Competencia si, ser competente es más que razonable; ser competitivo es una enfermedad genética, impulsada y fomentada por el sistema social y económico en el que vivimos.

¿Por qué no aprendemos a com-par-tir en lugar de com-pe-tir?

Ya sé, es difícil, cuesta trabajo, no es de las cosas que se aprendan fácilmente ….. pero vale la pena …. compartamos en lugar de tanta competitividad inútil y destructiva.

Si compartiéramos alcanzaríamos un nuevo nivel de competencia: saber trabajar con otros, apoyándose mutuamente, haciendo que lo que hacemos no sólo sea de interés particular, sino de interés social.

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6 comentarios en «¿Competitividad?»

  1. En esto de compartir …. es importante saber lo que uno es, conocerse mínimamente, saber que no es para tanto, que hay muchos que valen más o menos como uno …. y que cuando tienen una buena oportunidad, aprendiendo a trabajar con otros, valen muchísimo más.

  2. Compartir no es una ideología, es una buena forma de vivir … y no tiene nada que ver, en mi opinión, con ser bueno o casto o con valores. Tiene que ver con haber aprendido a saber que no somos nada si no sabemos que vivimos con otros, y entre todos, construímos, aunque el sistema nos lleva a ganar y a destruir al otro, directa o indirectamente.

  3. Compartir no es un acto evangélico o religioso, sino una forma de ser humano …… humano …. pero superando lo que de animal tenemos y nos conduce a compartarnos de acuerdo con las leyes de la evolución natural. Es posible ser de otra forma, y no se necesita tanto.

  4. Compartir no es algo relacionado con la fé, sino con la experiencia. Realmente, nos llevan inhibiendo de compartir desde que somos pequeñitos ….. Cuando me enteré de que a mis nietos les hacían evaluaciones desde que tenían cinco o seis años, casi me muero del enfado tan tremendo que tuve. No hay derecho. No entienden nada -los que lo han implantado, claro-. Son impresentables …. sólo saben de que los niños aprendan a guerrear …. y competir …. que locura.

    Por supuesto, eso está en nosotros, y nos defendemos automáticamente y perseguimos a los que son menos, siempre cuando somos pequeños. Pero en vez de enseñarnos las ventajas de colaborar, de cooperar, de compartir; profundizan en lo peor de nosotros mismos, en lo que podíamos llamar el cerebro profundo, el cerebro animal.

  5. Es fácil llegar a compartir, es bonito hacerlo. Reconozco que aprenderlo en una sociedad de competidores puede ser muy poco útil, porque siempre habrá alguno que nos joda la vida …. con su agresividad …. pero tenemos que avanzar para dar un salto paradigmático. No vale sólo con ideologías; las ideologías no consiguen su objetivo, porque son, eso, ideologías. Tenemos que practicar y experimentar las interrelaciones, lo bueno de compartir y cooperar, tenemos que vivirlo, yt tenemos que aprenderlo según lo vamos viviendo, no sólos, sino acompañados por otros muchos que se irán poco a poco incorporando ….. es preciso que empecemos a cambiar esta mierda de sociedad “naturalizada” y genética de la que los que tienen el poder no quieren que salgamos.

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