Madrid está casi en el centro del país, igualmente casi en el centro de la meseta, elevación de 600-700 metros por encima de la periferia y el nivel del mar. Madrid es un centro en sí mismo.

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Madrid no percibe los olores ni los fragores, ni las tempestades del mar -no se ve el mar desde Madrid-, tampoco percibe fácilmente la libertad que eso conlleva, la aventura para vivir que supone sentir el mar y sus accidentes climáticos. Tanto no percibe Madrid el mar que España es el país europeo con más costa, y sin embargo, no utiliza prácticamente la navegación para el transporte de mercancias o de personas … cosa casi incomprensible para cualquiera que supiese comprender lo que significa el mar como autopista natural. Madrid es un centro. Ya he comentado que Madrid es un microclima muy particular y muy protegido de los vientos del oeste -que son los barren la peninsula con aires renovadores- y de los vientos del norte, que nos ponen a todos blancos en pleno invierno, y también limpian en muchos sentidos nuestros seres.

En Madrid se respira centro, o mejor, centralismo. No se puede entender nada que no acepte inmediatamente la primacía del centro sobre el resto, lo que no lo es. Según esta mentalidad, lo que no está centrado, es al menos preocupante, e inmediatamente se desatan tempestades cuando se trata de hablar, sólo de hablar, sobre autonomías y ya no digamos sobre derechos de autodeterminación -que pedimos para el Sahara, pero no lo permitimos para las naciones de este Estado- o de independencia, o ni siquiera, de federalismo. Si observamos los países federativos o federales, vemos que las capitales federales no son centros, sino que están en algún lugar, muchas veces al lado del mar, lo que permite hacerles sentir como la mayoría de la población …. y no imponer sus condiciones a toda la población. Washington está en la costa Este de los USA, por poner un ejemplo, pero se podrían ver más, con relativa facilidad.

El modelo centralista de Madrid se reproduce a gran escala en todo el país. De ahí que es preferible tener de capital a Santiago de Compostela que a A Coruña o Vigo, o a Mérida que Cáceres o Badajoz, o a Sevilla que Málaga o Cádiz, o a Zaragoza que cualquier otra alternativa … y en todos casos, «buscamos» un centro, como si fuera una gran cosa. Nuestros transportes son radiales y concentrados en ese Madrid y luego se concentran en los nuevos centros que se organizan en la mayoría de las Comunidades Autonómicas, y así. Todo pasa por Madrid o sus similares. Este planteamiento explícito o implícito conlleva una fuerte jerarquía o autoritarismo explícito, por una parte, y una falta de intercomunicación entre lo que no pasa por Madrid -por ejemplo, para ir de Irún, en la entrada de Francia por el país vasco, hasta A Coruña, es preciso, y ahora menos mal, hacer maravillas para ir enlazando carreteras de todo tipo y muchas horas de camino: resulta más razonable irse casi hasta Madrid .. por la A-1 y con un pequeño desvio hacia Valladolid, pillar después la A-6 y llegar al destino …. total, ir por dos radiales … que conducen a Madrid …. más kilómetros, pero mejores carreteras-. Y eso que viene a significar, pues que los cántabros o los astures tienen más facilidades para ir hacia el centro que hacia los vecinos gallegos o vascos. Con ello, los vecinos no se conocen …. o se conocen menos de lo que debieran. Cuando veo a asturianos y gallegos las pocas cosas que hacen juntos, siendo en buena medida parecidos, me sorprende ….. al final los astures «se ligan» con los andaluces y los gallegos con los levantinos …. lo cual no está nada mal, pero resulta algo raro, ¿no creeis?.

Total, que el centralismo lo invade todo. Y el original del centralismo se llama Madrid -bueno, alguno me dirá que el original está en Paris y que lo hemos copiado del modelo francés, lo cual es cierto, pero Madrid le ha dado una vuelta de tuerca y es mucho más ideológico y dominante …. tal vez porque Paris, a fin de cuentas, está a la orilla de un buen rio, un gran río, y sin embargo, Madrid está subido en su castillo-meseta, Paris está cerca del mar relativamente y no es el centro geográfico de Francia, y sin embargo, Madrid está muy lejos del mar y es un centro casi perfecto del país.

Bueno, seguiría, pero haré algún comentario complementario según se me vayan ocurriendo.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

5 comentarios en «Madrid y el centro-alismo»

  1. Hace años acuñé un término, una categoría económica-social, el «monopolismo» …. si, eso es lo que en el fondo significa el centralismo de Madrid, una suerte de exclusivismo, no de primus interpares, sino de primus, primus.

  2. En otra ocasión he identificado a Madrid como un castillo, encima de otro castillo. También podría ser ese centro del huracán …. cuando tenemos la suerte de verlo desde el espacio, como la figura que he reproducido. Porque muchas veces el centralismo real madrileño, acaba provocando que las nubes que lo rodean se cabreen y parezca que ellos son los responsables de sus ansias de libertad y de distribución más adecuada y descentralizada del poder, y nos parece que son las nubes y sus circulos los que nos hacen daño real, cuando realmente sin el centro del huracán esas nubes serían tal vez gentes interesantes o fenómenos atmosféricos hasta relucientes y más felices … que teniendo esa gran fuerza implícita que es el centro del huracan y que acaba «arrastrando» las desavenencias entre las nubes que ha aglutinado y nos vierten sus vientos y tormentas. No, Madrid, es realmente una provocación por los excesos de su centralismo, por su posición «indiscutible» y difícilmente discutida, y provoca muchos desequilibrios en los alrededores … en las periferias …. las protestas o las reivindicaciones son consecuencia de los excesos de su poder, no de los caprichos de los periféricos, que tendrían que detentar muchos más derechos que los que realmente tienen ….. ¿Me explico? Espero que sí

  3. Un país sólo articulado a partir de la radialidad y centralidad de Madrid ……y por tanto, desarticulado. Es fácil de ese modo mantener distantes y hasta enfrentados a los que no se conocen realmente entre sí. Porque si quieres conocer a alguien de otra zona, tienes que pasar por Madrid y posiblemente con un intermediario centralista madrileño. Total, que Madrid se acaba arrogando la facilitación del intercambio, siempre con intermediarios, y nunca de manera directa: ¿Es posible conocer a alguien de verdad, teniendo testigos o intermediarios que siemrpe se meten en el medio? Muy difícil, dificilísimo.

  4. Pero no es un intermediario para facilitar, sino para mantener el poder. Yo lo he visto en muchos ejemplos de «coordinación» interautonómica …. prácticamente imposible que no pase por Madrid y se impongan los criterios de Madrid. Como mucho se les deja hablar a los presidentes de las comunidades autonómicas, pero poco más ….. en la práctica no se coordina nada, a no ser que el poder quiera hacer evidente algo que los demás tienen que seguir ….. No, no se trata de facilitar, sino de dominar. Por eso, en su gran mayoría las relaciones de las CCAA con el Estado central se hacen de manera básicamente bilateral. Se hace uno la foto, parece que se tratan cosas con los demás, se da una imagen de «buen talante» y …. nada de nada …. nada de nada, mero instrumentalismo. Y no estoy hablando de los de ahora, sino de todos los que «rigen» o han regido el sistema centralista de poder que representa Madrid.

  5. Y eso se ve con una claridad meridiana en las llamadas tertulias, que en Madrid inmediatamente se enfervorizan cuando alguien de la periferia quiere que le reconozcan los derechos que nunca son reconocidos. Yo asisto a dos, y ya más de una vez tuve que irme por no aguantar esa barrera centralista y obtusa que se produce cuando sale ese tema. El centralismo no se puede discutir, porque no se entiende que las cosas no sean como son …. al menos en este tema. Tal vez también en otros, pero en este, no hay margen de maniobra.

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