabajos de primera calidad …. no de segunda o un trabajo para pasar ….
7. Es preciso que una vez iniciado un proceso, se sea consciente de los métodos y la metodología que estamos intentando aplicar, y que se vea si funciona o no, y por qué. El método hay que experimentarlo conscientemente, y estudiar sus consecuencias también entre todos. Eso es lo que les pido a mis alumnos que al final de un trabajo-investigación analicen y concluyan sobre cómo han hecho el trabajo, en lo que se han equivocado y cómo han intentado remediar sus errores, aprendiendo de ellos. Eso es una parte importante de su trabajo final.
8. Que exista un esfuerzo -mucho esfuerzo- y en común. Primero, el esfuerzo individualmente … y cuando se vayan acostumbrando, en grupo, con otros. Pero siempre valorando el esfuerzo y el trabajo aplicado por encima de la inteligencia o de la calidad del mismo trabajo. La máxima implícita es que si hay esfuerzo a la larga hay calidad.
9. La necesidad, la necesidad influye en los comportamientos. Si tienes mucha abundancia de cosas, no las valoras; si tienes pocas, valoras más lo que haces. Nuestros alumnos ahora pertenecen a una generación de abundancia, tienen muchas cosas …. muchas …. y valoran poco lo que se les aporta. Si hubiera necesidad de aprender, sería todo más fácil. Como, en general, no es así, tenemos que fraguar un «estado de necesidad» a partir de forzar el esfuerzo, provocar el esfuerzo desde el primer momento y a lo largo de todo el periodo lectivo.
Hablé de estas nueve cosas que tenía apuntadas, pero me olvidé una que también es importante y estaba en una de las citas de Confucio, la música. La música es un motivador de encuentros y reencuentros. Y por eso yo la utilizo en un programa paralelo, «Música y Realidad Social», que permite compartir espacios a través de la música e interaccionar a «tribus» urbanas en el contexto del aula y fuera de ella. Este programa tiene éxito siempre … y todo el mundo quiere participar aportando «su música», para compartirla. No tengo todas las explicaciones del fenómeno. Sólo puedo decir que funciona muy bien como aglutinador del grupo.

Posteriormente, me adentré en las técnicas que he ido desarrollando-creando al ritmo del método de trabajo. Y relacioné,
-primero, la píldora;
-luego, la Rosa de los Vientos;
-más tarde, el Diario de Bitácora, hoy convertido en blog;
-después la memoria-observación-síntesis provisional-aproximaciones sucesivas;
-también la importancia de vivir el hoy, el aquí-ahora, es decir, hacer que nuestros conocimientos tengan ejemplo o aplicación en el mundo actual, en el hoy más inmediato;
-además, la recuperación del directo, de los maestros en directo, en lugar del manual, de las imitaciones …..;
-igualmente, las rutas para desarrollar responsabilidad a través de la fijación de objetivos ….
-y por último, que los individuos y grupos acaben derivando un «proyecto común» y sobre todo, propio, su proyecto.

Dije que todos estos puntos y otros más estaban más y mejor explicados en mi libro: «Manifiestos para la Innovación Educativa» Díaz de Santos, 2009.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

Un comentario en «Un poco de memoria»

  1. Roberto, de la reunión del viernes 4 creo que todos hemos aprendido bastante, de tus reflexiones y de tus mainfiestos. Yo me propongo experimentar algunos de ellos en el curso que empiezo, si bien no es un grupo fácil, dado que son los de 5 de la especialidad de Análisis y éstos tienen una mente poco abierta a innovaciones, de hecho otros años han sido reacios a algunas de mis propuestas,…pero ya iremos viendo.
    Me han interesado mucho » la píldora» y » la Rosa de los Vientos», que yo voy a intentar combinar con los mapas conceptuales. También la importancia del aquí-ahora, y la recuperación del directo, de los maestros en directo.
    Espero poder tener un tiempo paar la reflexión y el trabajo propuesto, pero viajo el jueves a Holguín y no regreso hasta el día 21. Esta es una faceta, la cooperación que me renueva y nutre como «maestra» cada vez que dedico parte de mi tiempo libre a formar a colegas.

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