¿Por qué en Espiral? Reflexión

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¿POR QUÉ EN ESPIRAL?

Porque la Espiral es abierta y como se ve en la imagen, se proyecta hacia el horizonte (hay que tener en cuenta que el horizonte del que escribe o lee en castellano es hacia la derecha, si fuera árabe sería hacia la izquierda, y si chino hacia abajo). Las espirales tienen un núcleo: muchas personas ven el núcleo como un agujero negro donde todo se absorbe, yo veo una intensidad que se proyecta. Los primeros pasos en innovación o en aprendizaje son decisivos, porque entre otras cosas existe una resistencia básica a innovar o a ponerse en marcha y aprender. Casi siempre la pasividad, dado que no exige esfuerzo en el corto plazo, es la elección de los seres humanos. Sólo cuando pasa algo, algo que les cambia su tranquilidad, es cuando suelen ponerse en marcha. Los innovadores sabemos que esa es una de las peores elecciones. Si te ha pillado el «toro», seguro que no reaccionas bien; hay que prever, hay que analizar y comprender, hay que pensar lo que se hace y hacer, antes de que te pille el toro.

Hay muchas espirales. Una vez en clase solicité a los asistentes que pintaran una espiral, tal y como cada uno la veía. Tengo las respuestas en una carpeta. Cada una es distinta, y además, se ve en los trazos. La mayoría empiezan los trazos por el exterior y acaban en el «agujero negro»; otros buscan la homogeneidad del crecimiento y se nota que persiguen algo así como un ideal de homogeneidad; otros las abren y las comienzan remitiendo hacia abajo o hacia la izquierda. Pero la espiral progresiva comienza en un centro y se abre hacia la derecha y en sus vueltas acaba como en la foto yendo hacia un horizonte en la parte derecha del escrito. Por eso, mi espiral, la que yo he adoptado y con la que configuré mis dos grandes proyectos, Aldebaran Innovation y Metodología de Innovación y Aprendizaje, nace en un núcleo y se extiende hacia la derecha, revolviéndose sobre sí misma hacia un horizonte.

Josep Bartomeu dice:

Hola Roberto, me ha sorprendido el escrito de las espirales; coincido con tu opinión y en mis inicios de programas en orientación laboral a colectivos de jóvenes, personas adultas con dificultades económicas…empiezo mi discurso con un punto y este punto se expande construyendo una espiral con la cual representa la fuerza interior ( energia- motivacion- actitud) hacia el bienestar personal o al logro en que uno se ha propuesto. A partir de la expansión nos podemos encontrar con un espacio- tiempo de la espiral desfragmentado ( inclemencias de vida,dificultades que tenemos que resolver…) las cuales si tenemos el propósito y fuerza suficiente se puede continuar expandiéndose nuestra voluntad- energía – ilusion- esfuerzo. A partir de visualizar la espiral, en su centro dibujo a una persona para incluir elementos de análisis ( semejante a un dafo)…. I de momento,este metáfora visual se entiende y da paso a la reflexión individual y/o colectiva sobre un@ mism@ en la que puede iniciar un cambio hacia una actitud y unos pensamientos en la búsqueda de un cambio en el ámbito personal.
Gracias por tus reflexiones! Me informaré sobre tu método de innovación pedagógica.

Extraordinario, Josep …. seguro que muchas personas hemos ido construyendo nuestra propia formación y la de otros a partir de modelos similares a las espirales, sobre todo como en tu caso se abren a partir de uno mismo, que a fin de cuentas es ese átomo de dónde partimos, pero que a veces, somos nosotros, o a veces, un grupo o una red, o lo que queramos. En cualquier caso, tu comentario es estupendo y si me permites lo reproduciré en mi blog.

Josep Bartolomé
Perfecto Roberto! Saludos y muchas gracias.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

2 comentarios en «¿Por qué en Espiral? Reflexión»

  1. Hace años que utilizo la espiral como forma gráfica y a la vez simbólica de comprender los procesos de innovación. No una espiral cualquiera, si el lector se fija, sino una bajo unos formatos específicos: una espiral que se abre, una espiral que “se inicia” en un núcleo, una necesidad que se proyecta ……. Puede servir desde el modelo básico de Arquímedes hasta los fractales.

    Un punto clave de hacer algo es SABER POR DONDE EMPEZAR, lo que llamé en un artículo de finales de los 80: “El punto de partida”. Determinar el punto de partida no es nada fácil, porque analizar lo concreto, real y actual, del aquí y ahora, es probablemente el trabajo más complicado en términos científicos. Tenemos muchos signos y símbolos de dónde vivimos, pero realmente una gran parte de nuestra confusión está en que teniendo tantos síntomas y percepciones, nos sea tan difícil saber realmente dónde vives en ese momento concreto. Hablar del pasado es fácil, hablar nostálgicamente también; hablar de lo que tiene que ser o del mundo del deber ser … tampoco es complicado. Pero hablar del aquí y ahora …. es un gran reto. Por eso, no es sólo decir que hay que empezar POR DONDE HAY QUE EMPEZAR, sino saber realmente de dónde empezamos.

    Como esto es como el huevo de Colón, yo he decidido que es operativo pensar que SE EMPIEZA POR LA NECESIDAD SOCIAL, y para ello hay que analizarla y conoceerla, sentirla en uno mismo, sentirla como propia, y a partir de ahí definirla y empezar a trabajar.

    Parece fácil, pero es muy complicado …. la mayoría de las personas dicen cosas parecidas, pero he observado en mi vida que se dice pero no se comprende, no es fácil entenderlo y por supuesto, existen muchas formas de entenderlo.

  2. “En el círculo se confunden el principio y el fin” Heráclito de Éfeso

    “La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fué fundado” Montesquieu

    Menos mal que los principios decaen, según Montesquieu, porque de esa forma, el círculo es un imposible, sólo una quimera en manos de las fuerzas trasnochadas. Porque, como dice muy bien Heráclito, el circulo ni empieza ni acaba, y se confunden principio y fin.

    No me gustan los círculos, ni tampoco las ideas que implican o se amparan en los círculos. Casi siempre me parecen viciosos, lo que está en su propia definición, porque si se entra no se sabe como salir, como ocurre con los centros comerciales; y nunca virtuosos, a pesar de que sus defensores quieran demostrar que lo son.

    Ya he contado otras veces que soy partidario de las espirales, que no sólo pueden cambiar de formas y hasta idear formas nuevas, sino de cantidades (esto es lo único que puede hacer un círculo ser menor o mayor).

    Esa gente que piensa que “esto siempre ha sido así”, o “qué pena que las cosas no sean como eran”, no me gustan, porque viven en una idea que no se corresponde con la realidad cambiante que declara el mismo Heráclito. Y como todos los que viven en “ideas fijas” -que es tal vez, aunque lo dudo, lo único que puede seguir siendo igual-, acaban reflejando su frustración porque las cosas cambien, cuando la naturaleza, de la que ellos son producto, cambia, ya lo creo que cambia, evoluciona, y a veces, hasta se transforma radicalmente. Ese miedo al cambio … solo podría comprenderlo en alguien super-explotado en el sistema capitalista vigente, y que dice: “que me quede como estoy”, porque lo cierto es que seguro que si le va mal, le va a ir peor. Pero ese sería, por mi parte, sencillamente un deseo más, una fantasía más, pero no la realidad que continuamente nos sorprende en su continuo devenir.

    ——–
    Es indudable que no soy una persona optimista, sino más bien crítica … y consecuentemente, tiendo a ver cuestiones que otros pasan por alto. La circularidad de las ideas es algo difícil de controlar y cuanta más crisis y depresión, más circularidad y regresión. Estamos, por una parte, la principal, en una mala época, porque parece que “todo va mal”, aunque no todo vaya mal, pero lo parece, y ya se sabe la mujer del cesar no sólo tiene que ser, sino parecerlo. Y las cosas están realmente muy complicadas. Yo, al menos, estoy preocupado. Tal vez es que estoy padeciendo haber cumplido años recientemente o que ya son muchos, o que las noticias, para ser noticias, han de ser malas …. porque sino no te inquietan lo bastante para que las leas y eso lo saben los que manejan los medios de comunicación, que hasta tienen que crearlas y difundirlas mintiendo, como ha ocurrido con el caso de Murdoch en Gran Bretaña. En fin, sea lo que sea, que no siempre y para escribir es preciso hacerse un psicoanálisis, la circularidad de las ideas en este momento me espanta, tengo sensación de regresión, de que las ideas se repiten demasiado intensamente, y que muchas han perdido poder de convicción, lo cual nos lleva a una sociedad dominada por determinantes ideológicos regresivos, circulares, que quieren repetir nostálgicamente un “pasado mejor”. Y aún encima las alternativas son pocas … porque el discurso de transformación, de progreso, está obsoleto y no tiene referencias sociales indudables. Las “izquierdas” ya no son izquierdas; la intelectualidad está plenamente vendida -¿alguna vez no lo estuvo?, no puedo juzgarlo, porque mucho de lo que te llega para hacerlo está escrito en libros que escribieron los mismos que eran protagonistas en esa época-. Cuando aparece una excepción es “fagocitada” por el pensamiento único y transformada en un lateral del pensamiento dominante, que hasta en muchos casos es transfigurado y quemado en la noticia, en la tensión de la noticia. He llegado a la conclusión de que sólo se puede hablar en pequeños grupos, en grupos de alumnos, en grupos de profesores, en grupos mínimos …. ¿no estaremos ya cerca del Farenheit 451? Indudablemente, los círculos me llevan a un pensamiento excesivamente críptico. Que le vamos a hacer, es lo que hay.

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    Si uno funda o empieza algo y no funciona, está claro que no era lo que se necesitaba o no se vendió bien la idea o no era lo más adecuado en ese momento, o se había adelantado a la necesidad o ya no era necesario …. en fin …. si no funciona el planteamiento inicial …. enseguida funcionará mal. Pero un buen funcionamiento no garantiza un buen producto o una buena empresa, o como dice Montesquieu, un buen gobierno. Sólo quiere decir que las cosas han funcionado, han tenido éxito. Lo que tiene éxito no tiene que ser mejor, sólo tiene éxito, es decir, sobrevive lo suficiente para que sea tenido en cuenta como relevante.
    Y es más, puede ser que aún funcionando y hablando mucha gente bien de él, las cosas no sean ni para siempre, ni se sepan cambiar, porque cambiarlas es como cambiar el modelo original, por lo que los miedos se convierten en dominio público y sobre todo, por aquellos que gracias a esos principios han logrado lo que han logrado, y por tanto, no quieren cambiarlos. Un mal planteamiento, que sirve a muchos intereses o que esos intereses han logrado “aclimatarse” a sus “bondades”, puede convertirse en circularmente imposible de cambiar …. porque parece que nadie se atreve.

    Esto es lo que está pasando entre lo que tenemos de principios constitucionales y la realidad social … un abismo entre ambas, pero un porcentaje altísimo de la población no quiere complicarse la vida …. y prefiere dejar a los que han sabido aprovecharse de esa coyuntura y de esos principios, dejarlos seguir con ellos, antes de padecer un cambio .. que en algunos casos muchos piensan que aún puede ser peor, como ocurre con tantas leyes que se reforman “para peor”. La indignación no es la respuesta más que provisional, porque lo que necesitamos es alternativas, reinvención del Estado y hay muchos que piensan que “no es el momento”, y otros que no se atreven, porque en el fondo piensan que viven mejor que cuando no teníamos esos principios, y esa es la cuestión. Queremos que las cosas mejoren sobre bases bien poco sólidas, unas bases franquistas que si analizáramos con un poquito de ciencia -y no tan impregnados de ideología y de intereses- nos daríamos cuenta de lo poco que han aportado a nuestra convivencia.

    Es preciso reinventar el Estado, y para reinventarlo, mejor quitarse el re y ponerlo en inventarlo, y mejor no hacerlo con el estado, sino que sean los pueblos los que lo renueven e innoven. El Estado hace ya mucho tiempo que sólo es poder y gasto, dominación y reproducción de intereses dominantes …. y todas las instiuciones que ha creado, y que son las que hacen que queramos seguir pensando en términos circulares o nostálgicos.

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