Aprendiendo de los finlandeses

He dedicado hora y media o tal vez dos, a ver con detenimiento un video que nos enseña realmente muchas cosas, y nos recuerda otras muchas que hemos querido olvidar o no se quieren recordar sobre la educación y sus aplicaciones.

He tomado algunas notas, y he refrendado muchos de nuestros planteamientos. Siempre se queda encantado cuando hay refrendos a la experiencia que hemos emprendido hace muchos años, y en la que hemos aprendido estas y otras cosas.

Veamos algunas de mis notas y reflexiones que ahora hago sobre la marcha:

1. Less is more: Menos es más. Empiezan la escuela más tarde, hacia los siete años; hay pocos o casi ningún deber para casa; hay menos tiempo de aula, son menos en las clases; menos evaluaciones o tendentes a pocos-ninguna; ……
Nuestro sistema educativo, por el contrario, tiende a ser agobiante, presionante, que parece que consigue más con más -lo cual es claramente una incongruencia-, pero no es así. Más autonomía y libertad y menos tiempo obligado, permite desarrollar pensamiento y reflexión, autonomía en las personas, y sobre todo, responsabilidad.

2. Las familias valoran la educación, no sólo porque sea buena, sino porque socialmente piensan que es el conocimiento y las personas los que hacen las cosas, y educarse es avanzar hacia esos horizontes. Su principal horizonte es desarrollar ciudadanos dignos, y su mejor recurso, la interacción.

3. Partir de entender a los estudiantes, y para entender, hay que escuchar, y escuchando, el aula se hace más tranquila, más interactiva, menos presionante.

4. Todo en general es pequeño, no sólo los alumnos en el aula; también los colegios, escuelas, institutos y universidades. Small is beatiful. Montarse las cosas desde lo pequeño, permite que estemos más cerca del punto de partida del aprendizaje: humildad, y podemos porque no tenemos. Como no pensamos que tenemos, buscamos.

5. Los estudiantes al ser preguntados valoran más lo que les gusta que lo que les permitirá ganar dinero. Hasta los emprendimientos pueden ser estupendos si se hacen con amor, para uno y para los otros. Es curioso, pero en el video se presenta una forma de emprendimiento que reune a grupos, teams, que buscan la confianza a partir de la cercanía y de compartir y trabajar en sus proyectos conjuntamente. Justo lo que hemos intentado nosotros en nuestra Facultad con el programa de innovación social. Por cierto, nuestros estudiantes en general piensan igual, quieren hacer algo que les guste, quieren amar lo que hacen, quieren hacerlo por convencimiento, quieren vivir intensamente y aprender. Es mas importante para ellos aprender que ganar ….. aunque la mayoría de los ejemplos que van encontrando a lo largo de las aulas sean más bien de aprender para ganar, que de aprender para amar o disfrutar.

6. Pocos manuales o pequeñitos -otra vez, el small is beatiful-. Los «manuales» se construyen por los profesores casi individualmente, y con ayuda de otros profesores, pero se construyen en parte en el aula o en el pre-aula. El profesor propone, pregunta, hace una propuesta, acerca el trabajo y la tarea, los alumnos disponen de tiempo para hacerla, responsablemente, a su modo, y se sienten cómodos y piensan que así aprenden más, por hacerlo más libremente.

7. Se utiliza continuamente el apoyo y la observación. Los profesores aprenden practicando con observadores que les facilitan sus comentarios. Los alumnos se atreven y son observados y comentados en sus acciones. La observación, y por tanto, la escucha, tiene un papel central.

8. Se facilitan las tareas, se democratizan los temas, se comparten en recursos tecnológicos internet, se deja libertad y se enseña en general a pensar.

9. Me gustó mucho que en vez de hablar de enseñanzas o formación profesional, hablasen de educación vocacional. Me parece más bonito y hasta más motivador.

10. Se le pregunta a un profesor si los alumnos son ahora mejores o peores que en otras épocas y responde: que la relación -no,los alumnos, no los profesores, sino la interacción de ambos-, que la relación profesor-alumno es mejor que antes porque ahora se colabora más, se hace más conjuntamente. Preciosa respuesta.

En España, cuando hemos planteado una pregunta similar a los profesores, casi siempre tienden a decir que ahora los alumnos vienen menos preparados … y todo eso …. nada de eso, los alumnos vienen probablemente mejor preparados que en nuestra época, y además, si el aula es un espacio más interactivo, el espacio de aprendizaje se hará mucho más positivo para todos, incluido el profesor, que puede disfrutar, en vez de estar frustrado y hasta cabreado.

11. El aula es un espacio de confianza, tanta que es posible, como hemos comprobado en nuestras experiencias, que hasta funcione mejor durante tramos de tiempo sin profesor que con él en el aula. Hay muchos momentos en que el profesor está mejor dándose una vuelta por ahí y dejando que los alumnos o los grupos puedan pensar y reflexionar o trabajar sobre sus responsabilidades.

12. La evaluación casi siempre es un problema emocional que actúa negativamente en el proceso de aprendizaje: cuanto menos, mejor. Hay que enfatizar en la confianza, más que en la evaluación. Las personas han de ser capaces de desarrollar confianza con el profesor, entre ellos y con la sociedad en general. Si se sienten continuamente evaluados, es difícil que adquieran esa confianza en el otro, porque en toda evaluación, por muy reglada que esté, hay un componente de subjetividad importante.

13. No dejar a nadie atrás, reducir a cero el fracaso escolar, que es más fracaso de la escuela, o de los profesores, que no de los alumnos. Todos han de pasar, porque todos son valiosos y no podemos frustrar a nuestros jóvenes casi antes de empezar a vivir. El espacio de aprendizaje ha de forjarse sobre la idea de que es para todos y para que cada uno aprenda y ame el aprendizaje, a sus profesores, y a la humanidad en general. Nadie tiene que quedar discriminado …. casi siempre por las mismas causas básicas. Wert tendría que pararse y mirar lo que vale la pena, y no las chorradas en que se concentra.

Tengo muchas más notas, pero ya está bien. Os dejo la referencia del video.

● http://www.youtube.com/watch?v=yRMWcsqnsmY&feature=youtu.be&a

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

7 comentarios en «Aprendiendo de los finlandeses»

  1. 1. Menos es más: ese ha sido el objetivo del progreso, hacer más cosas con menos, aprovechar mejor lo que tenemos. Marx hablaba de plusvalía absoluta, la que se conseguía aumentando las horas de trabajo, en vez de 10, 11 o 12; y plusvalía relativa que se alcanzaba haciendo más cosas en el mismo tiempo, haciéndolo mejor, más racionalmente, más científicamente, más humanamente, añadiría yo. No utilizo a Marx más que para ver que el camino en nuestro país en general ha sido siempre el primero: más horas; también lo ha sido en el aprendizaje: más esfuerzo, más, más…… pero como realmente se aprende, hasta más humanamente, es cuando conseguimos más aprendizaje, con más satisfacción, con más equilibrio, con más creatividad y desarrollo, con más humanización, y en menos tiempo.

    Nuestros programas están sobrecargados. Siempre han estado sobrecargados. De cada plan de estudios a uno nuevo, siempre se sobrecargaba más y más el programa, se ampliaban las materias. Parece que la síntesis no es de aquí, sino de otras latitudes. Libros gordos, manuales, más y más horas, ….. de que poco sirve sumar … cuanto más vale la pena, integrar, multiplicar, interactuar.

  2. 2. Se ha monetizado tanto lo que hacemos, que la educación también se hace corresponder con su utiidad, con su beneficio. Y ese camino economicista, no es el camino. La sociedad ha de saber valorar el aprendizaje, y los jóvenes en general lo saben y muchos de ellos, yo diría que una gran mayoría, empiezan sus curricula con esa motivación. Los gastamos tanto, que al final piensan que se trata de aprobar, una y luego otra, y nada más, cuando lo que realmente les motivaba inicialmente era aprender ….. a las familias que les acompañan en el proceso les pasa igual … cada vez son más presionadas y presionan para que el chico o la chica saquen mejores notas, suban, y todo se convierte en una locura, de la que muchas veces el joven salta y no sigue en ese tren que seguro, seguro, va a descarrilar.

  3. 3. Es preciso escuchar a los protagonistas, orientarlos, pero no obligarlos, facilitarles alternativas, pero no conducirlos hacia lo que nosotros queremos. Escuchar es la competencia a desarrollar por los profesores, y provocar las respuestas, forjar respuestas provisionales, ayudar a entrelazarlas e ir construyendo conocimiento. No hay un sólo camino para aprender, ni hay una materia más importante que otra, ni hay algo que está por encima, porque ¿creemos? que lo está; facilitar, orientar, sintetizar, escuchar son competencias a desarrollar entre el profesorado.

  4. 4. Todo tiene más horizonte si se construye desde abajo, o casi desde abajo. Si no sabemos, podemos saber un poco, y luego algo más, y hasta llegar a gustarnos profundamente aprender. Si creemos saber …. nos dedicaremos a despotricar y criticar lo que no es lo que sabemos. Por eso, el gran Sócrates decía «sólo sé que no sé nada». Por eso, era grande, porque era pequeño. Las cosas grandes, la mayoría, no tienen remedio, son abundantes, viven un mundo que no existe, y por tanto, se autoprivilegian y autodestruyen, destruyendonos de paso a todos. Aún habiendo llegado a ser grande, hay que saber seguir siendo pequeños, desde la famosa posición depresiva de Melanie Klein. Acabo de ver la noticia: Harvard -que es grande- va ojeando por el mundo por personas que parecen pequeñas, y que sólo alguien que habla el mismo idioma, puede encontrar: Harvard ha encontrado una colaboradora donde sólo había una parada española.

  5. Reproduzco un comentario que inserté en Linkedin a unos comentarios que me hicieron sobre la reproducción del video sobre la educación en Finlandia:

    La verdad es que cualquiera se puede entusiasmar con disponer de una educación como la finlandesa expuesta en el video. Es claro que es un problema social y cultural, y que aquí hemos desvalorizado -historicamente- la enseñanza. A pesar de ello, la mayoría de nuestros alumnos quieren aprender, y quieren hacerlo de manera amorosa, es decir, aprender cosas, saber cosas, interesarse y descubrir otras dimensiones, son libros abiertos. Nuestro sistema de enseñanza, poco a poco, los va cerrando y reconvirtiendo en formatos automatizados que tienen que contestar las lecciones. Todo ese proceso de libertad social no se consigue de un día para otro. Y necesitaríamos disponer de un horizonte estratégico claro y que se aplicara, para poder obtener resultados en unos años. Si esto no ocurre es porque no se valora suficientemente el hecho de aprender, y se confunde con rentabilizar o darle inmediata utilidad economicista, entre otras cosas, porque tal vez no nos interese mucho apender, soportándonos como nos soportamos en tantos dogmas implícitos o explícitos y por tanto, en tantas limitaciones a priori. Pero es cierto, Santiago, convendría que fuéramos capaces de hacer algo y se hará, pero puntualmente. En el plano social, seguirá el autoritarismo, la cátedra y la verdad científica como dogma, predominando en el escenario del aula y fuera de ella. El ejemplo finés no es tan importante por los resultados que obtiene, que son buenos, mejores que el nuestro evidentemente, pero no tan exagerados en términos numéricos, sino en lo que consigue como proyecto social, como cambian las cosas cuando de hacen de otra forma, como son las personas, como desarrollan su sociabilidad, como están de satisfechas, como se sienten libres y pueden emprender cualquier camino. Eso, que no se ve en las estadísticas, es lo que hace que los modelos del norte de Europa y algunos otros más puntualmente, sean tan atractivos. Generan sociedad, democracia, igualdad de oportunidades, ágoras, respeto, intercambio, …. y en esa medida, facilitan espacios de aprendizaje abiertos, sociales y democráticos.

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