Reflexiones en voz alta

Las prisas, las prisas …. no son buenas consejeras …. correr demasiado en un momento conlleva tener que correr poco o correr para atrás en otro u otros, y hasta a veces, durante mucho más tiempo del que crecimos …. pensando que todo iba a continuar …. porque cuando vamos bien no esperamos que alguna vez la felicidad se acabe.

images (1).jpg

Si ocurre, además, que ese crecimiento está fomentado por los demás, que nos piden más aunque hagamos las cosas peor, porque todo el mundo se ha vuelto loco con el crecimiento; si además encontramos un nuevo dorado en los «emigrantes», que nos permiten bajar nuestros costes y ampliar los servicios a la sociedad a precios razonables; si además, hay otros que nos ayudan o nos subvencionan nuestro crecimiento, porque ellos también están interesados en hacer buenas inversiones en nuestra casa; si además ….. si además dejamos de prever lo que puede ocurrir y nos metemos todos en la rueda de «la fortuna», pidiendo crédito, comprando con tarjetas múltiples, hipotecando nuestra vida, la de nuestros hijos y hasta de nuestros nietos, y pensando que todo va a ir a mejor, porque ayer costaba tanto y ahora cuesta el doble y se espera que vaya a seguir subiendo todo; cuando entramos en esta locura, en esta espiral loca y que nadie puede parar, hasta no podemos creernos que lo que falla es estructural, que lo que nos falla es que ya no sabemos ni trabajar, ni producir, ni dar importancia a la educación y al conocimiento, ni …… porque la vida es fácil y como me decía hace poco un vendedor inmobiliario, vivimos en un país donde no puede ocurrir lo que ha ocurrido en Estados Unidos …. ¿noooo? que chorrada, pero que chorrada, pero una chorrada que todos compartimos …. todos somos diferentes y a nosotros no nos va a ocurrir, lo que realmente ya está ocurriendo.

Y ahora vuelven las prisas y los stresses o como se diga, y hay que huir ….. hay que escaparse de nosotros mismos, pero ¿cómo hacerlo cuando estamos tan pillados? ¿protestando? ¿reivindicando? …… es cierto, todo se ha hecho mal, pero también es cierto que todos hemos contribuido -o la gran mayoría de nosotros, casi todos, alguno estaba de baja- a hacerlo mal y a conformarnos con una vida medio regalada, donde crecer era una panacea porque era algo que iba a seguir ocurriendo toda la vida. Falta de previsión, falta de realismo, falta de visión, falta de sensibilidad ….. falta de todo un poco. Y ahora, ¿qué hacemos? pues soportar la tensión de lo que no somos ….. es como quedarse sin un imperio. Mucha gente se había beneficiado de tenerlo, y ahora que va a hacer, lo primero es deprimirse, y protestar contra algo, pero en el fondo sabemos que hemos sido colonialistas, que hemos sido injustos, que hemos creído que somos «la pera», que hemos pensado que todo era para siempre, y que «éramos los mejores». Nada de eso es cierto, y de poco nos servirá la protesta, sino la responsabilidad. Y ¿cómo vamos a ser responsables, si serlo es contribuir a dar continuidad a un sistema injusto que explota todo lo que ve, pero que tiene su fuente de valor en la fuerza de trabajo que emplea, y su fuente de poder en su decisión de a quiénes emplear y a quiénes no?

Tenemos que reflexionar. Esto no se arregla con parches … como pueden ser hasta los famosos rescates. Se arregla con un nuevo pacto social, con un pacto en que contemos todos los que no contamos, que somos la grandísima mayoría. Y me temo que los que cuentan, no se van a conformar, y lo primero que harán -ellos, tan nacionalistas y fomentadores del nacionalismo más primitivo- es irse a otros lares, y alejar de nosotros todo lo que hemos hecho por ellos, permitiéndoles acumular excesivo capital al menos en relación a sus pocas capacidades y habilidades, ni sociales ni de conocimiento.

O sea que hemos entrado en esas fases oscuras de la historia, que durarán para mi desgracia y los de mi generación, al menos lo que queda de mi generación en vida activa y que no saldremos más que profundizando en la ampliación de las distancias entre clases sociales y la acentuación nuevamente de los conflictos sociales, hoy manifestados constantemente en guerras cada día más destructivas, y en reivindicaciones que no encontrarán más tope que la presencia de los militares en los gobiernos para mantener a sus padres y abuelos, que son los que tienen las riquezas, y para «hacer carrera», una mejor carrera para ellos mismos.

Entradas relacionadas

Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

2 comentarios en «Reflexiones en voz alta»

  1. Pienso, aunque no puedo demostrarlo, que existe una tasa de crecimiento aceptable, que hace posible el equilibrio. Crecer como por ejemplo China durante varios años al 10% anual es demasiado rápido, lo pagarán en algún momento y de forma inesperada. Crecer a un tres por ciento un país es razonable ….. porque eso exige que en niveles medios las empresas crezcan a un cuatro-seis por ciento y las organizaciones públicas a un ritmo menor. Si esto se rompe … empieza a haber problemas ….. muchos y en proporción exponencial.

    Decían los sociologistas franceses que las proporciones eran decisivas, y estoy de acuerdo. Si la proporción de crecimiento del sector público es demasiado grande y superior a la del privado, se produce un fuerte desequilibrio, que tiende a una mayor pasividad de las personas, a un exceso de seguridad. Y hay que mantener también un cierto equilibrio entre libertad y seguridad, igual que entre libertad e igualdad o entre igualdad y fraternidad.

    En nuestra sociedad actual hemos enfatizado demasiado en la «libertad» en perjuicio de la igualdad y la fraternidad … la última la tenemos casi olvidada. También hemos enfatizado demasiado en la importancia de mantener empresas rentables, frente a desarrollar puestos de trabajo suficientes para la demanda de trabajo. Igualmente, hemos enfatizado en un sector público excesivamente consumidor, y como decía O!Connor ese era el punto más débil del sistema. También el sistema político tiene que compensar los votos de sus votantes, y en esa medida, y aparte de eso sus niveles de corrupción, han llevado a unos deficits públicos estructurales. En alguna medida el deficit spending puede ayudar a mantener el nivel del empleo, pero siempre que no se convierta en algo para siempre, como ha ocurrido con los deficits públicos que son más bien producto de la ambición de los políticos y de su incapacidad para hacer las cosas de manera más eficiente, y sin embargo, hipotecar las sociedades locales, autonómicas o estatales, para mantener sus niveles de voto en esas votaciones cada cuatro años. Mala cosa que tengamos que vender nuestra alma al primer diablo que se nos manifiesta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *