En mi experiencia he encontrado constantemente una tremenda contradicción entre lo que significa cada una de las palabras y su utilización, al menos en el contexto español.

Normalmente se confunde equipo y grupo. Y en mi trabajo y metodología son muy distintos, aunque hay puntos de coincidencia. Un equipo es casi siempre lo que sigue a un lider, es decir, un conjunto de personas que componen el equipo del investigador principal, o del director, o del presidente, o del político con poder, ……

Un equipo se caracteriza por tener que someter toda consideración al interés del líder, que puede o no representar los intereses de la mayoría o del conjunto de personas directamente implicadas. Los team, o los team builders de la terminología norteamericana es lo que son, grupos jerárquicos que funcionan correctamente hacia fines determinados marcados normalmente desde arriba. Si un equipo funciona bien, puede ser muy efectivo, aunque desde el punto de vista de los que no son los líderes, las cosas no son tan evidentes, porque a la contrapartida de participar en un proyecto, a veces exitoso, se le reduce la subordinación que conlleva la participación en el grupo.

La mayoría de las contribuciones al team USA están relacionadas con conseguir la alineación del conjunto de personas que la integran, a reducir las contradicciones entre el líder y el equipo y a evitar la excesiva competitividad o hasta rivalidad entre los que están en el segundo plano del equipo y el líder principal. Casi siempre hay latente una lucha por el poder del futuro, que se manifiesta en una reducción evidente de energías a la hora de funcionar. Los estímulos del team además suelen ser económicos, se suele trabajar por objetivos y a veces por proyectos y como son un team consiguen ventajas de ello, en forma de financiación o retribuciones o ambas.

Por el contrario, el grupo de trabajo operativo en la terminología de Bion, Pitchón–Riviere, Piedrabuena y en nuestras aportaciones operativas, es un grupo democrático, horizontal, participativo, con líderes rotativos, que rota todos sus roles y funciones, y que por tanto favorece la cooperación y no tanto la competitividad, aunque si la competencia en un sentido profesional; es decir, así se aprende mucho más rápidamente, se es mucho más exacto en las consideraciones, hay mucho más compromiso desde la base misma, porque no existe más que bases, y no líderes naturales o no, ni otras formas de poder no derivados de la participación, del intercambio de información y de la colaboración continua.

He escrito bastante sobre el tema, y tengo cosas publicadas desde 1988 hasta hoy. En mi blog se pueden encontrar varias entradas referidas al tema. En mi libro “Innovación y Gestión del Conocimiento” (2006) dedico más de veinticinco páginas al tema, y en “Manifiestos para la Innovación Educativa” un capítulo a partir de la experiencias de participantes en los mismos grupos de trabajo.

No me quiero extender más, sólo decir que la distinción es fundamental para saber que tipo de espacio educativo queremos desarrollar. Los equipos nos servirán para fomentar la competencia y desarrollar líderes o primeros espadas; los grupos para desarrollar coordinadores, observadors, buscadores, compartidores, intercambiadores, cooperadores, y en mi terminología, INNOVADORES.

Sé que mi posición será muy discutible, porque la terminología aprendida por la mayoría de las personas es otra y a veces tremendamente confusa, en mi modesta opinión, y tal vez por eso está polémica puede salirse de lo que queremos:

y lo que queremos es que el espacio de aprendizaje se democratice, se haga más participativo, se introduzcan grupos en ese espacio, se investigue, se trabaje en las cosas que interesan, se busquen oportunidades de aplicar lo que se aprende, etc.

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Un comentario en «Grupo y Equipo»

  1. El grupo está por encima del equipo hasta -y sobre todo- en el desarrollo humano.

    Es decir, en el grupo se aprende a ser social, a ser humano, a ser persona, a respetar a los demás, a trabajar y cooperar con otros, a ser un todo, y no sólo un líder o un segundo o uno que acompaña o un seguidor, sino que todos son importantes, y si falta alguien, nos perdemos algo importante.

    Y no tenemos que controlar, ni mirar si los futbolistas se van de juerga o no, sino que sabemos que están trabajando, que es su propio interés, que ellos han llegado a pensar que son personas, y que eso vale muchas veces más que un botín dorado.

    El grupo es un paradigma distinto, y si confundimos equipo y grupo, como equipo ya tiene una definición real evidente, nos equivocaremos cuando traslademos todo eso al mundo de la educación,. al espacio de aprendizaje.

    Esa es una de mis críticas al modelo cooperativo, que confunde grupo con equipo, y al final, no podemos jugar con las palabras, si están es por algo, no nos metamos en problemas semánticos contradictorios como hacen en el mundo del management y hablan de dirección participativa (bueno, en gran medida es una contradicción, de alguna forma el jefe suele repetir al equipo que él tiene la última palabra, entonces, ¿dónde está lo de la dirección participativa en que participas en algo donde en la última palabra no tienes nada que decir?.

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