Conocer en el V Encuentro

Conocer es el principio de confiar (de forma madura).

En el V Encuentro, igual que en los precedentes, el detonante y punto fuerte es conocer a personas, por lo que hacen -y no necesariamente por etiquetas previas, cargos o “responsabilidades”-, sino por lo que intentan, por su veracidad respecto a sí mismos y a lo que intentan y por qué lo intentan.

A través de lo que los otros nos dicen de ellos, en esa fusión entre pasión-amor y razón-conocimiento, es como realmente vamos conociéndonos, y en ese conocer, no sólo está tener un compañero, una amistad, un colega, sino también ampliar nuestros conocimientos, nuestras experiencias, nuestras referencias prácticas, algo así como llenarnos de “cosas buenas”, gracias a conocer al otro.

La metodología grupal permite conocer conociendo, intercambiar intercambiando, y avanzar hacia horizontes más gratificantes, más acompañados, más relacionados, cooperando, colaborando, aprendiendo con otros y desde otros y nosotros mismos.

La metodología científica nos permite saber por dónde empezar, por dónde seguir y como concluir y contrastar.

La metodología de action-research nos alumbra sobre la práctica y sus rutas, sobre la combinación de la acción -siempre en primer término- y el aprendizaje -aquí, research-investigación-, de tal forma que cada paso sea acompañado de reflexión y que sepamos siempre como podemos rectificar nuestros errores y aprender de ellos.

ist2_173272_pitangas.jpg

La interacción de estas tres metodologías en el V Encuentro, le llamamos AHG (aprender haciendo en grupo) o bien Mining-Aldebaran, como vosotros prefiráis. Su fundamento lo encontramos en este mix de grupo, ciencia y acción-investigación. Se ha forjado un mix que enfatiza en alguno de los múltiples factores que intervienen en convertir el V Encuentro en un espacio participativo, democrático y cooperativo.

¡Qué bueno es conocer y re-conocer!

Entradas relacionadas

3 comentarios en «Conocer en el V Encuentro»

  1. Primero, la vi en un árbol pequeño, una especie de arbusto, en una sierra de un lugar precioso. Estaba lloviendo, lo recuerdo bien. Me dije, ¿se podrá comer? ¿la probaré o mejor pregunto a los amigos? Me atreví y la probé …. me resultó impactante. No podía dejar de comer, pero había pocas …. parece que ya había pasado la estación o estaba terminando. Cuando regresé a la pousada pregunté que era …. después de haber arrancado una hoja del arbusto. Me dijeron: “¡Pitanga!”. Ya no se me olvidó. Hoy la he logrado plantar, aunque no ha crecido demasiado -tengo que reconocerlo- en mi casa y también en Galicia, probando a ver si se reproducía bien …. no va del todo bien, según después de seguí informando, es un fruto que es preciso combinar humedad con calor. En mi casa de Brasil hace demasiado calor y sólo hay humedad en las épocas de lluvias, pero hasta es demasiada. En Galicia, hay mucha humedad, pero no suficiente calor. Volví a la sierra, a Guaramiranga dos veces “buscando” pitangas …. tampoco las venden o yo no las he encontrado en los super de por allí, parece no comercializable por lo que sea, que no lo investigué. Es un rara avis, al menos para mí que no consigo volver a sentir el sabor de ese fruto maravilloso y intensamente rojo que es la pitanga.

  2. De esto se trata, de apasionarse por algo, de buscar, de seguir buscando, de encontrar, de experimentar -plantando-y probar, de tenerlo con uno para conocer y para aprovechar para relacionarte con otros, aprender de ellos, de lo que saben sobre ese tema, que a ti también te apasiona. De la pasión a la razón, dice Dostoievsky, más o menos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *