En nuestro blog de innovación educativa:he publicado íntegro el artículo de la revista Tavira, de Ciencias de la Educación, de la Universidad de Cádiz. El artículo intenta conectar con el que había publicado en 2003 en la revista Madri+d, aplicándolo a la enseñanza de la Estructura Económica, materia a la que me dedico profesionalmente, con el artículo publicado en 2005 “Aprender haciendo en grupo”. Este último puede encontrarse en que es mi web oficial de profesor-investigador, y donde por tanto puede bajarse sin ningún coste.
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La idea de inhibidores vrs. sublimadores está derivada del mundo de Freud, pero tiene una aplicación bastante oportuna en el mundo de la innovación, donde las barreras son tan significativas, básicamente porque la forma de actuación tiene más que ver con un formato de cambio, que con un formato de mejora continua. El cambio inmediatamente levanta barreras y miedos; mientras que la mejora continua desarrolla competencias, habilidades y mantiene un clima motivador básico que conlleva procesos innovadores.

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3 comentarios en «Sublimadores»

  1. El profesor José Luis Sampedro, hoy gran novelista, fue un gran maestro. Fue un maestro de esos indiscutidos, de esos que todo el mundo quiere imitar, pero nadie puede realmente hacerlo, sólo en algunos rasgos mínimos. He visto pasar por la cátedra de Sampedro a muchos profesores y aspirantes a profesores. Era una cátedra abierta, libre, en la que se permitía a todo aquél que quería trabajar y aportar, una forma de ser que era admirable, porque acababa haciendo un discurso mucho más homogéneo en las formas, de lo que las posiciones ideológicas y los contenidos y perspectivas de acercamiento al objeto podían prever. Éramos un conglomerado de diversas posiciones, es cierto que la mayoría democráticas, desde la izquierda a más, aunque he conocido compañeros que no se movían en esas posiciones. Pero la orientación estratégica de la asignatura llevaba a que todos estuviéramos a favor del cambio; primero, del cambio de la dictadura hacia la democracia; luego del cambio del aislamiento al mundo europeo y mundial; luego, del análisis crítico y profundo de la Estructura Económica, fuese mundial o de España; y así. En la Facultad de Económicas de Madrid y probablmente en toda España no había una cátedra más abierta y libre. Y eso, es evidente, lo hacía posible Sampedro, y también lo ejecutaba con perfección y con un gran respeto a todos, Rafael Martínez Cortiña. Ambos fueron autores del gran libro-Manual “Estructura Económica”, de grato recuerdo. Quiero recordar ya que me ha salido este lado sentimental que yo tengo, al libro central en el pensamiento del prof. Sampedro: “Realidad económica y análisis estructural”, en mi opinión, el único gran libro que ha abordado de forma integral la idea de estructura económica. Es bien cierto que existían y existieron posturas más avanzadas, y muchos de sus discípulos nos hemos movido en ellas, pero también es cierto que era como un punto de referencia, el lugar común de cualquier que quisiera acercarse a la Estructura Económica. Recuerdo con especial cariño mi participación en la investigación que dió lugar, gracias sobre todo a la visión teórica de Sampedro, a dos libros en torno a los que llamaba Perfiles Económicos. Me entusiasmaba ser parte de aquél equipo. Y también, las vistas que había desde el piso, creo que doce, de Galerías Castañeda. Muchas gracias, maestro. Roberto Carballo

  2. Hola Roberto. Sabemos que nuestros maestros nos marcan y que no hay posibilidad sin ellos. De ahí mi cita introductoria de Deleuze, G., en mi artículo de Tavira 23 “¿Atreverse a pensar, a perderse?…” revista a la que haces referencia en esta entrada.
    Hace unos días me ha llegado un texto escrito supuestamente por Sampedro en el que habla de sus propios maestros y se niega al préstamo de pago en las bibliotecas. Te envío el archivo. Quizá tu puedas confirmarnos si efectivamente Sampedro escribe o no ese artículo porque me resulta muy interesante.
    Beatriz Pérez

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