Buen gobierno – bien dirigir

Por lo que padeces, en general, «padecemos» a malos gobiernos, o al menos, regulares, siguiendo las indicaciones de Dionisio de Halicarnaso. Poco valor para aceptar la realidad, moviéndonos en idealismos que no conducen a casi nada. La falta de sentido de la realidad suele desvalorizar todo lo que ocurre. Es mejor aceptar lo que ocurre, que inventarse algo para desviar la atención a lo que podría ser, pero no es. En un país como el nuestro -también en otros, supongo- poca gente piensa que la justicia es justa. No podemos decir generalizando que la justicia es injusta, pero más veces de lo conveniente lo es, y además si podemos decir que nos resta un gran camino para llegar a una situación más equilibrada, como es la imagen de la Justicia. También somos un país «demasiado» competitivo, fomentado desde las instancias de los respectivos gobiernos, y desde las administraciones, empresas e instituciones. ¿Por qué demasiado? Porque todo parece una oposición, donde hay plazas insuficientes. Acabamos guerreando por lo que tendríamos que saber compartir. Y también es claro que tenemos una sociedad demasiado dependiente, no con la tecnología -que también- sino con las instituciones y con las organizaciones, y también con los gobiernos. Las asignaturas pendientes se van quedando pendientes, y cuando se hace posible una nueva convocatoria, ocurre que es demasiado tarde. Un ejemplo es el tema de los desaparecidos en la guerra, herida no cicatrizada en los primeros años de la transición, por la forma propia que tuvo la transición.

Anteayer me contaban que un joven de algo menos de treinta años, director de marketing de una empresa razonablemente grande, llegó el pasado lunes a la oficina, como todos los días, quiso acceder a su despacho, y se encontró con un guardia de seguridad que le impidió tocar nada de lo que había en él, y le comunicó -¡el guardia de seguridad, probablemente hasta de una empresa diferente y subcontratada!- que estaba despedido. Yo me preguntaba si mi comunicante exageraba, pero no, no exageraba, pues aún podía aportar muchas más cosas al respecto. Hoy, miro el periódico y parece ser que unos para-policiales, no se sabe muy bien todavía contratados por quién -aunque parece claro que ha sido el consejero de justicia de la CC.AA. de Madrid- habían asaltado el despacho de una persona recién cesada, y se habían llevado hasta su ordenador. Yo me pregunto si esto es lo que nos espera en el próximo futuro …. y me quedo preocupado. Si …. muy preocupado.

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Un comentario en «Buen gobierno – bien dirigir»

  1. Se ha extendido mucho el término «gobernanza», sobre todo en ciertos ambientes especializados, y yo no puedo evitar confundirlo con «gobernanta». Me parece como una palabra fea, como se decía cuando éramos niños. Gobernanza o Gobierno o Dirección, que más da la palabra, lo importante es que los gobernantes realmente gobiernen y no hagan «como sies»: como si gobernara, como si liderara, como si ……. En cualquier caso, gobernanza suena horrible, ¿no creen?

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