Un programa de autoempleo

La innovación social está también en procurar alternativas de empleo, en un mundo donde los puestos de trabajo de calidad cada vez son más escasos. El autoempleo es una gran oportunidad, y el autoempleo en grupo es una oportunidad nueva, mucho más sugerente, en la que unos pueden apoyarse en otros, siempre y cuando aprendan una metodología que sigan entre todos; una metodología relativamente fácil de aprender, aunque muy profunda, que nos permitirá combinarnos y relacionarnos con los demás de manera fácil y eficaz, tanto para cada miembro como para todos los integrantes como conjunto.

Si queréis saber más sobre esta oportunidad de participar en un programa de autoempleo, poneros en contacto con innovacsocial@gmail.com y os explicaremos que fechas y condiciones tenemos para hacerlo efectivo.

Vamos a empezar en octubre, y esperamos que el ciclo de innovación para autoempleo y autoorganización nos permita que antes de enero de 2012 empiecen a florecer los emprendimientos económicos y sociales derivados del mismo.

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Un comentario en «Un programa de autoempleo»

  1. ¿Por qué un programa de autoempleo? Es evidente que falta empleo, y muchas veces es porque no somos capaces de dar respuesta a las muchas y variadas necesidades sociales existentes, y además, porque nos lo planteamos desde una perspectiva pasiva e individual. Pasiva, porque esperamos encontrar empleo, como si esperáramos algo del cielo o del infierno, de alguien que se acuerde -¿cómo?- de nosotros. Las oficinas de empleo casi nunca pueden resolver los grandes problemas de una falta evidente de empleos, en un país con un capitalismo pobre -no tanto por lo que gana, como por su forma pobre de ser, con poco riesgo, mucha esperanza de beneficios altísimos, y poco interés por los que trabajan con ellos, no dándose cuenta de que su permanencia en el mercado, su proyección hacia una buena empresa es siempre cuando se motiva adecuadamente a los empleados, también pagándoles lo adecuado y correcto, pero sobre todo, contando con ellos-. Lo dicho: un capitalismo pobre y excesivamente ambicioso, y que no genera empleo -nuestro nivel de desempleo estructural es superior al 35% y no lo voy a volver a explicar ahora, porque no es el caso-. PPor eso, y por otras muchas cosas que han ocurrido en el sistema, al producirse la globalización, el autoempleo es una gran solución. Pero el autoempleo tiene unos límites, y la mayoría están vinculados a la individualidad, a plantearse las cosas de manera tal que un autoempleado es un personaje que está al servicio de sus clientes las veinticuatro horas del día. Eso es inadmisible, pero es así. Al menos, los que siguen adelante …. no tienen vida privada ni particular, sólo su autoempleo, su empresa, su acción consultora o formadora. Entonces, el autoempleo tiene un límite en el cansancio y en las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los treinta del mes y los 365 del año, y así todos los años. Una empresa puede rotar el trabajo, puede normativizarlo, puede protocolizarlo, pero un autoempleado no, le llaman a las diez de la noche y tiene que ir …. porque tal vez sea la buena oportunidad y no puede perderla.

    El autoempleo sólo acaba teniendo sentido cuando participamos en proyectos grupales, proyectos de tres, cuatro o cinco personas, que han acabado conociendo y confiando en los otros, y aprendiendo a trabajar unos con otros, complementándose y sustituyéndose con regularidad y sin grandes traumas personales. Unos siempre trabajarán más y otros menos, pero todos participarán en la medida de sí mismos, y eso el autoempleo grupal es el antecedente de la cooperativa o del grupo de trabajo que colabora eficientemente en un proceso participativo. Para participar no sólo basta con voluntad, se necesita método y unos principios básicos, unos protocolos humanos, que hay que atender. Si no es así, el grupo se dispersa y cada uno va a lo suyo. Es preciso mantener unos tics determinados, una metodología común, unas formas de aproximación similares y compartidas. De eso se trata. Este programa es un programa muy adecuado para las administraciones locales que es donde realmente se produce la mayor tensión por el desempleo. Las comunidades autonómicas creen tener instrumentos, pero todos son excesivamente personalizados y pierden el sentido grupal y colectivo que tiene esta propuesta. Sin embargo, las administraciones locales, al estar más cerca del ciudadano, sufre con él su desempleo, lo ve, lo conoce y puede ser el eje para la búsqueda de soluciones innovadoras, como es esta que propongo.

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