4 comentarios en «Amor y trabajo»

  1. “Apenas si es necesario destacar el hecho de que la capacidad de amar como acto de dar depende del desarrollo caracterológico de la persona. Presupone el logro de una orientación predominantemente productiva, en la que la persona ha superado la dependencia, la omnipotencia narcisista, el deseo de explotar a los demás, o de acumular, y ha adquirido fe en sus propios poderes humanos y coraje para confiar en su capacidad para alcanzar el logro de sus fines. En la misma medida en que carece de tales cualidades, tiene miedo de darse, y, por tanto, de amar” ….

    ¡Qué bien escrito!

  2. Algo así, como amar no es posible si uno es dependiente, o lo que es lo mismo, no es un proyecto de libertad; tampoco si es un prepotente, en cierto modo, un narcisista, de esos que vemos tan a menudo por el mundo; ni tampoco si sigue teniendo deseos de explotar a los otros o de no respetarlos, o de acumular por acumular, más y más dinero y joyas ….. Se ven tantos nuevos ricos o aspirantes a nuevos ricos por el mundo ……

  3. Y si no puedes amar, ¿cómo vas a enseñar o a educar? ¿cómo vas a dirigir? ¿cómo vas a vivir? ….. Si no sabes dar, no amas. Los que me amaron y me aman, lo darían todo por mi si lo necesitara, y aún si me vieran en dudas, me preguntarían si podían hacer algo por mi. No puedo concebir el amor sin dar lo que tienes …. y eso, por desgracia, socialmente no es lo común.

  4. ¿Por qué no amamos de verdad más? Mucho de lo que somos ha sido fomentado por nuestros padres y educadores, por los sistemas educativos y sociales, ….. por lo que nos quieren imponer desde el marketing y la publicidad, por las contradicciones y mentiras que continuamente padecemos ….. ¿cómo vamos a amar?

    Y amar, en otras palabras, dar, es decisivo para generar espacios de intercambio, de cooperación, sociales, grupales, de vida en común y en cada individuo.

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