Aprendiendo lo realmente importante

Seis aprendizajes….¿sólo seis?- pensé cuando se nos propuso escribir sobre el tema.
Desde que empezamos el curso, la clase de sistema económico me ha parecido la más dinámica y didáctica que he tenido en mi vida universitaria.

Puestos a elegir seis aprendizajes, diré que la primera vez que pisé ese aula, aprendí el valor de escuchar las opiniones de los compañeros, sintetizarlas y formar una opinión crítica entre todos.
Entendí que, a través de esta técnica, uno es capaz de abrir horizontes, de formarse una idea más amplia de lo que ya daba por sentado y de reforzar los argumentos o modificarlos si no tienen demasiado peso.

La siguiente semana aprendí que todo texto literario puede tener aplicaciones prácticas de lo más diversas. No sólo hay que quedarse en lo que uno lee, en lo que relata el texto, sino que hay que conectarlo con la vida diaria.
Todo texto puede servir de metáfora y es válido para ejemplificar temas que, aparentemente, no tienen que ver con lo que se relata en el mismo. Siempre, claro está, siguiendo una lógica.

Esto, tiene que ver con otro gran aprendizaje obtenido en las clases; el darme cuenta, a través de la rosa de los vientos que formamos con los comentarios de noticias, de que, en realidad, todo puede relacionarse.Da igual que, a priori, parezca caótico y no tenga una estructura sólida. Si nos paramos a pensar, algún aspecto está encadenado con otro.
Al principio, no es fácil. Las relaciones se nos antojan ridículas. Pero por eso, hay que desglosar, saber sacar el jugo a cada cosa y encontrar un denominador común.

También saqué en claro que todos tenemos capacidad crítica.
Aunque a veces pensemos que nuestra opinión no importa, que no es muy sólida, en realidad sí que es importante en cuanto a que , si nos esforzarnos por exponerla y argumentarla, crecemos intelectualmente. Y si, además, la compartimos con los demás, nos daremos cuenta de que eso que pensábamos que era una estupidez, realmente, tiene lógica.

Escribir en el blog, me enseñó a no avergonzarme de mis opiniones, sino más bien, al contrario, enorgullecerme de poder exponer mi pensamiento libremente.
Como digo en la descripción del blog, hacía tiempo que tenía ganas de crear uno; si no lo había hecho antes, es porque me faltaba coraje. La clase de sistema económico me dio justo el empujoncito que necesitaba.
Tenía miedo de parecer pretenciosa queriendo que la gente leyera mi visión de la vida, sin embargo me he dado cuenta de que no tiene nada que ver con eso, sino todo lo contrario. El querer que lean lo que escribes es generoso, porque estás regalando al mundo un pedacito de tí, de tus ideas.

El sexto de mis aprendizajes, fue el de el trabajo en grupo. Pueden surgir dificultades cuando se juntan personas que, en un principio, ni siquiera se conocen y a demás, son totalmente heterogéneas, al intentar pensar en un tema que les interese. Sin embargo, al final, siempre hay un punto de inflexión, algo en lo que puede existir consenso.
Pero lo más importante de lo que he aprendido trabajando en grupo es que, por muy extraño que resulte, entre personas casi desconocidas y que, además, son totalmente diferentes, se establecen muy pronto – antes incluso de que nos demos cuenta- relaciones de afinidad que, incluso, llegan a convertirse en amistad.

Puede que no haya aprendido demasiadas cosas de economía, pero he sacado de estas clases mucho más de lo que esperaba.
A veces, le damos más importancia a los conocimientos académicos que a los conocimientos personales, cuando sin los segundos, en realidad, por mucho que sepas de libros, no sabes nada de la vida.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

11 comentarios en «Aprendizajes importantes»

  1. «El valor del otro», «el otro es el que siempre nos salva». Escuchar al compañero, aprender a hacerlo con el igual, no sólo como normalmente nos «enseñan» en los procesos educativos, «escuchar y atender al superior». Es preciso saber respetar al superior, sobre todo, en conocimiento y experiencia, para luego saber decidir …. pero tambien es importante escuchar al igual y respetar sus opiniones, y aprender a aprender de ellas.

  2. «Todo texto literario, dice Anita, puede servir para aprender practica y tambien teóricamente». En realidad, cualquier texto que se diga en voz alta, y se comparta, esta interrelacionado con multitud de cuestiones, todas reales y vinculadas a nuestro hoy, o en terminos mas guapos, nuestro aquí y ahora. Existen interrelaciones entre todos los elementos del conjunto, que ya no son cosas u objetos, sino relaciones.

  3. Al principio, cuando uno «ve» o «encuentra» algo, le suele costar aceptarlo, sobre todo si es diferente de lo ya aprendido, pero si tenemos un poco de paciencia, nos damos cuenta de que «no es una chorrada», sino algo importante, que puede servirnos …. «ya mismo». Eso dice Anita, lo caótico puede acabar convirtiéndose en nuestro intelecto en «algo con sentido», algo que nos sirve y que nos permite aprender nuevas dimensiones y horizontes. Despreciar lo que es nuevo, o lo que no nos gusta a la primera impresión es una forma de encerrarnos al conocimiento.

  4. Que significa tener capacidad crítica? Significa romper con lo que el otro dice o significa saber incorporarlo y que vaya transformando nuestros aprendizajes, a partir de nosotros mismos? Criticar no es destruir, es saber conservar aquello que vale la pena conservar, y una vez ubicado en el lugar que le corresponde, atender a aquello que se puede mejorar sobre lo ya aceptado …. e incorporar nuevos conocimientos. Criticar es aprender, pero sabiendo respetar.

  5. Escribir en público puede ser un acto de narcisismo, o puede ser una forma de hacer transparente nuestro proceso hacia el conocimiento, intercalarlo con otros, y aprender tal vez lo mãs importante: no aprendemos sólo para nosotros mismos, sino que aprendemos con los demas y para los demas. Todo aprendizaje acaba siéndolo en la medida en que queremos compartirlo con otros, que ya que nosotros hemos aprendido, queremos que otros se beneficien de la difusión de nuestro aprendizaje. El blog, viene a decir Anita, es una forma de hacer transparente nuestro pensamiento, el proceso hacia el conocimiento, y de compartirlo y de saber que otros nos pueden ayudar, y nosotros ayudamos a los otros cuando aportamos lo que nosotros vemos.

  6. Reserva Anita al grupo de trabajo para el «´ultimo» aprendizaje, pero ella sabe que es la aportación bãsica, porque significa romper con la dinámica dominante del paradigma en donde nos han educado. Significa aprender a hacer las cosas con otros, no para eludir nuestra responsabilidad, sino para compartirla y enriquecerla con las acciones y aportaciones de los otros ….. algo muy diferente de aprender en tu casita y pensando en «sacar adelante la oposición-exámen» y situarnos por encima de los demas. Tengo al respecto una anécdota de hace unos años: una alumna de esas plenamente «individualista», se dirigió a mí y me dijo que no podía seguir el curso conmigo porque ella quería sacar sobresaliente o matrícula y trabajando con un grupo, en el que ya estaba encuadrada, no iba a pasar de trabajar más y para otros, y obtener una nota que sería la media de lo mucho que ella podía aportar y lo poco que podía obtener de los demás. Hay que decir que tres de los miembros del grupo, eran sus amigos. Se fué con otro profesor, compañero ~mío y que daba la misma asignatura. El grupo que rechazó obtuvo sobresaliente de media y una de sus integrantes, se llevó matrícula por su trabajo serio. Sin embargo, ella «que iba buscando la nota máxima», según me dijo, sólo alcanzó un notable en la misma asignatura ….. paradójico y cierto.

  7. Un último aprendizaje de Anita es que finalmente uno puede hacerse un gran experto en cualquier materia de especialización en muy poco tiempo, y ademãs, añadiría yo, no siempre se necesitan todas las especializaciones que tenemos que abordar, a veces no las utilizas nunca. Sin embargo, las competencias que llamamos genéricas, aquellas que tienen que ver con nuestro comportamiento, con nuestra agilidad mental, con nuestra capacidad de entornarnos con otros, y de saber disfrutar de lo mucho que aprendemos, esas no se adquieren en un libro, sino que se adquieren en la vida, pero pueden ser aprehendidas conscientemente en el marco de un buen planteamiento pedagógico que enlace vida con conocimiento, y no que haga del conocimiento, formatos especializados y distantes de la vida, que luego hay que integrar, si surge la oportunidad, en la vida misma … y sobre la marcha. Aprender es otra cosa, aprender es vivir, o es aprender a vivir, o es aplicar lo que se aprende, o es disfrutar de la alegría de encontrarse con nuevos horizontes todos los días y a todas horas.

  8. En un cuatrimestre no sólo se aprenden seis cosas, se pueden aprender muchas, y sobre todo, se puede conseguir que las personas sean mas personas y se sientan mejor con los otros, y respeten y aprovechen la existencia de los otros.

  9. Y por supuesto, mucha gente aprende una enormidad de algo que llega a amar, porque cuando uno encuentra que aprende, acaba enamorãndose de aprender, y enamorarse es el principio de tomar las cosas de otro modo, de un modo que es «más rentable», que el castigo o el aprobado-suspenso, y la vara de castigar. Amar es otra dimensión, que también contiene un poco de idealización, no demasiada, que nos permita seguir apreciando lo que otros han hecho por nosotros, y lo que nosotros tenemos que devolver mejorado de lo que hemos aprendido.

  10. Mis maestros me han enseñado muchas cosas, y han sido muchos, y cada día descubro más ….. Mi experiencia y acción me ha permitido también no sólo comprender lo aprendido, sino darle sentido, darle forma y aprender de mi propia experiencia, que finalmente es «la madre de la ciencia». Tener un referente de maestros, es aprender a respetar … no para someterse, sino para reconocer lo que hemos podido obtener de lo mucho -o lo poco- que muchos han contribuido a aportar a la humanidad. Reflexionar sobre la propia experiencia, es una forma complemenbtaria y básica de aprendizaje. No puedo aprender sin experiencia. Los libros sólo me dan un barniz, tengo que probarlo, tengo que experimentarlo, tengo que vivirlo, y tengo que reflexionar sobre esa misma acción y entonces, comprendo lo que me ha servido y como puedo difundir la buena nueva entre los demás … que todavía no han recorrido el mismo camino. Conocimiento de otros, experiencia propia y mejor grupal, son los puntos de partida para reconstruir el conocimiento, y como decía uno de mis maestros, «devolver mejorado lo que has aprendido», y de esa forma, sentirse que aportamos algo …. pero somos sólo -pero es mucho- parte de un conjunto, parte de algo que llamamos humanidad, cuyo elemento esencial es que podemos aprender a partir de nosotros mismos ….. De esto es de lo que se trata, de que finalmente el aprendizaje sea algo que se autogestione por nosotros mismos y por los que están en nuestro entorno, y luego se comparta con otros, que han seguido caminos parecidos, y ahora vemos que los caminos confluyen ….

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