Estoy en la primera fase de varios proyectos, pero hay uno que ahora me enrolla más especialmente. Se trata de trabajar sobre lo ya aportado y trabajado, darle forma y sentido y tal vez publicarlo. Lo primero es lo primero, y estoy recopilando la información, luego pasaré a la fase de análisis, lectura crítica y selección primera; más tarde, clasificaré por temas y espero que se me ocurran cosas interesantes, que puedan hacer resaltable lo que ya he publicado. Pienso que puede ser otra parte de mi herencia a la sociedad. Me recompensa pensar que puedo haber recordado cosas que se habían olvidado, o hasta añadido algunas que no se habían planteado todavía, y que pueden ser útiles para quién las quiera utilizar.

En principio, sólo tengo un proyecto difuso, veremos en que se concreta. Como toda investigación no precisa demasiados datos iniciales, sino sólo un sentido, un por qué y hasta cierto punto un para qué …. pero se cambiarán con el paso de las diferentes etapas. Este verano a ver si le doy un buen empujón.

Tengo otro proyecto diferente, pero igualmente de verano, que está ya muy avanzado y trabajado, pero es curioso, me atrae menos que el nuevo. El otro era una recopilación y análisis crítico y metodológico de las experiencias que he tenido la oportunidad de desarrollar de innovación. Me faltan algunas por desarrollar, y lo peor de las experiencias es que cuando se han ido “quedando lejos” en el tiempo, aún cuando tengas materiales, son más difíciles de matizar y de comprender, porque uno cambia y no ve las cosas de las mismas formas que se plantearon, y eso sería como una suplantación de “personalidad”, y en esas me debato. Hay concretamente dos experiencias, de las primeras que tuve, de desarrollo organizacional e innovación, que me resulta difícil describir y luego analizar, porque a) no era tan cuidadoso con la información derivada de la experiencia como soy ahora, ni tenía los mismos elementos de apoyo que utilizo ahora en cualquier experiencia, sobre todo los blogs que van sintetizando los pasos de las mismas; y b) porque están, como he dicho antes, lejos, y yo estoy también lejos, aunque me parezca un poco.

En fin, son mis dos proyectos de verano. Hay un tercero -siempre hay un tercero- que busca publicar un nuevo libro sobre innovación educativa, a partir de los materiales que trabajé precisamente en el verano anterior y en este blog y que en parte han quedado algo marginados y es una pena, especialmente la idea de núcleos pedagógicos, en la búsqueda de puntos estratégicos, estructurales, claves, a los que hay que atender para construir espacios de aprendizaje, satisfactorios y productivos. Sólo una parte de mi trabajo se publicará en un DVD que está a punto de ver la luz, pero hay unas sesenta páginas escritas que no han visto la luz, aunque si una parte la construí a partir de mis publicaciones del verano paso en este blog, pero sin una continuidad suficiente y una cierta falta de sentido, como fragmentos. Habría la posiibilidad de trabajar sobre ellos.

Ahora mis prioridades van en este orden de temas, pero luego, nunca se sabe que va a hacer que caminemos por un lado u otro, depende de tantos factores. Por lo pronto, estoy recopilando la información para llevarme los tres temas para mi verano. Voy a tener mucho tiempo para mí y también para disfrutar.

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