Las reglas del futbol necesitan un cambio

Lo peor, en mi opinion, del futbol es que no se adapta a los tiempos modernos, sobre todo, en cuanto a reglas. Un jugador de hoy en dia no tiene nada que ver con los que jugaban cuando yo era pequeño hace cincuenta años. Estan mucho mas profesionalizados, son mas fuertes y mas altos, ocupan mas espacio en el campo, corren mas, son mas agiles y rapidos. Total que todo se ha estrechado. Jugar hoy bien al ataque exige una gran rapidez en el movimiento del balon, una alta precision tecnica y si puede ser todo al primer toque. Y aun haciendolo tan bien, resulta dificil ganar un partido, y casi diria que tiene ventaja el que no ataca o juega al contra-ataque. Ademas, los equipos desarrollan estrategias de equipo, conjuntadas, jugadas ensayadas y un monton de variantes para superar esos obstaculos reales que los demas oponen, y que acaban dando al juego un cierto toque de automatismo que, a veces, resulta bonito, pero otras convierte el juego en un rollo tanto para los jugadores, como para los espectadores. Hay equipos especializados en defender, en defender todos de forma rapidisima e inusitada y quedando a la espera de robos de balon o de perdidas del contrario, para asi iniciar un contraataque y ganar tal vez por un gol en una unica jugada a lo largo de todo el partido. Luego echarse atras y defender el resultado. Eso es un feismo del futbol, y una desesperacion para aquellos que disfrutan de ver jugar bien. Hay equipos que aun siendo grandes, hacen eso durante muchos años, y con buenos jugadores, sin embargo, los subutilizan siguiendo estrategias defensivas a ultranza y les da buenos resultados. Es el caso del Chelsea o del Liverpool de los ultimos años. Equipos racanos del tipo citado -hoy parece que el Chelsea puede hacer un buen futbol y tal vez este saliendo de esa categoria-, equipos que cuando juegan, se acabo la belleza del futbol, y sea quien sea el contrario, acaba jugando tan feo como ellos. Por otra parte, para los equipos modestos es necesario que sigan esas pautas, y que se encierren atras, al menos cuando juegan con equipos buenos. Eso muchas veces lleva a partidos feos, donde los dos equipos estan metidos en el campo del peor, y todo es monotono ….. hasta que «se abre la lata», y entonces se puede ver futbol, porque el que estaba encerrado tiene que abrirse para mejorar el resultado. Total, que los equipos son mejores, los jugadores son mucho mejores, pero los equilibrios son cada vez mas dificiles de romper y muchos partidos acaban con un 0-0 inaceptable y aburrido. Pocos de 0-0 son buenos partidos. Tampoco los de 1-0 o 0-1. Y la mayoria de los partidos acaban con estos resultados.

A mi, que me gusta el futbol porque lo he vivido y jugado, y me gusta que gane el mejor y no el peor, pero mas defensivo, me fastidia ver futbol que se resuelve en un penalty, en un remate a una falta o un corner o en una jugada de error del contrario, que se aprovecha por uno mas avispado o que ha tenido suerte en el rebote. Tengo que reconocer que no encuentro gran mérito a las faltas que se tiran, aunque a veces la tengan; que no me gustan los penalties, porque son un rollo y cuando tiene que decidirse algo con los penalties … me voy, porque me aburre, es una lotería. En fin, me gusta que los equipos combinen bien, si puede ser al primer toque, que sepan triangular o hacer una jugada donde participan muchos o uno hace una gran jugada driblando a dos o mas contrarios, se planta delante del portero y le hace, por ejemplo, una vaselina. En fin, me gusta el futbol de construcción, de medio campo para arriba, donde los medios son jugones, y saben hacer un pase casi sin mirar; me gustan los delanteros que saben al primer toque marcar, o que saben desmarcarse o abrir huecos para que entren los medios u otros; me gustan los jugadores que saben abrir el campo cuando es oportuno; en fin, me gusta el futbol. Y el futbol profesional actualmente es muy aburrido, aunque sin duda hay mucha lucha, no hay casi goles, se gana por uno y con dificultades, y si se mete un gol, todos a defender, con raras excepciones, y meterse todos atrás y al contraataque. Por otra parte, hay muchas diferencias entre los clubes, de dinero y de jugadores, por tanto. Es tanta la diferencia que en realidad hay una elite de equipos que son los que siempre ganan. En España, casi siempre Madrid o Barcelona; en Inglaterra, Manchester United, Chelsea, Liverpool o Arsenal; en Italia, Inter, Milán o Juventus. Y en Europa igual, se reparten el pasten entre esos pocos que destacan en las tres principales ligas, la española, la inglesa y la italiana. Los demás no pueden competir …. son de otra categoría, aunque a veces hagan relleno con los grandes, y alguna vez les ganen, pero al final ganan siempre los mismos.

El futbol necesita innovación. Lo primero, es copiar a los USA con presupuestos limitados por categorias. Que el presupuesto del Almeria sea como maximo la mitad del del Real Madrid o Barcelona. De esa forma, seguro que la igualdad seria mayor.

Segundo, que se limite la posibilidad …. totalmente real … de que un equipo este compuesto casi al 100% por jugadores de afuera, que exista un minimo de jugadores de la cantera en el equipo y que tengan que jugar un numero minimo de minutos y de partidos.

Tercero, que se cambien algunas reglas técnicas que permitan hacer más fluido el juego, como puede ser ampliar ligeramente las porterias; hacer corners cortos, desde el borde del área; que no todos sean penalties, sino tan solo aquellas jugadas que realmente podían ser goles ….., que por tanto se puedan hacer faltas dentro del área, que se tirarían como tales o mejor indirectas, siempre que el jugador esté tan lejos del gol que no tiene sentido pitar penalty, porque la jugada no lo valía. He visto penalties que se hacen en la esquina del área, con el delantero de espaldas a la portería y que sin embargo, acaban decidiendo un partido. Más cambios sería reducir el campo en cuanto a los offside o fueras de juego, que sólo pudieran ser desde aproximadamente la mitad del campo de cada uno, y no desde la mitad del campo en la totalidad como es ahora; que se estudiase alguna fórmula para que un equipo no pudiera defender con 11 en menos de veinticinco metros de anchura en su campo, es decir, que siempre tuviera que haber dos jugadores mínimo que no pudieran bajar de medio campo, no siempre los mismos; etc. Si uno se pone a pensar en innovaciones, se pueden hacer muchas, que darían mucha más fluidez al juego y los jugadores lo pasarían mejor y veríamos un mejor juego y a los que les gustara el espectáculo disfrutarían de él mucho más.

Pero parece que los del mundo del futbol no piensan, y supongo que no saben pensar porque hay demasiado dinero en juego, y cuando eso ocurre, lo del dinero, el pensamiento se va diluyendo. Tocar cualquier cosa es reequilibrar las cosas y democratizar el futbol, que falta le hace. Es un deporte hiperjerarquizado, especulativo, hasta cierto punto blanqueador de capitales y un poco mafioso, en cuanto a su organización. Y claro, esos no quieren que cambie nada. Por eso tenemos que conformarnos con jugadores que tiran faltas y que les sale bonito y el balón que ahora es muy raro, hace un extraño y el pobre portero se ve sorprendido por esa chorrada que ni es futbol ni es nada.

Ayer estuve viendo el Lyon-Madrid y fue un partido con ciertas alternativas, pero aburrido. No se puede decir que jugaron mal, pero no jugaron bien, excepto algunas jugadas puntuales que hizo la delantera del Lyon. El gol fue un poco raro, debido a los extraños del balón, y realmente, el que tiró no lo hizo bien, pero le salió bien. Se vieron muy pocas ocasiones de gol y la mayoría a partir de faltas o corners. …… Casi todos los partidos son asi. Un aburrimiento que depende de que uno tenga más suerte o menos, y sobre todo, cometa menos errores. Eso es el colmo, que un juego depende de los errores de los contrarios, en vez de de los aciertos propios …. no me gusta. Me gusta un juego que te permita ganar porque lo has hecho mejor. Lo demás, es injusticia casi global. Que el que juegue mejor, gane, pero que además acaben 4-2 o 3-1 ó 5-4 ó 3-0 ó 2-5, que marquen goles. Sin duda, hay que ampliar las porterías o tomar alguna de las medidas que antes he relacionado o todas juntas.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

4 comentarios en «Futbol e innovacion»

  1. Ah y otra cosa que esta en la ignorancia del futbol son los forofos, los hinchas, las barras brava, los hooligans …. me parecen de pena. Si a uno le gusta el futbol no puede ser hincha de un equipo, sino gustarle que gane, pero que si es peor, que pierda. Lo otro es ignorancia o no tener una educacion adecuada, basada mas en el «nosotros tenemos que ganar y ser mejores y somos siempre mejores», en vez del famoso «fair play».

    Y si hay tantos forofos, cada vez más, es porque se provocan las pasiones y la prensa y los directivos tienen un papel decisivo en todo eso. Esa exaltación no es razonable, y sin duda, me da pena. En términos culturales, entiendo mejor al hooligan inglés o de las islas, porque es un tipo de su equipo, que le anima constantemente sin meterse básicamente con el contrario, pero que tiene fair play en su manera de ser. Es cierto que cuando salen de las islas se desmadran y como no paran de beber …. las cosas van por donde no deben, y aparece el salvajismo, propio de la ignorancia que está en el fondo del asunto.

  2. Por eso, a mi cada vez me gusta más ver futbol aficionado, porque hay poca gente, la gente no es tan forofa, y los chavales o los chicos juegan sin tantas limitaciones como ocurre en el profesional … y muchas veces da gusto verlos. Ese todavía es futbol básicamente democrático …. el otro es un futbol lleno de dinero, de intereses, falto de motivación, jerarquizado, y tantas veces, ruín.

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