Innovación: especialidades (vivurbanas 11)

El primer médico me pidió un análisis de sangre; el segundo me condujo a una resonancia magnética (nuclear) y me dió una medicina, solo una; el tercer especialista, me llevó a un dopper de las carótidas y a un análisis de sangre y me recetó dos medicinas; el cuarto, me pide una radiografía, un dopper de otro tipo y una encelo-nosequé, además de hacerme un cardiograma y recetarme dos medicinas más. Justo la serie de Fibonacci: 1, 1, 2, 3 …. Menos mal que en principio no hay quinto, porque sino me pediría 5 cosas, siguiendo la ruta crítica de la serie. Y menos mal, también que este último médico me hizo una buena síntesis de lo que puedo tener, porque ya empezaba a estar plenamente perdido en esta ruta de especialidades.

En esta ruta, el último médico me hablaba de otros dos especialistas que debiera consultar. Creo que no le haré caso, porque en definitiva, parece que es comprobable que tuve unas pequeñas lesiones cerca del oido, pero todo lo demás parece normal, excepto que tengo algo obstruida una de las carótidas, creo que un 40%, supongo que puede ser importante. Lo demás, todo bien, o sea que sencillamente tendré que revisarme, porque los motores parece que han empezado a necesitar de atención especial.

Sin duda, la humanidad hemos avanzado con esto de la división del trabajo de Adam Smith, que llevada a las últimas consecuencias, son las especialidades médicas. Seguro que cada especialista es mejor en su tema, de lo que podía ser el famoso médico de medicina general, el internista o como se le llamase. Pero ahora los especialistas tienen que actuar por capas, como photoshop o por exclusión. Al principio, se abre el abanico y uno va ampliando el espectro de especialistas consultados, pero para “quitarte” a uno de encima, tiene que “cerrar” el tema en su parte: es decir, el cardiólogo me dejará tranquilo cuando vea que no tengo obstruída ninguna arteria importante cerca del corazón, y entonces, podré regresar como Ulises ….. y así es probable que sea fácil el viaje de ida, como ocurre con los vuelos transatlánticos, pero el de vuelta, igual que le ocurrió a Ulises, voy a tener que hacer muchas paradas. Ventajas e inconvenientes de la especialización, aunque tengo que reconocer, que el cardiólogo de hoy tenía capacidad de síntesis, y era un chaval todavía.

De todas formas, los médicos te hacen viejo, porque todo empezó porque yo quería saber como quitarme un acúfeno, con el que convivo desde hace dos o tres años. Y ahora vamos por …. casi no sé por donde.

Entradas relacionadas

3 comentarios en «Innovación: especialidades (vivurbanas 11)»

  1. Nada, mucho ánimo y a seguir escribiendo, que como me decías hace meses es la mejor terapia. Incluso para los que están como un roble. Es curioso gracias a la especialización nos movemos en una especie de Cibernética de tercer orden, en la que ya solo se cura cuando no queda más remedio, lo normal ahora es prevenir, o realizar tratamientos que evitan el desarrollo de un mal antes de que sea enfermedad…con el inconveniente de perder el tiempo en “curar” algo que aún no es maligno, lo que le quita cierto rigor… inconvenientes y ventajas, totalmente de acuerdo. El otro día me acordaba de ti, porque leyendo “El árbol de la ciencia” de Pio Baroja mencionaban -en una de sus deliciosas reflexiones- a tu querido Aldebarán.

    Un abrazo.

  2. Gracias Christian. Por cierto, el otro día te vi por la calle, pero ibas tan ensimismado que aunque te miré insistentemente no conseguí captar tu atención. Un abrazo y buenas vacaciones.

  3. Es curioso que no me diera cuenta porque suelo andar por la calle atento pero la verdad que ando este mes en unas cuantas cosas y al final termino paseando por las calles olvidándome de estos horrible coches y reflexionando, porque “el paseo es el mejor estado del pensamiento”, en fin una pena no darme cuenta, nos vemos a la vuelta en septiembre, un abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *