Hacia dónde caminamos (IV Encuentro, abril 2012)

Nuestro horizonte y trabajo consiste en generar espacios para que se consigan las condiciones mínimas para cambiar.

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Es difícil para los profesores hacerlo, porque están demasiado solos -o a veces, la mayoría acompañados, pero temen preguntar o contrastar lo que hacen, porque puede parece que «no saben» y la universidad se supone que no le gustan los que no saben, ya que se define como saber-, y no tienen forma de saber si lo que hacen es bueno o malo … sólo acaban sabiéndolo acumulando experiencia en sí mismos, pero claro, eso tarda mucho y a veces no se produce; y no se produce, porque el profesor se acostumbra a lo que ha visto, y normalmente lo que ha visto es algo tradicional, dentro de este formato casi escolástico que llamamos «magistral» -pero pocas veces lo es- que es lo más común.

Por tanto, el profesor está sólo o acompañado, pero como si no lo fuera; ha visto y sufrido unas formas de dar clase y las acaba reproduciendo; no se atreve a poner otras o si acaso hace pequeñas variaciones, porque la comunidad universitaria en lo inmediato puede ponerle pegas …. -por ejemplo, si se niega a hacer un examen cuando al que tiene que examinar es un alumno que no ha querido trabajar ni ir a clase, pero tiene «derecho» a hacer un examen: si lo suspendes te denuncia porque lo discriminas; y si lo apruebas no tienes problemas, por tanto, el profesor hace un examen que no quiere, y al final, se dice: que más da, me evito problemas y lo aprueba, aunque no ha pegado golpe-. Y ese profesor, acaba siendo un «como si», como si fuera sabiondo, gran profesor, atento y servicial, un encanto de profesor …. por fuera o para fuera, pero en el fondo es un solitario, un ser dependiente, que no sabe bien si lo hace bien o mal, y que tiene demasiada poca conexión con el mundo que le rodea.

Hace muchos años que me atreví a hacer las cosas radicalmente de otro modo: enfaticé de la teoría en su práctica, empecé por la experiencia y la vida, construí espacios de intercambio y participación donde los alumnos tenían libertad para elegir y para participar, y además, introduje el grupo de trabajo y lo canalicé hacia lo que siempre hacemos en la vida: ir descubriendo aquello que más necesitamos, y si puede ser haciendo algo por resolverlo.

De esa forma, aparecieron los grupos de action-research en el aula y ellos se dedicaban a deconstruir el conocimiento, a aprenderlo haciéndolo o re-haciéndolo, y todo ello en grupo. Cambiaron las formas, cambiaron los contenidos, aparecieron nuevas técnicas ad hoc con la metodología emergente. Al principio, empecé el camino en solitario, pero poco a poco fui montando un Grupo de Colaboradores, que funcionó desde mediados de los ochenta. Fue impresionante lo que cambió el aula, los alumnos y yo-nosotros mismos.

Publicamos un libro -«Experiencias en grupo e innovación en la docencia universitaria» (Editorial Complutense) en 2002 con nuestra experiencia innovadora y este Grupo de Colaboradores dió paso al Grupo Interdisciplinario e Interfacultativo -un grupo formado por casi veinte miembros de diferentes facultades y de dos universidades, UCM y UPM) con el que llevé esas metodologías a los demás. Hicimos muchas cosas pero …..

Tal vez los mayores avances se dieran precisamente en esos tres primeros Encuentros entre profesores los dos primeros y entre estos y estudiantes en el Tercero. Los encuentros realmente «reproducían» una parte del modelo y método general de innovación educativa: poner en común a profesores para que cada uno cuente su experiencia, después de haber adquirido un cierto conocimiento entre unos y otros, y sobre todo, hacerlo con profesores de no son de la misma materia, ni del mismo departamento y hasta de otras facultades, cuestión que facilita el intercambio y se puede hablar, por fin, de lo que lleva oculto en el interior de cada uno, mucho tiempo. Esos Encuentros han sido muy satisfactorios.

Por eso nos planteamos el Cuarto Encuentro -con un grupo de profesores muy renovado, y abarcando cuatro universidad en lugar de dos, y profesionales que ya no son directamente profesores, sino que trabajan en otras áreas cercanas, como la formación de organizaciones o similares: ahora ya somos la Asociación Espiral para la Innovación Educativa- y lo venimos montando desde hace dos años …. porque aunque queríamos continuar en la línea emprendida, queríamos conciliar y agrupar y compartir con otros grupos que podían ayudar al colectivo de profesores a mejorar su información y hasta a sentirse más reforzados para cambiar su modelo en las aulas.

Por eso, hemos pensado en cuatro o cinco espacios, los del III Encuentro, de profesores y alumnos, pero ahora montando ciclos de innovación y de difusión pre-encuentro, en los que mostramos nuestras experiencias propias y generamos un mínimo intercambio entre los profesores … y con los estudiantes, un ciclo de innovación para desarrollar proyectos de auto-empleo en grupo, que esperamos también les permita llegar al Encuentro más «avisados» y organizados.

Y hemos añadido una serie de espacios novedosos: primero, los investigadores y documentalistas. Esperamos sobre todo, investigadores jóvenes que junto al mundo documental pueden aportar sus competencias en lo que es tremendamente innovador, internet en su práctica de búsqueda, de aventura, de intercambio, de redes ….. pudiendo recibir información y técnicas, y también metodologías para introducirnos mejor en el mundo internet más actual. Por otra parte, ese grupo está lleno de necesidades que puede analizar como principio de su propio desarrollo.

Hemos añadido a los profesores de enseñanza media y profesional, porque sabemos que saben más de pedagogía práctica que en general los profesores universitarios, mucho más especializados y centrados en la investigación y en una enseñanza diferente. Ese núcleo de profesores aplican una pedagogía consciente, y cuando uno hace algo conscientemente, puede mejorar su práctica con relativa facilidad e ir mejorando hasta lo que está en los libros. Su participación es decisiva. También desde las experiencias de la universidad podemos aportar mucho a las enseñanzas medias y profesionales, sobre todo, algo que falta en esos campos en la medida suficiente, y es nuestra combinación identitaria entre investigación-docencia, que nos permite desarrollar un principio de renovación y nos confiere mayor libertad y autoestima. Es bueno combinarnos.

Además, hemos querido invitar a jóvenes emprendedores, a empresarios de pymes innovadoras, a profesionales que quieren mejorar sus formas de hacer, …. a un conjunto que puede «anticiparnos» como son y como van a ser los énfasis en las necesidades sociales y en las competencias profesionales -la mayoría genéricas o de comportamiento- que se están vislumbrando como necesidades sociales y que es preciso desarrollar plenamente en el trabajo porque no vienen preparadas desde las licenciaturas. Este mundo junto con el de los estudiantes -que son los únicos observadores de lo que ocurre en las aulas- puede definir claramente los puntos débiles de la función docente y cómo abordarlos.

En definitiva, tres nuevos espacios que van a correr paralelos con los dos ya experimentados en el III Encuentro. El resultado va a ser extraordinario. Nuestra idea es concienciar a partir de la experiencia, de la práctica del intercambio y el conocimiento. Nuestra idea es ayudar a liberarse a los profesores para así disfrutar más de su trabajo, sentirse bien y acompañados en una tarea tan bonita, pero al tiempo y a veces tan problemática e insatisfactoria. Contribuir a eso, contribuir a forjar otro horizonte, ese es nuestro interés.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

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