Los estoicos pecaron de creer que el Estado ideal era aquél sin fronteras ni nacionalidades, donde primaría la idea de ciudadano del mundo. Platón se empeñó -nunca mejor dicho- en hacer de los tiranos, gobernantes equilibrados y en favor del pueblo ….. No es que a mí no me guste eso, pero como decía el famoso Guerra: “lo que no pué ser, no pué ser, y ademá é imposible”

Entradas relacionadas

Un comentario en «Idealismo»

  1. Acabo de finalizar una novela que es casi la antítesis del idealismo estoico y que sólo recomiendo para no leerla. Martín Amis: “Niños muertos”. No tengo suerte últimamente con las novelas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *