¿Horizontes? ¿Puntos estratégicos? ¿Núcleos? ¿Espacios clave? ¿Dinámicas? ¿Prácticas estructurales? ….. Me da igual el nombre, tampoco se necesita especialmente. Leo y oigo muchas palabras, muchos palabros, sobre lo que tenemos que hacer, y todos están muy bien expresados. Muchas veces, la mayoría, me convencen en sus retóricas y en sus propósitos. Pero la mayoría de las veces no son más que palabras bien dichas o bien escritas.

Pocas veces avanzamos en una ruta que nos humanice, sin caer en consideraciones éticas o religiosas, sin ser demasiado academicista o sin propugnar simplificaciones que no sirven más que para calmar la ansiedad de los que esperan recetas y solución inmediata a sus problemas. El mundo internet está lleno de simplificaciones y propuestas que están bien presentadas y que cubren la imagen que todos queremos dar, pero que son vacías, en su gran mayoría, o al menos, no son lo que parecen a primera vista.

Hace tiempo que voy mostrando rutas de trabajo que buscan la coherencia interna y la intercomunicación con las demandas y necesidades sociales. Casi nunca llego. Pero … lo vuelvo a intentar …. ahora lo estoy intentando otra vez.

Lo que sí estoy seguro de que se necesita es una iteración de acciones, una sucesión que permita un mejor desenvolvimiento de los espacios de aprendizaje y de vida. Y en eso estoy. Sé que es una tremenda pretensión por mi parte, y probablemente si son analizados, serán ampliamente discutidos. No me importa, no es fácil escribir sobre esto, ni es fácil ser comprendido, ni tampoco estoy seguro de que estoy diciendo lo que realmente pienso, practico y sé. Hoy mismo hablaba con mi pareja sobre esto, y cuando lo hablaba, me decía, eso, eso es. Pero luego comprendí que si lo escribía, era otra cosa, o no podía repetirlo de la misma forma.

En la práctica me resulta fácil -bueno, no tanto, pero bastante-, haciéndolo me fluye, pero es difícil presentar toda la complejidad y el por qué de cada paso en cada momento. Por eso, me he puesto a sistematizar. Pero no es un orden lo que busco,, ni un modelo encerrado en sí mismo -nada más lejos de mi intención-, probablemente para muchos sea un caos, y para otros les ayude a organizarse y a organizar su pensamiento y sus formas de hacer. No me importa.

A mí me sirve, he hecho una reflexión sintética y quiero contarla. Si a alguien le sirve, estaré encantado. Si alguien es capaz de transformarla y mejorarla, sería extraordinario -ese es precisamente su propósito: no hay finalidades concretas ni se pretenden objetivos determinados, se busca orientaciones prácticas, orientaciones que nos lleven a pensar lo que hacemos y cómo lo hacemos y a ir transformando nuestras formas de hacer, tan contaminadas por las formas de hacer propias de un sistema caduco que no nos lleva más que a la explotación y a la guerra.

Tenemos que humanizarnos, pero no con valores prefabricados o religiosos, sino deconstruyendo constantemente nuestro yo, nuestro mundo y nuestro entorno, para generar espacios de innovación social.

¿A partir de qué? A partir en primer lugar de mi experiencia, de la de compeñeros que trabajan conmigo, de las experiencias de los demás, de lo que dice “el otro” que no le gusta y que le gusta, a partir de los grupos de trabajo en los que he tenido la oportunidad de participar, de desarrollar o de compartir, y en los que siempre he aprendido algo nuevo, a veces, sencillamente una reconstrucción de lo ya aprendido, pero con matices diferentes. Esa experiencia es decisiva, y yo trabajo sobre ella, pero es tan difícil transformar experiencia en conocimiento, al menos en el sentido que aceptamos y comprendemos el conocimiento.

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2 comentarios en «En voz alta»

  1. Hay gente muy lista para poner nombres, se recurre a las lenguas clásicas, o a la propia cultura, y zas .. ya tenemos un nombre. A mí sin embargo me cuesta mucho, tiendo a describir lo que hago, y una descripción nunca es una buena definición, siempre faltan cosas. A mi metodología de trabajo y de aprendizaje le he puesto varios nombres: Aprender haciendo en Grupo, AHG para abreviarlo, Mining-Aldebaran, Modelo para innovar, ….. no hay ninguna que me convenza …

  2. ¿Qué busco? ¿Una fórmula mágica? ¿una receta? ¿persigo un horizonte inalcanzable? ¿quiero sencillamente ayudar? … No es fácil hasta decir lo que uno quiere, si es que quiere algo, porque muchas veces se vive más que se quiere, o se vive lo que se vive, más que se quiere y luego se vive. Suelo planificar mis cosas, trabajar estratégicamente, sabiendo lo que quiero, adónde quiero ir y por qué quiero hacerlo, y lo hago, pero …. no siempre es fácil hacerlo.

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