Uno de estos días lo hablamos en clase, la abundancia no es buena compañera, ni siquiera para vivir, pero mucho menos para hacer bien las cosas y crecer. Los países con muchos recursos naturales no son los más avanzados en el mundo actual, ni lo serán en un futuro. Tantos recursos obnubilan las mentes, las obstruyen. Y sin duda, abundancia e innovación no se llevan bien, porque innovar requiere esfuerzo, continuidad, perseverancia, y hasta moralidad, que la abundancia no conlleva.

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Arabia, Venezuela o Argentina son países con muchos recursos que me vienen ahora mismo a la mente. No son los únicos, pero todos tienen recursos abundantes o sus habitantes están seguros de que es así, que a veces es cierto o no, pero es algo que se ha ido introyectando con algun fundamento. Los argentinos tienen muy claro que su país es rico. La primera vez que visité Buenos Aires, llegué un sábado, y el domingo fuí a un mercadillo muy interesante, y me encontré con una pareja de argentinos, con ascendencia italiana, hablamos y enseguida, casi al poco -ya saben lo agradables y expansivos que son los de ese país- me contaron un ¿chiste? ¿negro? que siempre tuvo para mí mucho significado. Me decían que Dios ya había creado los continentes y los que vivían en sitios distintos de Argentina empezaron a protestar porque allí había mucha riqueza natural, y entonces les contestó que no se preocuparan, que luego pondría a los argentinos. Me sorprendió el chiste, sobre todo por lo que tenía de autocrítica, que siempre es valorable en cualquier país, es como trascender la estupidez intrínseca de los nacionalismos. Pero eso no es lo importante, lo importante para mí es que, luego lo corroboré con otras personas nativas, ellos estaban seguros de que Argentina era muy rica, tanto que les daba enfado que hubiera tanto gap entre lo que «tenían» y lo que «gozaban». Era una época en este país estaba todavía en lo más hondo del túnel.

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Arabia, los países que integran la península arábiga, se han quedado en el feudalismo teocrático gracias a sus abundantes recursos naturales, sobre todo, energéticos. Eran eriales, desiertos, lugares solo practicables para nómadas, y para comercio, porque la tierra casi no daba nada. Investigar sobre tecnologías del agua o similares no tenía sentido cuando el poder estaba tan concentrado y se apoyaba tan poco investigación e innovación. Resultado: si no fuera por la lotería del petroleo, no se hubiera podido mantener el ritmo de vida de sus clases dirigentes. En esos países la renta per capita es alta, pero no se fien uds. de las medias: la distribución de la renta es muy mala. Son países con densidades bajas de población, encerrados en sí mismos; países de «lujos», de «casinos» y compras cuando van afuera, pero donde se respiran normas rígidas y religiones cercanas al formato teocrático. Son países que les ha tocado la lotería. Y como ocurre, cuando el azar nos favorece, no valoran lo que tienen, porque no han tenido casi que hacer esfuerzo para conseguirlo. Son países con mucho lujo y mucha miseria, tanto lujo que son exponentes del mismo y hasta intentan hacer dinero con turismo de super-lujo, que es lo que mejor saben hacer. Y todo es algo que no han trabajado, que les ha venido de casualidad, porque han nacido allí, y allí vinieron a sacarlo otros que sabían que podían hacer muchos beneficios explotándolo (las siete hermanas y todo eso).

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No, la abundancia de recursos naturales no es buena compañera, porque además, todos quieren apropiarse de ellas. Es como ser propietario de algo. Si no eres propietario, no tienes miedo de que te roben; si lo eres de algo, inmediatamente entras en formas más o menos paranoicas y te compras cajas fuertes y cosas así. Pues lo mismo. Esos países tienen algo, que otros no tienen y necesitan, y entonces, durante años estos últimos se han aprovechado de eso; ahora son los mismos países en general, y con buen criterio, los que se benefician de sus propios recursos. Aunque en realidad, los recursos debían contemplarse en términos de humanidad y no en términos de países o estados, porque no tiene sentido que el Amazonas sea un problema brasileño o las fuentes de energía puedan ser manipuladas por aquellos que viven en esa zona o …. Pero claro, nos hemos organizado en Estados para controlar nuestros recursos, y para darles satisfacciones a nuestras clases dirigentes, sean del tipo que sean.

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Ah, y esos recursos abundantes casi siempre conllevan una moralidad social baja o muy baja. La corrupción suele estar al orden del día, el poder se exacerba, el trabajo y el esfuerzo no tienen el debido valor, las clases se exageran y distancian, los países pueden quedar en la edad media, porque tienen recursos para permitirse también «ese lujo», … en fin, cuestiones que afectan profundamente a la moral de los pueblos, a sus formas de vida y hasta a la relación con las jerarquías o con los respectivos dioses. No es que los habitantes de estos sitios sean más ….. ; no, es que la abundancia incita los peores instintos.

Total, en lo que a mi atañe: mi tesis es que abundancia, no gracias. Eso no significa que propugne la pobreza, pero si la superación y la necesidad, que nos permite avanzar, imitar, diseñar, inventar e innovar. Ah, y convivir en un estado relativo de libertad -aspirar a toda la libertad sería desear profundamente la abundancia para «no hacer nada» y volveríamos al círculo vicioso de la abundancia-, que es finalmente más importante.

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2 comentarios en «Abundancia»

  1. Desde luego que no propugnas la pobreza. Sólo renuncias a la abundancia «regalada», la que no proviene del esfuerzo, la que no has obtenido por tu trabajo y que por todo ello no te satisface, y que lleva a pensar que todos son tus deudores. Con este esquema la vida se vuelve estéril, un río sin agua.

  2. Los Recursos Naturales, el enorme interes de los paises por luchar para conseguir el control del Petroleo, fuente de energia y de guerras. Como cada dia mas se necesita una guerra para poder vender armas y asi tener beneficios economicos, y para seguir manteniendo esos beneficios siguen generando guerras, y una vez mas no pueden conformarse con lo que tienen y por querer y desear nadar en la abundancia generan mas y mas guerras, destrozan paises y matan inocentes. Definitivamente la abundancia, los excesos, la lucha por ser el mejor no llevan mas que al desastre.

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