«La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio»
afirma el gran maestro Nietzsche y yo estoy de acuerdo, aunque muchas veces no puedo aguantar el silencio.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

21 comentarios en «Silencio»

  1. El silencio suele ser patrimonio de personas muy críticas, muy autocríticas consigo mismas. Soportarlo para los que somos normales y expresamos nuestros sentimientos con palabras, puede ser una gran tortura ….. también para los silentes. Porque el hablar es terapéutico, desahoga nuestro interior de aquellas cosas que nos dificultan el vivir, porque las que nos son queridas siguen en nosotros. Yo, por ejemplo, cuando miro al recuerdo, prácticamente sólo recuerdo aquello que fue bueno, y lo recuerdo con cariño, y aún hasta muchas que no lo fueron tanto o fueron torturantes, como pudo ser mi paso por la mili, lo acabo recordando en aquellas anécdotas o vivencias que me permitieron aprender o al menos ver que aquello no tenía que volver a repetirlo ni yo mismo ni con nadie. Nunca he podido quedarme silencioso, ni ante lo bueno, reconociéndolo; ni ante lo malo, criticándolo y buscando la manera de aprender para no volver a vivirlo, a repetirlo o a verlo en los demás.

  2. Y soy como Nietzsche, prefiero decir algo soez, o hasta mal educado o mal intencionado que no quedarme callado. Si es de este último tipo, suelo mostrarme para que se sepa donde estoy, de cara a ser posible. Cuando hay algo que no me gusta, mi primera reacción, casi siempre controlada, es oponerme y declararlo. Luego, y sin haber hecho nada, solo en plano de pensamiento, y durante un tiempo, suelo quedarme callado; más tarde, me digo a mi mismo: «estoy hay que denunciarlo, no puede quedar así» y analizo las consecuencias, casi siempre malas para el que afirma o critica abiertamente; y cuantas más consecuencias negativas pueda tener para mi, más claro y alto tengo que escribir o hablar. Nada de silencios. El silencio solo se aprende de aquellos que no quieren vivir o dejar vivir. Y claro, con ellos es mejor no entrar en polémicas inútiles, porque no van a aprender nada de ellas, y al final, «te ganarán» con su mayor capacidad para mantener directamente el silencio y que tú te acabes pensando culpable hasta de su silencio. No, a los silentes, hay que darles una oportunidad o dos, y luego, dejarles con sus rollos: si no quieren ser buenos ni con los demás ni con ellos mismos, peor para ellos. Tú no podrás hacer nada por mejorarlos.

  3. Además, las palabras no sólo nos sirven para «curarnos» de nuestros problemas, sino que son una buena forma de pensar. Siempre pienso que es mejor escribirlas que hablarlas, tiene mayor poder terapeutico y social, porque como dice el refrán castellano: «las palabras se las lleva el viento» y son menos comprometidas que lo escrito, sino porque escribir sí que ayuda a conocerse uno a sí mismo. Escribir es nuestra mejor terapia y espacio de aprendizaje. Y además, es comprometido, porque queda ahí, queda para que los demás lo vean, te vean realmente, como quieres ser y como eres. Por otra parte, escribir tiene cierta magia y poder intrínseco: cuando vemos algo escrito nos parece más serio …. y realmente … lo es. Porque escribiendo puedes expresar mucho mejor lo que sientes y lo que vives.

  4. También hay otro dicho castellano que dice: «hablar por hablar», por lo que entiendo que tampoco es cuestión de ejercer el habla, sino de decir algo que tenga realmente un significado en cada aqui y ahora de uno mismo. Cuando oímos al otro, puede ocurrir que estemos en otro aqui y ahora, y no lo comprendamos, o lo entendamos mal o nos parezca que es una tonteria lo que está diciendo, pero si pensamos un poco sobre lo que se dice, tal vez encontremos el sentido y la profundidad de lo que se ha dicho. Al final sería bueno que entendiésemos que no todos estamos en el mismo aqui y ahora, en el mismo momento, y que la comunicación no sólo es cuestión de hablar, sino más bien de hablar en función de lo que la situación requiere, y hasta de las necesidades que en ese momento afloran. Ponerse en lugar del otro, eso vale para siempre, para hablar, para escribir, para ….. amar.

  5. Roberto,

    Acabo de actualizar mi blog con la última tarea.

    Ya sé que hablaste con Maria y que fue muy bien. Espero que podáis colaborar de alguna manera.

    He disfrutado mucho en tu clase,
    Nos mantenemos en contacto a través de la red!

    Gracias,
    Ikuska

  6. Gracias Ikuska, también ha sido un placer para mí contar contigo como alumna. Desde un primer momento, sabía que todo iba a salir bien contigo, con tu grupo y con tu entorno. Entenderás que no soy mago, pero soy un viejo experimentado que conoce un poco a las personas interesantes. Ha sido, por tanto, un placer mutuo. Y voy a añadir una cosa: tu look de mujer de hoy o tal vez hasta de pasado mañana, me atrajo desde un principio, porque lo que parecemos no lo dice todo sobre nosotros, pero si bastantes cosas. Seguro que nos reencontraremos en un futuro.

  7. SOUNDS OF SILENCE
    SIMON & GARFUNKEL

    HELLO DARKNESS, MY OLD FRIEND,
    I´VE COME TO TALK WITH YOU AGAIN.
    BECAUSE A VISION SOFTLY CREEPING
    LEFT ITS SEEDS WHILE I WAS SLEEPING.
    AND THE VISION THAT WAS PLANTED IN MY BRAIN
    STILL REMAINS WITHIN THE SOUNDS OF SILENCE.

    IN RESTLESS DREAMS I WALKED ALONE
    NARROW STREETS OF COBBLESTONE,
    ´NEATH THE HALO OF A STREET LAMP
    I TURNED MY COLLAR TO THE COLD AND DAMP
    WHEN MY EYES WERE STABBED
    BY THE FLASH OF THE NEON LIGHT, THAT SPLIT THE NIGHT
    AND TOUCH THE SOUNDS OF SILENCE.

    AND IN THE NAKED LIGHT I SAW
    TEN THOUSAND PEOPLE, MAYBE MORE.
    Letras4U.com » letras traducidas al español
    PEOPLE TALKING WITHOUT SPEAKING,
    PEOPLE HEARING WITHOUT LISTENING.
    PEOPLE WRITING SONGS THAT VOICES NEVER SHARE
    AND NO ONE DARED DISTURB THE SOUNDS OF SILENCE.

    ´FOOLS,´ SAID I, ´YOU DO NOT KNOW
    SILENCE LIKE A CANCER GROWS.
    HEAR MY WORDS THAT I MIGHT TEACH YOU,
    TAKE MY ARMS THAT I MIGHT REACH YOU.´
    BUT MY WORDS LIKE SILENT RAINDROPS FELL,
    AND ECHOED IN THE WELLS OF SILENCE.

    AND THE PEOPLE BOWED AND PRAYED
    TO THE NEON GOD THEY MADE.
    AND THE SIGN FLASHED OUT ITS WARNING
    IN THE WORDS THAT IT WAS FORMING.
    AND THE SIGNS SAID, THE WORDS OF THE PROPHETS
    ARE WRITTEN ON THE SUBWAY WALLS AND TENEMENT HALLS.
    AND WHISPERED IN THE SOUNDS OF SILENCE.

  8. ¡Acabemos con el silencio administrativo! Es realmente una denigración moral y un desprecio. Sin duda, tiene su fundamento en las formas autoritarias de ver la vida, algo tan propio de nosotros.

  9. De todas formas, no todos los silencios son iguales. A mí me gustan particularmente lo que llamo «silencios reflexivos», cuando después de que se haya dicho algo importante y complejo, la gente se pone a digerirlo …. y el silencio invade el espacio donde se desarrollan las cosas. Hay que saber contenerlo durante al menos un minutos o dos ….. y no cortarlo. Tampoco puede ser demasiado largo, porque se corre el riesgo de que alguien para restar tensión haga alguna broma o ironía. Un minuto o minuto y medio sería más que suficiente. En realidad, pensamos bien y rápido, sobre todo cuando estamos concentrados en algo concreto.

  10. También es preciso saber recuperar a los silenciosos. Esas personas que se pasan toda una sesión callados, tal vez por timidez o por miedo o por lo que sea …… Cuando se trabaja en grupo es bueno que en la ronda final, se les haga alguna pregunta light que les permita decir lo mucho que han escuchado y pensado mientras los demás hablábamos. Son unos buenos observadores -aunque no siempre- espontáneos.

  11. Aunque habría que matizar, por si las moscas. Lo contrario al silencio no es hablar y hablar y hablar, sino asociarse, saber encardinarse en el discurso principal que se está desarrollando. Sacar temas nuevos continuamente, rompiendo el ritmo y el camino del grupo suele ser regresivo e impide seguir avanzando. Por eso, hay que saber asociar ideas, asociarse con otros, ver a los otros y lo que dicen como una oportunidad que siempre se puede mejorar, y en esa mejora pueden estar nuestras aportaciones, matices nuevos, no contemplados, que enriquecen el discurso del conjunto.

  12. Hay momentos en que el silencio es necesario, en determinadas situaciones tristes. Es tal vez mejor quedarse casi callado o hablar poquísimo cuando a un amigo o familiar se le ha muerto alguien muy querido ….. acompañarlo con los gestos, con gestos moderados, es en mi opinión más conveniente. Muchas muertes en nuestro país se convierten casi en una fiesta … que evidentemente molesta a los más cercanos. El respeto es básico en estas situaciones que nadie quiere para sí.

  13. También ante una intervención evidentemente inoportuna de alguien, lo mejor es pasar del tema y cambiar de conversación suavemente, no radicalmente para que no se sienta demasiado avergonzado. Nunca es recomendable seguir la tontería con una broma u otra tontería, mejor intercalar otro tema en la conversación …. algún tema cercano, pero que impida que el interviniente se sienta peor de lo que ya se sentirá, porque meter la pata es algo que tal vez el primero que lo nota es el que la ha metido.

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