Las cosas son bastante claras y se veían venir desde hace mucho tiempo ….. La tasa de salarios por unidad producida es en términos comparativos muy alta en nuestro país. Eso significa que la competitividad en términos globales es baja y la productividad se ha estancado o hasta se ha reducido en los últimos años.

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En términos de sistema, se resolvería con una depreciación de la moneda, y de hecho ya se esta produciendo ese fenómeno, pero en euros, lo cual significa que estamos en malas condiciones de competir en nuestro mercado interno (Europa), y la moneda se esta depreciando menos de lo que necesitaríamos. La consecuencia es evidente: hay que bajar los costes salariales, como sea.

Esa es la forma de funcionar del sistema, porque ese es el punto clave. Por tanto, asistiremos en los próximos años a una escalada de la bajada neta que ya se había producido en los últimos doce años. Bajar los salarios es mas duro que devaluar la moneda, porque la gente lo nota inmediatamente en su capacidad de compra. Sin embargo, si devalúas la moneda afecta básicamente a importaciones y exportaciones, las primeras haciéndolas mas caras y las segunda favoreciéndolas, aun a costa de bajar el valor incorporado en sus precios. También lo notan los que viajan fuera del espacio interior, pero esos “son lujos”.

Nos han tomado el numero de matricula y donde vivimos y nos han acorralado ….. Estimo que los salarios medios han de bajar en torno al 25% para que no se fijen tanto en nosotros. Eso nos llevara unos seis o siete años y saldremos de la depresión dentro de unos diez o doce. Eso si las cosas van bien en general en el sistema.

Este es el sistema, que al globalizarse, ha generado un espacio de competición a escala mundial, lo cual significa que los salarios de subsistencia han de tender a parecerse, porque las tecnologías utilizadas son muy similares, con excepciones.

Conseguir independencia en términos de tecnología casi es imposible, porque las posiciones en la pajarera están muy claras, y nuestras capacidades son relativamente muy pocas, aun a inversiones similares en porcentajes, cosa que no ocurre. Solo nos queda la innovación organizativa, la innovación social, aquella que presta mas atención a la forma de hacer las cosas que a los artefactos que las producen o transforman. Pero para eso hay que invertir en personas, y no es precisamente lo que estamos haciendo. Mas bien estamos dando mas oportunidades todavía a los que son mas ignorantes y menos a los que se esfuerzan en aprender. Y eso estratégicamente es muy grave.

Por otra parte, en el boom económico, los precios se han desbocado y las tasas de beneficio también. Será difícil acomodar la sociedad a otros parámetros, porque la demanda estará en términos relativos débil y por tanto, será preciso bajar los precios o vender menos. En fin, necesitamos un gran reacomodo. No lo vamos a pasar bien en los próximos años.

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5 comentarios en «¿Hay salidas?»

  1. Tenemos un capital humano poco formado y poco flexible en su formacion. Esto significa dos cosas: a) es preciso favorecer los procesos de formacion, que estan claramente descuidados y mal organizados; b) la flexibilidad la da el metodo y la vision interdisciplinaria, y no la especialización. Especializarse es bueno, pero es mejor tener una visión global que facilmente con metodo te permita adaptarte y desarrollarte de forma mas compleja en la misma práctica.

    La formacion en España utiliza “metodos inconscientes”, eso significa que no hay consciencia de lo mas importante, que es como saber hacer las cosas. Si saber hacer las cosas, es fácil adaptarte a cualquier nueva situación. Por otra parte, cuando analizamos los “metodos pedagogicos” al uso, nos damos cuenta de que son muy anticuados, basados en el discurso y en la memoria en lugar de en la interacción y en la comprensión. Resultado: de malo a muy malo. Mas tiempo y menos eficiente. Más cosas inútiles y menos prácticas. Más “supuestos” conocimientos y poca practicidad en los mismos.

    Hay que dar un vuelco a la formación, y sobre todo, a las formas. Los contenidos hay que aligerarlos y reenfocarlos, pero las formas son las que acaban haciendo que muchas horas sean igual a poca productividad. Sistemas caducos obligan a pensar mas en titulos que en saberes, en rutinas que en procesos, en contenidos que en formas …

    Asi no se genera futuro. Y la educación es el futuro.

  2. Resultado de todo eso, que es: pues que trabajamos muchas horas o estamos ocupados muchas horas, pero lo hacemos muy ineficientemente. Sin método, uno está desorganizado y sus resultados son peores.

  3. Transformar el sistema educativo es difícil, pero es la tarea. Para orientar la tarea tenemos por ejemplo una experiencia como la mostrada en mi libro: “Manifiestos para la innovación educativa” (2009), metodologìa basada en la interacción y en el grupo, en la acción-investigación y en el aprendizaje continuo.

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