A) La innovación tecnológica cree demasiado; la innovación social tiene raíces (tierra-ciencia), su aventura (mar) y su horizonte (ser humano)

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B) Y porque la tecnológica cree demasiado, la tecnológica, es por lo que es cósmica, espiritual y nos lleva sin querer a un agujero negro

C) Y además, se mueve y es manejada con facilidad por el poder sea político o económico. Se llevan bien … se gustan mutuamente innovación

D) En tanto, la innovación social es humana, democrática, forjándose desde el otro y se lleva fatal con el poder político y/o económico.

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2 comentarios en «Mar-tierra y cosmos»

  1. La innovación tecnológica cree demasiado:
    Una afirmación para aclarar. En mi opinión, el mundo tecnológico tan exacto y cuadriculado, lleva sus partícipes a operar y pensar de una manera claramente contraria a su trabajo operativo: son seres que fantasean y creen demasiado, más de lo necesario. “Se van por los cerros de Úbeda” o mucho más lejos. Siempre me sorprendió que el mundo de la ingeniería fuera “tan creyente” en todos los sentidos: creyente religioso, creyente en cosas que no pueden verse, espiritual; creyente a lo Julio Verne. Alguien me diría que no, que eso es ser visionario, pero yo sé lo que me digo, aunque también podría complementarse con la idea de visionario, como aquél que quiere ver lo que realmente no ve.

    Ahora bien, en un país que habla con un “yo creo …” es difícil hablar de que unos son más “creyentes” que otros …. pero pienso que es así, y resulta curioso.

    ¿Por qué le atribuyo importancia a este hecho? Porque de esa forma la tecnología adquiere el “cielo”, la ideología implícita de “endiosada”, de ser supremo que nos controla, lo cual está en consonancia con la tesis de Marx de que las fuerzas productivas determinan básicamente las relaciones sociales. La tecnología es la diosa del poder en la sociedad actual, y nace normalmente de la guerra y de la competitividad …. y nos cambia a pesar de que nos enfrentemos a ella conscientemente.

    Y sus servidores, sus productores, sus reproductores, también son creyentes no sólo en ella misma, sino en otras muchas cosas ….

    De los descreídos del mundo de las ciencias humanas a los “creyentes” del mundo de la tecnología. Al menos parece una hipótesis curiosa. ¿Qué para que sirve? Pues no sé, pero a mí me explica muchas cosas que vivo.

  2. Sin embargo, “mi” innovación no es concebible sin raíces, sin lo que yo llamo “este”, sin maestros, sin empezar donde se ha dejado, sin intentar mejorar constantemente. No se busca un milagro, sino una humilde mejora, y no se descarta dar un paso atrás, y luego tal vez dos adelante. “Mi innovación” es del mundo de la tierra, pero combinada con el mar. En el mar ha nacido y del mar ha venido como algo complejo. Luego se hizo terrena, sin dejar de ser marítima. Echó raíces, siendo hija de la aventura del mar. Es sólida, pero no pretende cambiarlo todo, sino continuar y continuar hasta dónde se llegue. Tiene horizontes, pero sabe que no puede llegar, pero disfruta no sólo intentándolo, sino viendo esas puestas de sol en el mar … que nos deslumbran, y pensando que tal vez valdría la pena seguir la ruta del sol para no perder nunca su luz y su vida.

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