“Innovación y Gestión del Conocimiento” es mi libro-manual sobre Innovación. Publicado en 2006 tiene por delante todavía mucho recorrido y constituye una buena base para comprender lo que es la innovación y lo que tal vez sea más importante, como acceder a esos espacios innovadores, como dinamizar las organizaciones, los grupos y las personas y de que manera usar todas sus posibilidades. Tiene aplicaciones desde el mundo organizativo hasta el desarrollo territorial o local, pasando por la transformación de los estilos directivos hacia formas más innovadoras (dirección innovadora) o gestionar el conocimiento de organizaciones e instituciones, grupos y personas. Su propuesta se basa en un modelo, el llamado modelo de las 4 ces: Cliente-necesidad, Calidad, Comunicación y Conocimiento, que debidamente entrelazadas y priorizadas dan lugar a caminos estratégicos para forjar espacios de innovación sobre bases permanentes.

Voy a reproducir aquí el prólogo del libro, titulado: “Caminando a Innovación” que he situado en scribd a disposición de quién quiera leerlo.

Prólogo a “Innovacion y Gestion del Conocimiento” (Roberto Carballo,2006)

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9 comentarios en «Innovación»

  1. El argumento central del prólogo es que hoy la información es asequible, cercana y sorprendente, en muchos casos, pero es preciso saber trabajarla, saber cooperar en su uso, y especialmente, conocer en profundidad la manera de seleccionarla y acercarse a ella. Pero está ahí. Me resulta todavía más sorprendente que muchas personas, y también en la universidad, sobre todo, profesores, no quieran verla, casi les parezca pecado usarla o aplicarla de forma cotidiana.

    La innovación al ser una función básicamente de la calidad de la intercomunicación, es decir, de la red de relaciones que se forjan en torno a un objeto u objetos o personas, vive de la información, pero de una información analizada, comprendida, interpretada, compartida. Los redes sociales sean espontáneas o provocadas por una metodología adecuada pueden ser muy eficientes si se canalizan en términos grupales para la forja de nuevos horizontes en el “Camino a Innovación”.

  2. Relacionar astronomía y mitos era algo imposible cuando yo era pequeño, pero ahora solo son precisos millonésimas de segundo para que la búsqueda por un buscador como google me ubique en una web que aborda mil y una cuestiones que relacionan astronomía y mitos.

  3. Y lo mismo nos pasa cotidianamente con el uso de internet. Estás hablando en un foro, tienes una duda, sigues compartiendo, pero en paralelo haces una bùsqueda para aclarar la duda, la aclaras y sigues adelante. Me parece alucinante, aún cuando no sea totalmente preciso.

  4. Pero internet es un producto tecnológico más, sin duda, muy importante, y todavía en parte inexplorado, pero uno más. Lo que importa es comprender como llegamos a los procesos innovadores, como podemos favorecerlos, que es lo más importante para empezar y que necesitamos enfatizar para dar continuidad a un proceso ya iniciado. En fin, el modelo hacia la innovación y el método para innovar son la aportación. Y eso es lo que hace mi libro, exponer lo que he aprendido sobre eso. Y exponerlo dando razones, razones profundas del por qué y para qué, del cómo y del cuándo.

  5. El libro supone una continuidad en una linea de trabajo y de investigación en que vengo redundando desde principios de los años ochenta. Cuando terminé mi libro “Crecimiento económico y crisis estructural en España”, me dí cuenta de que era el momento de incidir más que en la descripción o explicación de la realidad, en el cambio de la misma. Como no me gustaba especialmente, como a veces mi indignación llegaba a niveles insospechados y hasta a neurosis, pensé que había que profundizar en esas rutas, en las rutas básicas para innovar. Como cambiar los parámetros en los que nos movíamos. Y empecé por el mundo organizativo, a comprenderlo porque entendía que era ahí donde se había producido la gran revolución innovadora, al menos eso me había trasladado Schumpeter en su famoso libro. Pero el mundo organizativo hay que comprenderlo desde lo concreto, y en eso me adentré. Tuve suerte y una buena oportunidad, y la aproveché, e indigué en los fondos de las organizaciones, a través de una gran organización tipo, y fui desentrañando poco a poco lo que funcionaba y lo que no funcionaba, y por qué funcionaba y porqué no funcionaba. En paralelo empecé a trabajar con pequeñas y medianas empresas y con start-ups internet, lo cual me permitió observar cosas muy diferentes y por supuesto, más innovadoras que las que había visto en la gran corporación. ….. De ahí fue saliendo poco a poco mi discurso.

    Después de veinte años de investigación y de aplicaciones, pensé en 2004 que ya era el momento de hacer un manual sobre todo lo que había aprendido sobre innovación. Durante dos años trabajé en el plan expositivo, e hice partícipes del mismo a otros once profesionales que me han acompañado en esta aventura. El resultado: “Innovación y Gestión del Conocimiento”, libro editado en 2006 por Díaz de Santos.

  6. Un antecendente inmediato: “Innovando en la empresa”, mal título de un libro que debía haberse llamado: “Innovación y Dirección”, porque ese es el tema que trata. Trata precisamente de cómo la innovación es limitada, como un techo de cristal, por una forma de dirigir autoritaria y jerárquica, y poco participativa. El libro, publicado en 1999 me costó más de siete años de trabajo, sobre todo el capítulo principal, el quinto, en el que me enquisté a pesar de que tenía investigación suficiente para llenar casi una enciclopedia, a partir de los estudios de base que había realizado o dirigido. Pero me costó decir lo que quería decir …. además, la publicación dentro del marco de una asociación de profesionales de los recursos humanos, hizo más difícil concluir lo que quería concluir, con la libertad que me gustaba hacerlo, hasta que en un momento determinado, tiré de la manta y planteé lo que decían mis investigaciones. Tuve muchas dificultades para sacar a la luz el libro, y de hecho la editorial y la Asociación hicieron todo lo posible para evitar su difusión. La primera fue pagada por la segunda para que no le diera difusión, y hasta yo mismo he tenido problemas para obtener ejemplares del mismo. Es un ejemplo de cómo las instituciones son reaccionarias, y no aceptan las propuestas de transformación del paradigma. El libro, en ese sentido, fue finalmente lo que tenía que ser, y no aceptó la censura, aunque la padeció en forma de baja distribución.

    Pienso republicarlo ahora en internet y gratuitamente, porque en realidad mi trabajo es un trabajo para los demás, y en este marco, tiene más sentido. Y probablmente, más difusión.

  7. Muchos artículos y algun libro habían antecedido a “Innovando en la empresa”. Pero no habría tiempo ni espacio para contarlos todos. Solo quisiera hacer referencia a un artículo publicado en la Revista T de Telefónica, una revista profesional interna que llegó a ser una buena plataforma de difusión, y donde publiqué varias cosas. Tal vez la más atrevida fué la que publiqué en 1988: “Hacia un cambio en la cultura corporativa y en los estilos de dirección”. Artículo que fue muy leído y comentado en los entornos profesionales en dos sentidos: en una mayoría, dando un aplauso por decir aquello que nadie parecía decir en voz alta, pero lo pensaban casi todos; y una minoría, pero muy influyente, que no le gustó la propuesta de cambio que se derivaba del estudio que planteaba. Dos números después la revista T fue clausurada para siempre. Creo que tuvo relación.

  8. Tal vez era una plataforma demasiado libre para lo que era necesario. Había nacido con el psoismo, en esa primera etapa en el poder, con ciertos aires de libertad, pero estaba claro que esa libertad no se podía disfrutar sin retornar a nuestra eterna censura inquisitorial.

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