Bueno, no todos llegamos tarde, pero dependiendo del lugar, de la cultura y de las formas aceptadas, hay todavia mucha gente que casi siempre llega tarde. Tengo muchas hipotesis para comprender este fenómeno, que sin duda tiene una presencia más evidente en una ciudad como Madrid, donde yo vivo.

Voy a poner primero algún ejemplo de mi experiencia fuera de Madrid, experiencias recientes, por supuesto. Hace unos meses una gente muy bien intencionada y maravillosa, nos convocó a todos los integrantes de un curso de la escuela de Comercio. La convocatoria fue en La Coruña, y la mayoría eran de allí, solo unos pocos íbamos de fuera. Llegué 10 minutos antes de la hora que estaba fijada, y detrás mía creo que llegaron cinco o seis compañeros. El resto, hasta probablemente 50 ó 60 que éramos, estaba ya allí. ¡Había llegado antes que yo …..! Me pareció extraordinario.

Otro tanto me ocurrió en última experiencia en un programa que tuve la oportunidad de realizar en Murcia. Cuando llegué, como siempre un cuarto de hora antes de la hora fijada, estaban todos los que iban a participar, menos dos que se incorporaron casi inmediatamente, y solo en un caso, después de la hora prefijada.

No voy a abrumar mas con ejemplos, ni quiero generalizar. Pero no es la misma experiencia que tengo en Madrid, donde ni haciendo programas especiales, consigo avanzar mucho en que los convocados estén a la hora fijada en un lugar fijado. Siempre hay disculpas, y eso, si llegan. Parece que siempre hay una «buena disculpa» para llegar tarde o no llegar.

Postularé alguna hipótesis para comprender este fenómeno, que yo entiendo muy generalizado y muy aceptado en la «cultura de Madrid». También lo he percibido en otras «culturas» o «micro-culturas» locales, pero no voy a ser machacón con el tema, pero aquellos que lo sufran sabrán a qué culturas me refiero.

Primera hipótesis: En Madrid se llega tarde porque la gente va acelerada y tiene demasiada prisa, si no fuese tan «ambiciosa» y quisiera abarcar tanto, tendría menos prisa y llegaría más pronto. Es una primera hipótesis que alguno de vosotros me dirá que es casi tautológica, porque ¿llegan tarde porque tienen prisa, o tienen prisa porque llegan tarde?. Pienso que llegan tarde porque viven apresuradamente.

Segunda hipótesis (y dejaré alguna más para los lectores o para otro día): Llegan tarde porque no se planifican, no planifican sus actividades y al final, hacen más lo que surge -y como siempre surgen cosas urgentes, finalmente, se llega tarde o no se va-. Vivir apresuradamente dependiendo no de tu propia agenda, sino de lo que ocurre, es horrible. Yo no podría. Tal vez por eso siempre llego a la hora, mejor dicho, diez o quince minutos antes de la hora -prefiero esperar a sufrir que estoy llegando tarde-. Tener tu propia agenda quiere decir que eres independiente, hasta cierto punto al menos, que tienes una vida que eliges, hasta cierto punto al menos, que sabes adonde vas, hasta cierto punto al menos, que vas a los sitios porque es tu voluntad, hasta cierto punto al menos. ………. etc. Bueno, pues en una cultura como la «microcultura madrid», se vive demasiado la «dependencia» del poder -casi de cualquier poder-, se elige poco la vida que uno quiere llevar, se sabe poco adonde se va -aunque se disimula que se sabe- y se va a los sitios mas por obligación que por voluntad o interés. …… Defintiivamente, es un gran problema para los que respetamos a los demás, que otros no nos respeten en la misma medida, o al menos, lo intenten.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

22 comentarios en «Llegamos tarde …… (1)»

  1. Quiero contar que una vez a finales de los años ochenta, y que iba a una reunión internacional de expertos latinoamericanos y que nos reuníamos en Buenos Aires, me llevé -la verdad es que con cierto cachondeo- una sorpresa muy especial. Quedamos unas doce personas para ir al barrio de Boca. Quedamos en el hotel donde estábamos la mitad aproximadamente, a una hora, me parece que era a las nueve, porque pretendíamos cenar y ver un espectáculo de tango. A las nueve, yo y mi compañera estábamos en el hall del hotel esperando. A las nueve y media no había llegado nadie. A las diez tampoco. A las diez y cuarto, llegó uno de ellos, que moraba en otro hotel, y nos saludó diciendo: «buenas noches, ya veo que llego demasiado pronto», lo cual nos alucinó. Hablamos con él y nos manifestó que en su país era común llegar una hora u hora y media más tarde de la hora concertada, y que era lo normal. Fueron llegando los compañeros durante los siguientes 45 minutos. Salimos del hotel a las once de la noche …… es decir, dos horas después de la cita concertada. Seguro que fue algo excepcional, pero es una experiencia muy directa y que me «acostumbró» mal ya para la siguiente cita.

  2. Ah, me sorprendió todavía más porque sólo una de las personas que llegaba tarde se disculpó por su tardanza. Eso también me ocurre frecuentemente en Madrid. No sólo llegan tarde, sino que son incapaces de disculparse.

  3. Hay sitios especialmente lamentables, como son las consultas de los médicos. Los médicos deben pensar que los demás tenemos siempre tiempo para esperar largamente …. aún cuando nos habían citado a una determinada hora, casi siempre, al menos en Madrid, mucho antes, al parecer, de lo seguro que nos podrían recibir. El tiempo que perdemos en las consultas de los médicos es impresionante. Tal vez hasta uno ha tenido que hacer un esfuerzo para llegar a la cita, pero luego esperas media hora o una hora hasta que te reciben, y en ningún caso, te ofrecen una disculpa. Parece que es lo normal y lo aceptado.

  4. También cuando yo estudiaba y aún ahora en muchos casos, los profesors en la universidad empiezan sus clases hasta veinte o treinta minutos después de la hora prescrita. Lo cual me parece un robo y algo lamentable, que da pié a que los alumnos luego entren cuando quieran y estén continuamente interrumpiendo el ritmo de las clases. Un mal ejemplo perdura tiempo; un buen ejemplo se abre dificilmente camino.

  5. Por supuesto, y a veces tengo que sufrirlo. Muchos profesores no saben terminar sus clases e invaden el tiempo de los que siguen. Tengo que suponer que son aquellos que empiezan más tarde de su hora, y que ahora quieren compensar al alumno con una carga añadida que hace que el profesor siguiente tenga que empezar tarde.

  6. Y saco esto, porque es muy claro, para mi que si la gente no llega a la hora es porque ha estado más tiempo del debido con la cita anterior o con la tarea anterior, y no ha sido capaz de dejarla, ya que la había -probablemente- comenzado tardíamente.

  7. Parece que poca gente se da cuenta de la importancia que tiene el respeto a los demás. Y el respeto no consiste precisamente en tener que aguantar, a veces innecesariamente, a personas que hablan y no saben lo que dicen, que tambien, sino en esas pequeñas cosas, como la puntualidad, que hacen la vida agradable y desde luego, menos dependiente de otros, y menos jerarquizada. Nos queda mucho para llegar a la democracia ……

  8. Yo no soy de Madrid; y eso que dices es muy real.

    Yo añadiría otra hipótesis (también tautológica): los madrileños son tan tardones porque el metro vuela. Como creen que el metro les lleva en un periquete de una punta a otra, no se preocupan por llegar a tiempo. Y siempre recibes el mismo mensaje o llamada: estoy en la parada X, llego en nada…esque el metro va de lento… Esa es la buena excusa que utilizan los madrileños conmigo ¿Y a mi que me importa en la parada en que estés? Habíamos quedado hace 15 min..

    Esto en Guadalajara no pasa….. Un beso!

  9. Gracias, Marta, ya estaba empezando a pensar que era solo una mania personal …. porque cada vez que lo comento con gente de aqui, de la que tarda en llegar porque esta en la parada tal del metro, me dicen que soy un exagerado ….. Desde luego, son tan inconscientes de llegar tarde que no les parece una descortesia y una falta de respeto hacerlo. Por lo menos, no se sienten agobiados, como yo lo estaría, pidiendo disculpas por llegar un minuto tarde.

  10. Otra hipótesis mas dura, que alguna vez he pensado con alguna persona, es la que hace referencia a «hacerte menos», es decir, dar por descontado que casi te hace un favor quedando contigo ….. eso me llevarìa a una explicacion basada en la prepotencia que tal vez sea exagerada, pero siempre me gusta alargar la lana ….. si es posible ….. por reflexionar que no sea.

  11. La verdad sea dicha, a los de ‘provincias’ siempre nos ha llamado la atención esa actitud afectada del madrileño al quedar. La expresión con la que responden al justo reproche por un retraso me recuerda a la genial escena de la lista de Schindler, en la que el psicopatita a cargo del campo de concentración, Amon, se queda mirando al espejo, y dice: ‘Te perdono’. ¡so capitalino! ¡que el que llegas tarde eres tú!

  12. El tiempo vale lo que cuesta perderlo. Y el madrileño medio pierde en su vida tanto tiempo en no vivir, que tiene que trivializarlo para no desesperar, vaciándolo de contenido, despreciándolo al estilo del drogodependiente: ‘yo controlo’, ‘esto lo paro yo cuando quiero’, ‘mi tiempo lo controlo yo’

  13. Y lo de las consultas médicas, no tiene perdón, disculpa ni justificación. Puntualmente existen retrasos lógicos, pero la mala planificación de la administración es con mucho la mayor causa de la misma.
    Así estamos, con un retraso medio de citas para consulta de unos 3 meses, un 30% de pacientes que no acuden a la cita programada, huecos sin pacientes a lo largo de la mañana, y a renglón seguido aglomeraciones asfixiantes para todos en las horas siguientes.

  14. ¡Ave Teodoro! Siempre tan oportuno. Estoy de acuerdo contigo que mas iniciativa y responsabilidad no vendria mal, pero no necesariamente eso implica una gestion privada, sino una mejor gestion de la sanidad. Es cierto que lo publico tiende a enquilosarse y no dar respuestas, pero estoy seguro de que se podria formar a los empleados publicos en hacer buenas propuestas que no solo estuvieran movidas por el beneficio o por el interes privado. Tal vez en un pais como el nuestro sea mas dificil, pero tampoco, es cuestion de mentalidad. Aunque por supuesto no quiero entrar en una polemica que ademas es lateral al tema tratado.

  15. Y mira, nunca me habia dado cuenta, porque yo siempre voy a la cita programada, pero es importante ….. claro, y asi los medicos se anticipan y por eso esperamos. O sea que finalmente y precisamente porque gente no es respetuosa con los compromisos contraidos acabamos pagando los responsables de sus faltas de atencion a sus citas y de sus tardanzas …… sin duda, es un gran problema social.

  16. Aunque tambien hay que tener en cuenta que si te citan para dentro de tres meses, necesitaras que la gestion te recuerde que tienes esa cita, por lo menos en ese 30% de personas que luego no van …. pero para eso habra que recordarselo a todos de forma sistematica. Yo apunto mis citas, y luego normalmente las atiendo, pero es cierto que si me las recuerdan, las tengo mejor presentes, es el caso que he visto en la consulta de mi neurologo, y me ha parecido una buena gestion por su parte. Me llama y me recuerda no solo que tengo una cita, sino lo que tengo que llevar para que sea mas eficaz. Estupenda gestion.

  17. Y no me digas que con la cantidad de personas que hay en la administracion con poco trabajo, aun en los hospitales, esa gestion administrativa no podria ser hecha. Seguro que si. Es cuestion de interes y de organizacion. Se evitaria de esa forma que el paciente molestase y que el medico tuviera que prever que el paciente no va a venir …. y citarlo antes para tenerlo esperando. O hasta perder un tiempo precioso que podr´´ia estar dedicando a otra persona.

  18. La contrapartida a «llegamos tarde ….. » es ….. «llegamos pronto». En buenos terminos no se llega pronto, sino a la hora, pues si se llega unos minutos antes, no pasa nada. Hoy mismo, tenia una cita a las 10:30 y me presente a las diez y diez …. a las 10:15 era recibido. Llegar antes puede tener sus ventajas …. porque en este caso, si hubiera llegado a la hora o un poco tarde, hubiera tenido solo un cuarto de hora o como mucho veinte minutos para la reunion, en tanto de esta forma tuve un cuarto de hora mas.

    Pero cuando digo: «llegamos pronto», me refiero a «demasiado pronto». Sin duda mi vida esta llena de llegadas «demasiado pronto»: demasiado pronto a la responsabilidad, demasiado pronto a terminar la carrera, demasiado pronto a introducir algunas nuevas formas de ver las cosas, demasiado pronto …….. Y tiene un gran coste, porque parece que nadie te sigue y que tienes que pararte y realmente te acabas parando, porque nadie te sigue o no encuentras a los que te puedan seguir …. y entonces, te puedes hasta deprimir pensando que nadie te entiende o quiere entenderte. Yo, de todas formas, prefiero llegar demasiado pronto que llegar tarde. Y cuando noto que «voy tarde», en el sentido de que voy desfasado, intento por todos los medios ponerme al dia ….. o al menos, ponerme al dia en eso que he descubierto que «me deja en offside», como se suele decir.

  19. Un amigo mio una vez me digo que era como «speedy gonzalez», ¿recordais el personaje que dio lugar hasta a una cancion? Una vida acelerada, adelantada, la pena es que algun rey del siglo XVI no me nombrara adelantado de Castilla o algo asi …. al menos me quedaria una buena pension y algunas tierras.

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