Viajar siempre tiene algo de incertidumbre …. sobre todo, si se hace en avión ….. cuento con los dedos de la mano las veces que los aviones han salido a la hora y han llegado a la hora. Casi siempre hay retrasos. Por supuesto, hay muchas razones para retrasarse, y las entiendo, porque hay circunstancias del mismol avión, que no tiene porque ser una máquina perfecta y de vez en cuando necesita descansar o ser reparado en algo que no le funciona bien, o en las condiciones climatolõgicas que pueden alterar los despegues o los procesos o los aterrizajes …. en fin, estas en el aeropuerto y siempre se viven incertidumbres. Y lo primero que uno hace cuando le dan la tarjeta de embarque es preguntar a la persona que te atiende si el avión viene bien o ….. en fin, y casi siempre recibe la misma respuesta, en el sentido de que todo está en orden ….y que se van a cumplir los plazos previstos. Cosa que luego no siempre es cierta, pero que la persona que lo dice lo cree firmemente, o al menos, lo desea, porque muchas veces no tiene más información que la que facilita una pantalla que no siempre está al día de lo que ocurre.

La incertidumbre se va cuando a uno le dan la tarjeta de embarque y le aseguran que las cosas irán como están previstas. Entonces, normalmente uno se dedica o bien a tomar algo en un carísimo lugar de refrigerio o bien a mirar unas tiendas, también carísimas, pero que si es vuelo internacional, llaman de free shop y que supuestamente son más baratas -pero no, y no siempre- que las de la calle. Cuando uno se cansa de mirar …. se acerca al monitor de información y ve que el vuelo sigue sin ninguna llamada de atenciõn y que todo va bien. Pasa los controles correspondientes, y se sienta a esperar ….. pero ocurre, las más de las veces -aunque eso suelen negarlo las compañias en sus estadísticas de retraso- que el avión llega retrasado. Si estamos en Barajas o en un aeropuerto español, tienen la «mala uva» de anunciar que el avión viene retrasado justo casi en la hora del embarque …. entonces, se prolonga la hora de embarque …. y si se da una «explicación» (sic), esta consiste últimamente en decir: «el vuelo saldrá retrasado porque el vuelo anterior llegó retrasado», una «gran explicación», sin duda, una explicación tautológica y de altos vuelos, y digo lo de altos vuelos porque se trata de aviones …. y ahí todo son altos vuelos.

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Lo cierto es que es un engaño más al sufrido cliente, para que se tranquilice …. aunque a mí me exaspera …. porque parece que me están tomando el pelo. En vez de explicar porqué el avión realmente se ha retrasado, hacen un guiño a la parte tonta de mi cabeza y me quieren convencer de que no hay causa, o en todo caso, la causa es de otros.

Las empresas aéreas, por eso las he denominado de altos vueltos, tienen muchas ínfulas y sus empleados también las pillan y al final acaban justificando lo injustificable, o diciendo lo indecible. No saben de clientes, mãs que cuando pagamos. Luego se olvidan de que son un servicio y de que su servicio no acaba hasta que salimos de su área de influencia, al salir del avión y entramos en el aeropuerto de destino. Nunca han tenido clientes ….. salvo aquellas que se han ganado un puesto en el sistema monopólico, que durante un tiempo, hasta que lo ganaron, parecía que tenían clientes …. pero era un espejismo … que se rompe justo cuando consiguen una cuota de mercado suficiente para repartirse el botín. Por eso, hay que viajar con empresas nuevas, que todavía están haciendo méritos …. es una recomendación ….. muy aconsejable. Son más baratas, tienen mejor servicio y te atienden mejor.

Porque las compañias de altos vueltos son básicamente monopolísticas …. les encanta el monopolio, hay algo de elitista en todo lo que hacen y como lo hacen, y sus empleados tienden a hacer lo mismo por imitación cultural.

La innovación en el mundo aéreo no viene del mismo mundo aéreo, sino de otros mundos que se dan cuenta de que cruzando su forma de trabajar, pueden hacerse con una cuota de mercado razonable … y sino … miren uds. el fenõmeno en su caso de Virgin, o el de Vueling antes de ser absorbida por Iberia y dominada por los planeta.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

11 comentarios en «Altos vuelos»

  1. Es cierto que tienen que llevarnos a unos 30.000 pies de altura …. pero podían bajarse alguna vez de su pedestal . .. no vendría mal … para los que vamos a pié. Todas las compañias aéreas hablan de sí mismas como si fueran las mejores d elas mejores, o casi las únicas. Y luego no lo son …. no lo son. Y lo mismo nos pasa con los gestores de los aeropuertos …. y ya no digamos con los sistemas de seguridad para acceder a los aviones …. la sensación que uno tiene es de ser un terrorista peligrosísimo, te tratan como una mierda. Cuando vine en Barajas, me hicieron descalzar … y el suelo estaba frío, lo dije, y el guardia civil me dijo que no era para tanto … yo le dije que porqué él no estaba entonces descalzo, como me obligaba a mi ….. me parece vejatorio, si, como mínimo vejatorio. El 99,99% de los que vamos en avión nunca se nos ha pasado por la cabeza matar a nadie, nunca ….. como es posible que nos traten como posibles peligros terroristas super-peligrosos …. es alucinante, y yo afirmo que tiene que ver con la prepotencia del sector aéreo, de los gestores, de las tiendas de los aeropuertos y de todo el sistema de seguridad. Todo lo que es avión es «altos vuelos», y nunca miran para los mortales que somos los que les damos de comer, y bastante bien, por cierto.

  2. De todas formas, esas cosas que tienen que ver casi con la actitud básica de las personas, con su carácter, y de las instituciones, son muy difíciles de arreglar, serán antidemocráticas toda la vida y para siempre ….

  3. Con las compañías aéreas hemos topado, amigo Sancho. A mí, mi familia y varios centenares de pasajeros más, Easyjet nos dejo tirados en el Charles De Gaulle estas Navidades.

    Sin hoja de reclamación y con mil trámites absurdos por Internet. Doy por perdidos los 500 euros del viaje …

    No comparto ni justifico esa actitud de rapiña de Easyjet y otras empresas, pero la entiendo. Es la ley de la jungla con apariencia de sociedad civilizada … Lo que me indigna es la administración, los poderes públicos, que miran hacia otro lado salvo que vean peligrar el voto ciudadano y por tanto sus prebendas …

  4. Probablemente los poderes públicos miran para otro lado … por coincidencia de intereses …. o también puede ser por «dejadez» o por «total que más da», muy característico de las burocracias públicas que al final coinciden con los intereses de los monopolios … incluidos los de «altos vuelos». Gracias por escribir sobre tu experiencia.

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