4 comentarios en «Sin presente»

  1. ¿Por qué no vivimos el presente, nuestro presente, nuestro mundo, y “estamos” tanto tiempo en el pasado nostálgico o el futuro fantasioso?

    Perdemos el tiempo, el tiempo que luego añoraremos cuando haya pasado, por no haber sido, ni haber estado cuando éramos o cuando estábamos.

  2. Si viviéramos nuestro presente, nuestro aquí y ahora, no estaríamos tan preocupados por las culpas, muchas nuestras, del pasado, ni tampoco por ser “tiempos mejores” (sic), ni pensaríamos tanto en las fantasías de una vida futura, y nos concentraríamos en esa auténtica realidad que es el presente. Freud le llamaba el principio de la realidad, y lo patológico era el principio del placer, que es su contrario, es decir, no vivir tu tiempo, tu vida, tu momento, tus momentos, en ese instante. Pero no como algo que va a terminar, sino como algo que es un continuum donde seguiremos, pero ahora tenemos que preocuparnos de saber dónde estamos.

    Saber dónde estamos es el principio de cambiar, es el principio de dejar de lamentar lo que no fue, ni de buscar lo que no es más que una idea de lo que es y probablemente puede ser.

  3. En Estructura lo tenemos claro, el presente estructural, ese aquí y ahora, es lo que guía nuestro conocimiento y la acción subsiguiente. Por eso, nos preocupa lo que pasa, estructural y globalmente, y sabemos que saber dónde estamos -que es difícil, pero no imposible- es el principio de una dinámica de transformación y de cambio, que se va a producir, pero que podremos liderarla si sabemos lo que ocurre y no estamos tan preocupados de lo que no ha ocurrido o de lo que debería ocurrir. Lo que es, es; y lo que era o ¿será? no importa, más que si sé lo que es.

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