El negocio de las grandes farmacéuticas es impresionante, hasta sorprendente para los que teníamos noticia del asunto. Un producto como el Prozac tiene un coste por 100 unidades de medicamento de 0,11 dólares americanos, ¿Saben Uds. a cuanto se venden esas mismas 100 unidades? A 247,47 dólares, es decir, 2.250 veces por encima del precio de fabricación. O lo que es lo mismo, el coste del ingrediente básico no llega ni al 5 por diez mil del precio de venta. Se imaginan fabricar por ejemplo zapatos con esos márgenes y que transformáramos 5 en 10.000? Alucinante, ¿a que sí?. Pues por supuesto no es el único caso. El Xanax que se utiliza para ansiedad y pánico, multiplica por casi 6.000 el coste del genérico que le da sentido. Como comprenderán los lectores, estas cantdiades son desorbitadas y permiten unos beneficios también desorbitados.

Todo esto está muy bien explicado en el artículo de Doug Henderson y Gary Null en Global Research. Me he quedado totalmente impresionado por los datos que aportan sobre estas grandes farmacéuticas, y os induzco a leerlo. Ambos autores demuestran su profundo conocimiento del tema.

Y lo peor de todo esto, es la tremenda dificultad de combatir a esos grandes cárteles del medicamento, sencillamente con la verdad que normalmente ocultan.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

16 comentarios en «Estafa-Salud»

  1. No soy un experto, ni tampoco he tenido la mala suerte de que alguien me lo recetará -perdón, si una vez me lo recetaron, pero no lo tomé-, pero parece ser un medicamento muy controvertido, y que multiplica en beneficios por más de dos mil los costes del ingrediente principal.

  2. REalmente, mi único contacto directo con el Prozac ha sido a través del libro de Lou Marinoff: «Más platón y menos prozac».

    En este video lo tienen impulsando el marketing y ganando sus buenos dineros por el éxito de sus libros. Lo cierto es que resultaba más tranquilo e interesante en el libro que en esta intervención, pero «money is money».

  3. En su momento, lo que más me gustó de Marinoff, aparte el repaso de lo que en su mayoría había visto en bachillerato y primero de carrera sobre la filosofía, fue la idea de que no estamos enfermos, sino que tenemos problemas, y nuestros problemas han sido trabajados muchas veces a partir de la propia experiencia por filósofos y han encontrado salidas a ellos, de tal forma que no necesitamos estar a expensas de la dependencia de una enfermedad que supuestamente tenemos, sino que podemos abordar nuestros problemas, y pasamos así de enfermos potenciales -¿todos?- a personas -todos- que tenemos problemas y podemos abordarlos. Una visión muy práctica de la vida. Y para Marinoff un buen negocio. El filósofo terapeuta se ha extendido mucho en los USA, pero también hasta en España.

  4. Sin embargo, de poco vale el esfuerzo humanizador de un tal Marinoff para compensar la estafa de las farmacéuticas, como bien explica el artículo de Henderson-Null. No sólo es una estafa, sino un gran peligro. Ahora mismo, tenemos la cuestión de la vacuna para la gripe A. Mucha gente piensa que no ha sido adecuadamente experimentada, y que vamos a actuar como conejillos de indias, y además, no sólo sus efectos secundarios, sino su efectividad está por probar. El gran negocio «que se ha montado» en torno a la Gripe A-porcina es de los que marcan época, y no sólo con la vacuna, sino y sobre todo, con los medicamentos tipo Tamiflú que han sido vendidos hasta el agotamiento de las existencias y a unos precios que, como demuestran las ofertas spam de internet, son claramente abusivos, igual que el ejemplo del Prozac. Los beneficios de las farmacéuticas se han elevado y su cotización en bolsa se ha beneficiado de la existencia de esta epidemia -¿provocada?-.

  5. Parece ser, como indica el mismo artículo, que la vacuna anti-sida puede tener unas características similares, de crear expectativas pero no saber hasta donde llega la «bondad» o «maldad» del medicamento propuesto.

  6. Como vemos, un gran negocio. Y como parece que el posible remedio no está del todo en nuestras manos, solo la denuncia, y algunas acciones legales en los USA y poco más, al menos, disfrutemos con esta cumbia colombiana, sobre todo pensando en el fin de semana:

  7. Al menos nos queda la cumbia, el merenguito, la salsa y algunas cositas más. ¡No estamos muertos todavía! Para complementar, el amigo Juan Luis Guerra con su «Niágara en bicicleta» … que representa muy bien lo que es la salud por el mundo:

  8. Ahí va la letra:

    El niagara en bicicleta

    Me dio una sirimba, un domingo en la
    mañana, cuando menos lo pensaba. Caí
    redondo, como una guanábana, sobre la
    alcantarilla. Será la presión o me
    ha subido la bilirrubina. Y me entró la
    calentura y me fui poniendo blanco como bola de
    naftalina.

    Me llevaron a un hospital de gente
    (supuestamente). En la Emergencia, el
    recepcionista escuchaba la lotería
    (¡treinta mil pesos!) «¡Alguien
    se apiade de mí!», grité
    perdiendo el sentido, y una enfermera se
    acercó a mi oreja y me dijo:
    «Tranquilo, Bobby, tranquilo».

    Me acarició con sus manos de Ben-Gay y me
    dijo: «¿Qué le pasa,
    atleta?» y le conté con lujo de
    detalles lo que me había sucedido.
    «Hay que chequearte la presión pero la
    sala está ocupada y, mi querido, en este
    hospital no hay luz para un
    electrocardiograma.»

    Abrí los ojos como luna llena y me
    agarré la cabeza, porque es muy duro pasar
    el Niágara en bicicleta.

    No me digan que los médicos se fueron. No
    me digan que no tienen anestesia. No me digan que
    el alcohol se lo bebieron y que el hilo de coser
    [Más Letras en es.mp3lyrics.org/frb]
    fue bordado en un mantel. No me digan que las
    pinzas se perdieron, que el estetoscopio
    está de fiesta, que los rayos X se
    fundieron, y que el suero ya se usó para
    endulzar el café.

    Me apoyé en sus hombros como un cojo a su
    muleta y le dije: «¿Qué hago,
    princesa?». y en un papel de receta me
    escribió muy dulcemente: (mi princesa,
    ¿qué va a ser de mí?, uh…)
    «Lo siento, atleta».

    Me acarició con sus manos de Ben-Gay y
    siguió su destino. Y oí claramente
    cuando dijo a otro paciente: «Tranquilo,
    Bobby, tranquilo».

    Bajé los ojos a media asta y me
    agarré la cabeza porque es muy duro pasar
    el Niágara en bicicleta.

    No me digan que los médicos se fueron. No
    me digan que no tienen anestesia. No me digan que
    el alcohol se lo bebieron y que el hilo de coser
    fue bordado en un mantel. No me digan que las
    pinzas se perdieron, que el estetoscopio
    está de fiesta, que los rayos X se
    fundieron, y que el suero ya se usó para
    endulzar el café.

    No me digan que me va cayendo de tanto dolor. No
    me digan que las aspirinas cambian de color. No me
    digan que me van pariendo, que le falta amor. No
    me digan que le está latiendo, oh no…

  9. En relación con el tema de las farmacéuticas te dejo este video que me parece interesante. Quizás ya lo hayas visto.

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