«El sentido común es el menos común de los sentidos» #innovación @Espiral_Innova

65coraz_n-de-flor.jpg

La depresión (crisis se le llama) se está trabajando con prisas, con discriminaciones y sin ningún sentido común #procomún

La prisa hace imposible salir de una depresión: paciencia, tiempo, pensamiento a largo plazo y comprensión de dónde estamos

Las discriminaciones suelen ser causa de depresiones, a peor distribución de la renta, más posibilidades de entrar en recesión

Ante una depresión, hay que comprender dónde estamos y por qué estamos dónde estamos: análisis y explicación ¿se ha hecho? no

Con urgencias, el sentido común pierde su sentido, y su #procomún y se convierte en interesado y «sálvese quién pueda»

De una depresión se sale con un gran esfuerzo y teniendo buenos amigos/as o haciendo otros/as que realmente lo sean ¿tenemos buenos amigos?

De la depresión «no te sacan»: tienes que salir tú mismo, y lo mejor es acompañado, bien acompañado. Una buena pareja favorece

O hasta mejor que una pareja, un grupo, un conjunto, y consecuentemente, un buen consenso. No se sale a «golpes de liderazgo»

Un excesivo liderazgo (caso del PP en Gobierno) es igual a muchos conflictos y pocos convencimientos: mucho lío, miedo y bajos resultados

Cuando hay problemas hay que saber colaborar, cooperar, consensuar, tener mano izquierda. La mano derecha sólo sirve para dividir y matar

Y eso nos lleva a una situación más primitiva, a luchas «sin cuartel», de «descalificaciones», de odios, de discriminaciones

Y finalmente, sólo queda el poder de las fuerzas de ¿orden? (sic) y al final, el ejército. Tenemos experiencia #innovación #cambiandoelmundo

Un regreso a los «tiempos dorados» de la dictadura, ¿bonito, no? sin duda, para los que tienen poder económico y político

¿No os gusta el discurso sobre la depresión que no la crisis? Tenía otro, pero lo he olvidado por inservible #intercomunicación

Entradas relacionadas

Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

6 comentarios en «Sobre el sentido común»

  1. Sin duda nos falta sentido común … aunque realmente, si es sentido tiene que ser común. En definitiva, nos falta sentido, es decir, perspectiva, es decir, horizonte, o sea, futuro. No vemos el futuro, y por eso no podemos tener sentido común. El sentido común se fragua en lo popular, en lo común, en lo que no es diferente, y está en todos nosotros, pero nos lo hacen olvidar o dejar a un lado, con tantas limitaciones como tiene esta sociedad. La misma educación no es más que una forma alienante de evitar que seamos, que seamos nosotros mismos, y que tengamos sentido común.

    Esta es una interpretación, pero hay otras.

  2. La depresión acentúa las urgencias, todo es urgente, y si todo es urgente, no hay nada urgente, porque la urgencia o la prioridad que es otra manifestación diferente del sentido, necesita tener una cierta prioridad, una jerarquía para ser realmente lo que es, urgente. Lo cierto es que la depresión acentúa nuestras prisas y urgencias, y eso impide abordarla con sentido común y con perspectiva humana. Todo se hace mecánicamente y hacemos lo primero que se nos ocurre, no lo que deberíamos hacer o lo que se haría con sentido común. Se necesita tiempo para recuperar el sentido común, se necesita tiempo y actitud. En las urgencias, ni tenemos tiempo ni actitud, porque lo queremos todo para «antesdeayer». Resultado: no salimos del fango, seguimos enfangados, mucho más tiempo del necesario.

    En este caso, estamos esperando que los USA o los Germany tiren del carro, pero es un carro muy pesado para unas economías que dependen demasiado de la guerra o del comercio mundial, cuando de guerras ya estamos todos enfangados y de comercio mundial y de su competencia, tenemos un problema, Houston, sobre todo con las Chinas, las Indias, la Corea, los Taiwanes, …..

  3. La depresión no se cura con pastillas ni con apósitos, sólo consigue que nos dependicemos de las pastillas, del besitran o como se llame correspondiente, pero al final, sigues igual, sólo que sientes menos. Tal vez esto de narcotizarse pueda ser una estrategia, pero no creo que funcione ni en el corto plazo. Desde luego, una estrategia es mirar para otro lado, como hacemos en España, pero tampoco creo que sea la solución. La depresión se cura con amor y no con tiranía. La depresión se cura siendo querido, y nosotros ni nos queremos a nosotros mismos. Somos una sociedad muy dura para los sentimientos, muy dura y muy ácida, es decir, además hacemos daño con nuestra acidez, y entonces viene el estómago, que ya saben que el dolor de estómago es terrible, dicen los que tienen úlcera que tal vez el peor dolor: más intenso, más desequilibrante, sólo podemos pensar en eso, en el dolor que tenemos. Malo para salir de la depresión: con dolor de estómago es imposible, ni siquiera se nos quita porque el dolor sea extremo, más bien se acentúa, porque nos sentimos una mierda.

  4. Claro que hay otra cosa con falta de sentido común que es la discriminación, la mala distribución de renta y riqueza. Nadie la puede mantener indefinidamente: hacer más injusta la sociedad tiene sus límites. Es una de las razones por las que he hemos entrado en recesión-depresión-crisis: el empeoramiento en la distribución de renta y riqueza. No es bueno para nada. Si el gran problema del sistema capitalista es justo que peca de tender a la sobreproducción y para ello tiene que adelantar las rentas de los trabajadores, para que vivan por encima de lo que ganan, fíjense uds. si además, acentuamos la presión sobre los salarios, los bajamos en términos reales, y el sistema laboral se hace tan libre para los empresarios, que hace esclavos a los trabajadores, que al aumentar su temor a perder el empleo, gastan menos o lo hacen con todo el cuidado del mundo: entonces, ¿quién va a comprar las mercancias que produce el sistema y que sin venderlas se vendrá abajo, porque aumentarán los stocks o las inversiones serán menos rentables o …..? ¿A que no tiene sentido común? Claro que no lo tiene, es una locura. Marx decía que era una contradicción, y yo añado, global, es decir, casi final, como cuando le dicen a uno que tiene una enfermedad final, pues miren por donde: el empeoramiento en la distribución de la renta, la acumulación en manos de cada vez menos de rentas y riquezas, conlleva la autodestrucción del sistema, por incapacidad para vender, por no poder realizar lo que han producido y por tanto, invertido para producir, y en consecuencia, ¿cómo se van a mantener las tasas elevadas de ganancia a que están acostumbrados los propietarios, cada día más acumuladores de capital? En fin, está claro que esto no tiene sentido común: seguir retrocediendo y empeorando la distribución de renta y riqueza sólo traerá miseria, guerras y destrucción. Hay un refrán que dice: LA AVARICIA ROMPE EL SACO. Aquí lo tienen aplicado.

  5. Sólo nos podemos acercar a la resolución del problema, sabiendo realmente donde estamos, sabiendo lo que estamos haciendo mal y hasta muy mal, y dándonos cuenta de que atacamos el sentido más común del universo: no se puede aumentar la explotación sin una respuesta de la naturaleza o del hombre-ser humano. Hay un punto a partir del cual todo se rompe, también los contratos sociales rousseaunianos.

    Mayor explotación no es la respuesta, sólo apuntalada por el egoismo de una minoría, el egoismo que rompe el saco.

  6. Entiendo porque se protegen con la religión o van tan paralelos a sus mensajes. La necesitan para que la gente imagine que «la idealización del amor y del miedo» hagan posible la continuidad de la explotación. Esta vez pienso que se han equivocado. No pueden seguir. Es el final. Coincido con mi maestro José Luis Sampedro: estamos en los últimos estertores de un sistema injusto que nos han hecho avanzar algo, pero que ahora se repliega en su decadencia hacia una mayor y mayor injusticia social, cuando la gente no está ni mucho menos dispuesta a aceptar esa tasa de explotación. El miedo no servirá esta vez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *