Una buena historia de España

Hace un mes, más o menos, pude ver este video, bien trabajado, y me llenó de satisfacción. Lo compartí con amigos, y ellos con otros. Espero que se haya difundido.

De todas formas, observo en youtube que todavía sólo tiene unas 220.000 visiones, lo cual me parece poco en relación con el interés y la calidad que conlleva. Mi interés es que se difunda. Lo bueno hay que ayudar a difundirlo.

Ahí va la referencia de youtube:

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

5 comentarios en «Una buena historia de España»

  1. «Y los fascistas se convierten en demócratas de toda la vida» ¡Cuántas veces lo hemos pensado, lo hemos hablado, lo hemos afirmado, …. y sigue siendo verdad. Estos de ahora, ¿que son? El rodillo de estos neo-con que es, sino puro autoritarismo supuestamente justificado por «su democracia».

  2. Un país desarticulado por la incompetencia, la corrupción y la falta de innovación. Un liderazgo de pelo enlacado, de formas regresivas que resultan hasta sucias en términos europeos; un pueblo subordinado y enseñado a ser y votar a aquellos que son sus opuestos, un pueblo que no quiere saber, que no valora saber, que es en esa medida, ignorante; unas claes medias demasiado acomodadas en sus audis, bmw, segundas residencias, y otros. ¿Un estado de bienestar? Venga, por favor, que cosas tenemos, como nos gusta llamar auxiliares de vuelo a las azafatas ….. ¿por qué no vemos lo que realmente es?. Ya no hay capataces, sino encargados, ni jefes, sino directores, ni ….. hemos cambiado los nombres, pero …. hemos dedicado el dinero que nos llegó de Europa a hacer más ricos a los constructores y banqueros, construyendo cualquier tipo de cosa que se le ocurriese al primero de turno, al listillo. No hemos llegado ni por asomo a un estado de binestar, porque sólo eran retales, más vendidos como nombres y promesas que como realidades. Pero si los ricos y acomodados no pagan sus impuestos, si son los que menos pagan, si son los trabajadores por cuenta ajena los que sostienen el presupuesto del Estado, ¿cómo vamos a tener recursos para pagar un estado de bienestar como son los del norte de Europa?. Imposible. Aquí no pagan más que los que no tienen más remedio y les hacen retenciones y luego les obligan a hacer la declaración porque están fichados. Eso no va con las clases dominantes. Al final, como ha dicho un super-rico norteamericano, pagan más impuestos mis trabajadores que yo, que soy riquísimo. Pues figurénse en nuestro país.

  3. Y por desgracia, tendremos que intentar volver a empezar … lo cual es lamentable, porque en esta especie de segunda restauración en la práctica que componen populares y socialistas -ni unos son populares, ni los otros tampoco socialistas- no hay salida dentro del modelo. Es lo mismo unos que otros, hay poquísimas diferencias, y todos están donde tienen que estar, con los poderosos, son sólo siervos de un sistema capitalista empobrecido y que realmente nunca ha llegado a ser propiamente capitalista, porque para llegar a capitalismo es preciso sin duda tener capital, pero el capital se forja a partir de generar o regenerar el capital mediante tecnología e innovación, y esto no ha ocurrido en este país, dónde sólo excepcionalmente algunos empresarios han sabido hacer su trabajo, es decir, innovar para acumular; mientras la mayoría sólo han estado a la oportunidad de acumular, sin aprender, sin saber transformar su propia realidad, dependiendo subordinadamente del capitalismo internacional, que seguía y sigue forjando rutas tecnológicas líderes. Aquí, como en la época de Unamuno, «que inventen ellos». Y si inventan ellos, nosotros no somos, es decir, los líderes económicos, los empresarios no son ni siquiera más que oportunistas o rentistas si no son capaces de hacerse con el timón, y el timón sin duda, la caña, la tiene la tecnología. Miren el caso de Japón en los cincuenta-sesenta o de Corea del Sur de los noventa y principios del dos mil, o de China ahora: inventan, ya lo creo que inventan, se re-inventan constantemente, por eso son líderes mundiales. ¿Podría USA seguir siendo líder si no fuera por la tecnología derivada del complejo militar-industrial y de sus guerras, donde experimenta el material, y luego lo convierte en el mundo civil en negocios empresariales rentables? Claro que no. ¿Podría Japón ser uno de los grandes, si no fuera porque de la imitación ha pasado al liderazgo tecnológico? ¿Y Corea del Sur? ¿Y China?. Las fuerzas productivas, es decir, el espacio que va desde la tecnología hasta la ciencia, son los agentes de la transformación continua y de la competencia en el sistema capitalista, son los agentes de la renovación interna, los que permiten que el capitalismo sea al menos mínimamente justificable, al menos en su dimensión de saber dotar de rentas a sus trabajadores en épocas de vacas gordas, que pueden ser casi todas, porque siendo líderes tecnológicos, casi siempre estamos en renovación y crecimiento. No me siento en absoluto identificado con el sistema capitalista que me parece injusto en profundidad y poco fiable en su dinámica, pero los países que han destacado en ese contexto, y son pocos, lo hacen bien, y se esfuerzan en derivar y generar tecnologías, a partir de saber aprender.

    Tenemos que saber aprender, y aprender no es sólo saberse de memoria lo que le obligan a uno a examinar, sino crecer como personas, crecer en la búsqueda, crecer en el esfuerzo, crecer en la investigación, y saber por qué lo hacemos, dónde estamos y para qué y qué utilidades derivamos de ese esfuerzo.

  4. Y todo empieza por la forma de aprender, todo. Cuando se aprende con ganas, cuando dan ganas de aprender porque el maestro o el profe son personas cercanas y que te abren caminos, y no burócratas que controlan lo que haces y te evaluan, cuando somos, cuando nos dejan ser, cuando los espacios de aprendizaje se abren a las innovaciones, a la participación, a la colaboración en vez de la competición, en definitiva, a la libertad y autonomía de los participantes y los tiempos de aprendizaje te parecen cortos, porque desearías que siguieran. Cuando ocurren esas cosas, y nos gusta lo que realmente en el fondo nos gusta, aprender haciendo con otros; entonces, las cosas son diferentes.

    Las escuelas y universidades españolas se parecen más a prisiones que a espacios de aprendizaje. Son lugares donde no hay libertad, donde los programas están decididos, donde sólo hay que responder a lo que arbitrariamente te piden en exámenes continuos, donde su área de autonomía es cortísima, por no decir nula. …….
    Los estudiantes están deseando terminar, estan deseando que todo se acabe, que los dejen, irse de ese mundo al que les obligan a estar encadenados. Quieren ser como Prometeo, quieren el fuego de la vida, y no la repetición y subordinación implícitas; quieren saltarse a los dioses, al sistema educativo, y llevar a todos la nueva de que es posible que nos hagamos nosotros mismos la comida, con el fuego que subyace en nosotros, ni siquiera es de los dioses, sino nuestro, porque los dioses no lo necesitan, están enterrados en sus propias cenizas …. encerrados en una lápida. No tienen fuego; el fuego y la indignación está en nosotros. Y nosotros, a partir de nuestra libertad y de compartirla, podemos inventar el fuego, esas llamas de vida que renacen en un continuum brillo ……

    No me extraña que quieran que todo termine …. con lo que unos jóvenes ya están viejos antes de ser maduros. ¿Nos damos cuenta de lo que está pasando? No es posible con estas enseñanzas, no es posible. Nos hacen viejos, nos encierran en nosotros mismos, se pierden nuestras mejores energías y voluntades ….

    ¿Qué estamos haciendo con nuestros hijos, con nuestros nietos, qué estamos haciendo?

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