Empecé cuando estaba en cuarto de carrera, en 1964. Llevo 45 cursos dando clase en la universidad, 43 de ellos en la Complutense y 2 en la Central de Barcelona.

Los días anteriores a comenzar noto más nerviosismo, como si fuera la primera vez, porque para mí en realidad cada año es la primera vez. Estos primeros días son muy importantes para que el curso se desenvuelva positivamente. No tengo dudas de que así será, pero es preciso cuidar todos los detalles, y repasarlos. Y en los preparativos que en mi caso llevan casi todo el mes de septiembre, siempre hay cuestiones a limar y a retocar a última hora.

Aún así, todo tiene que resultar como es, espontáneo y al tiempo, pensado. Hoy tengo tres clases, y cada una de ellas va a ser diferente, aunque la asignatura es la misma. Van a ser complementarias y van a ocurrir cosas muy interesantes en cada uno de los encuentros, y vamos a forjar una Comunidad de Aprendizajes, y eso es algo que se dice pronto, pero que hay que construirlo, o facilitar su construcción.

Hoy empezamos por las necesidades, por el análisis de las experiencias y necesidades de los alumnos. Ese es el tema central. Ya he dicho en otras entradas que lo hago desde hace ya unos cuantos años, y suele ser un comienzo muy positivo y motivante, pero nunca se puede estar seguro. Hay que cuidar cada detalle de la puesta en escena. No es que los ponga en un papel, y luego lo recite. No, estoy dándole vueltas en la cabeza, buscando y encontrando nuevas posibilidades, no renunciando a cambiar parte de lo que he hecho hasta un poco antes de empezar.

Hoy he dormido inquieto, y he soñado con estas cosas. Me he despertado dos veces en la noche, y estuve en cada caso media hora sin dormir, acostado, con los ojos cerrados, pero «repasando» o revisando lo que quiero hacer. Me he levantado a las siete y media y me he puesto a escribir algo en el blog, sobre este tema. Esto mismo que ahora estoy terminando. Me cuesta escribir, porque tengo muy ocupada mi cabeza. La red neuronal está muy activa. No hay ningún peligro. Sin embargo, para mí es muy importante. Y para ellos. Bienvenidos. Ya hacía tiempo que tenía ganas de volver a empezar. Si hay algo que me motiva es mi profesión, y este es el centro de mi profesión. Siempre lo ha sido, y siempre lo seguirá siendo.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

22 comentarios en «Hoy comienzo»

  1. Empecé en el 64-65 en San Bernardo como ayudante del profesor ayudante. Era una época en que todavía se iba de traje a recibir y a dar clase, con corbata. Fué más el orgullo que la impresión lo que predominó en esa primera vez. En realidad, al principio parecía que no iba a tener mucha responsabilidad, dado que las clases prácticas las hacía el profesor ayudante y yo iba con él. Pero a los pocos días, cambió de trabajo y dejó una parte del programa de prácticas en mis manos. Ahí si que fue realmente mi bautizo como profesor ….. como recordaba mi ahora amigo Fernando Ortega, y ante una clase de más de cien alumnos, empecé a enseñar con un fuerte acento gallego en la Antigua Universidad de San Bernardo, en un aula que nunca olvidaré, estaba en la mitad del pasillo -pasillazo diríamos- de acceso, a la derecha. Subido a una tarima de las de antes ….. e intentando explicar lo que yo había aprendido dos años antes. En ese grupo estaba además la hija de mi maestro, de José Luis Sampedro, aún cuando yo no tenía mucho tiempo para saber ni quiénes eran mis alumnos, sólo sabía que eran muchos, que yo tenía que subirme a una tarima de las de verdad …. y que me quedaba como Gary Cooper: sólo ante el peligro.

  2. El Antiguo Caserón de San Bernardo fue la sede de la Complutense casi desde su traslado a Madrid a mediados del siglo XIX. Según se fue ampliando el Campus nuevo, diseñado en la II República, fueron dejando las materias trasladándose al Campus general. Cuando se crea la Facultad de Políticas y Económicas a mediados de los cuarenta se instala en el Antiguo Caserón, y antiguo noviciado.

  3. Un siglo, por tanto, estuvo una buena parte de la universidad complutense ubicada en el llamado Caserón de San Bernardo, que con los años se hizo «Antiguo». Durante unos años ha sido también sede de la Asamblea de Madrid, y todavía siguen algunos programas impartiendo sus clases en ese lugar. Enfrente justo estaba la famosa Fuentetaja, librería universitaria por antonomasia, y liderada por ese gran hombre que es Jesús Ayuso. Ahora se han instalado en una casa que fue de Emilia Pardo Bazán, y donde parece ser ligaba con Benito Pérez Galdós, en la misma calle de San Bernardo, y sigue siendo una grandísima apuesta de librería.

  4. Cuarto de licenciatura fue además mi primer curso «por oficial», es decir, lo que hoy diríamos «asistente». Antes había cursado los dos primeros cursos en la Facultad de Bilbao, preparándolos en mi ciudad, con unos cursos especiales que promovió la Escuela de Altos Estudios Mercantiles para hacer posible que sus graduados pudieran empezar la carrera de Económicas, aunque fuera en la distancia. Nos examinábamos en Bilbao. El tercer curso lo hice ya en Madrid, aunque trabajando en paralelo (de ocho de la mañana a cinco de la tarde)para poder costearme los estudios. Ese año y medio que trabajé me permitió asistir como oficial, es decir, como los demás, que eran mayoría, a las clases que se impartían en el Antiguo Caserón de San Bernardo, aunque yo ya las conocía, porque en tercero iba allí de seis a diez para preparar el curso, con un programa oficial y paralelo, pero «por libre», como se decía antes.

  5. En concreto, en esa aula en la que tuve que empezar no había dado nunca clase. Recuerdo que era un aula donde los alumnos estaban en el mismo nivel (en el mismo San Bernardo había varias aulas escalonadas que eran más grandes), y el profesor en una tarima que se me antojaba realmente alta, creo que puedo recordar que había que subir cuatro escalones para ponerse arriba. Desde allí arriba se veían las cosas muy deformadas.

  6. Las prácticas de Estructura Económica de segundo curso tenían dos partes diferenciadas: una estaba centrada en la Contabilidad Nacional, y la otra en las instituciones económicas internacionales. Recuerdo que el primer año prácticamente dí todas las clases de Contabilidad Nacional. Teníamos una clase a la semana durante casi todo el curso anual. Y se trataba de hacer ejercicios de contabilidad nacional y de tablas input-output. Ahí empecé yo en aquella aula inmensa. Algunos de los alumnos de ese año los conocí más tarde como compañeros de cátedra, y otros que entraron conmigo para ser ayudantes del ayudante, los tenía como compañeros en clase, y algunos de ellos también fueron compañeros míos de cátedra durante muchos años. Es el caso de Luis García de Blas o de Victor Simancas o del mismo Fernando Ortega, o de Paco Alburquerque y otros muchos.

    Ese año entramos en la cátedra como ayudantes del ayudante tal vez unos diez, todavía estudiantes de cuarto y quinto de licenciatura. Ahí empezó mi experiencia docente.

  7. Nunca supe como se hizo la selección de los que nos incorporamos en ese año, pero creo que el criterio fue la nota que habíamos obtenido en segundo en Estructura Económica. Yo era un buen alumno, aunque no sobresaliente, aunque la materia que se impartía en Estructura coincidía en gran medida con mis expectativas y me atraía en sus contenidos y sobre todo, en los métodos de trabajo.

  8. Era no sólo un gran privilegio estar estudiando una licenciatura universitaria, en realidad, estudiábamos muy pocos y éramos aún más pocos los que teníamos pocos recursos familiares. Y era un privilegio aún mayor estar en la cátedra de José Luis Sampedro, que era uno de los referentes en Económicas tanto en contenidos, como en formas y hasta en ideología atrayente.

    Mi padre estaba orgullosísimo de su hijo. Mi madre no lo pudo sentir, murió cuando yo estaba a finales del tercer curso. Para un hombre como mi padre era como parte de su propia realización: lo que a él le hubiera gustado, pero al haber nacido donde y cuándo nació, le había impedido.

  9. Yo me sentía muy pequeño, con excesiva responsabilidad añadida. Muchos de los compañeros que habían entrado conmigo estaban realmente haciendo de ayudantes del ayudante y por tanto, no daban clases, pero yo y alguno más, nos habíamos tenido que tirar a la piscina casi desde el primer momento. Eso era bueno por una parte, por la autoexigencia, pero excesivamente prematuro, por otra.

  10. Pero fue un baño que me ayudó muchísimo los años siguientes, porque me permitió conseguir rápidamente experiencia y dar pasos más atrevidos en mi trabajo, inicialmente dentro de los cauces establecidos, pero gozando de una libertad que siempre se vivió en la cátedra de Estructura.

  11. El trabajo en las aulas hoy ha sido muy positivo y creo que ha conseguido ya algunos resultados: el primero, que la gente se vaya conociendo entre sí. En alguno de los grupos ni siquiera parecía que hubiera una pareja de conocidos …. todos nuevos unos para otros. Para generar una Comunidad de Aprendizaje el primer paso es empezar a conocerse a través del trabajo en común, e ir a partir de ahí «confiando» en el otro y haciendo más fácil la colaboración y el intercambio de experiencias y de conocimientos. En ese sentido, los tres grupos que hoy he empezado han funcionado creo que satisfactoriamente. En cuanto a los resultados del trabajo de análisis de necesidades, tengo que decir que lo que he oído me ha gustado y me siento básicamente identificado con sus planteamientos, aunque en algunos casos requiriese una mayor profundización, pero espero que después de la experiencia de este cuatrimestre, el discurso se haga más potente y más amplio y complejo. En todo caso, falta que los observadores nos pasen sus observaciones-síntesis por escrito y que el resto del grupo aporte sus impresiones sobre la experiencia que han vivido el primer día de clase.

    En todo caso, estoy muy satisfecho.

  12. En menos de veinticuatro horas ya han respondido doce alumnos a las tareas sobre las que trabajamos ayer en las aulas ….. Espero mantener el ritmo y la motivación. Hoy empezamos realmente con la materia. Ayer les encargué que fueran a los periódicos, tomaran una noticia y vinieran con el recorte y con un comentario de media página, para poder trabajar hoy sobre lo más candente de la actualidad, sobre el presente más inmediato. Estructura Económica es una materia que prima el análisis estructural del presente, sobre otros tiempos. Todo confluye en el presente, y a partir de ahí y de su análisis, pueden hacerse proposiciones de cambio hacia un futuro inmediato o más a largo plazo. El punto de partida es siempre el análisis del aquí y ahora (análisis, por una parte, y del presente, por otra).

  13. La primera persona que ha contestado ha sido Ana Ruiz. Dice lo siguiente:

    «Primera clase
    Título muy adecuado a esta entrada del Blog, pues de eso se trata, de como ha sido mi experiencia en el primer día de clase.
    Ha sido… ¿como calificarla? Desconcertante, confusa, sorprendente….
    Nada mas llegar, y en el proceso de media hora, ya se mas o menos quienes vienen de Erasmus, quienes vienen de otros sitios de España, quienes de Madrid, e incluso quien viene andando…
    pero no solo eso, sino que nos colocan en grupos y nos hacen hablar… havblar sobre temas tan trascendentales e importantes para nosotros como nuestras experiencias vividas (tanto postitivas como negativas) sobre nuestra etapa educativa…
    ¿Qué digo?, ¿estará bien?, ¿estará mal?, ¿se reiran de mí?
    Dejo de pensar en ello y me pongo como quien dice, «Manos a la obra». Empiezo a hablar, a hablar…y la gente asiente, parece que están de acuerdo con lo que digo…
    Los hay quienes me secundan, quienes me sonrien pues se sienten identificados. Coincidimos en muchos aspectos de los comentados en clase, a pesar de no habernos visto nunca.
    Me gusta esa sensación, me gusta sentirme identificada con los demás desde el primer día de clase, me gusta saber de donde viene cada uno de ellos, me gusta saber parte de su opinion sobre la universidad, SU universidad, MI universidad…»

    Interesante

  14. Se aprecia claramente y no es la única ya que lo dice que se ha valorado muy positivamente modificar el setting y los contenidos de la primera clase, sobre todo, en el sentido de que sirva para empezar a conocer a otros compañeros y observar como intercambiando información con una metodología adecuada es de una riqueza significativa para cualquiera de los participantes.

  15. Feliz 45 aniversario profesor! yo soy del curso de 2007 … a ver si continuo con el blog que empece comentando las noticias politicas. Me han dicho que eso lo estan valorando ahora en las entrevistas de trabajo !
    Suerte!

  16. Por cierto, Jesús, ¿has creado un nuevo blog?. Te lo pregunto porque he accedido al que habías creado hace dos años, y he visto que no has continuado incorporando comentarios. Me gustaría conocer la dirección del nuevo para poder seguirlo. Siempre se puede aprender de un buen alumno. Gracias anticipadas.

  17. El jueves pasado, el segundo día de clase, fue también muy gratificante por la mañana, en los dos grupos que me han correspondido. Sin embargo, y no sé por qué, el grupo de la tarde aún funcionando bien, no adquirió los mismos niveles. Tal vez yo estaba cansado o no acostumbrado a estar tantas horas de pie y pensando. Espero que solo haya sido una impresión a vuela pluma, propia de mi misma auto-exigencia.

  18. Es pronto para hacer valoraciones, porque era la primera semana. Esta segunda semana y la tercera serán mucho más importantes. Tenemos que montar los grupos de trabajo-investigación, definir los temas y ponerlos en marcha. También tengo que mostrar las cartas de lo que va a ser el curso. Y en pocos días empezaré a encontrarme con las direcciones de los blogs de los alumnos y sus primeras aportaciones. Ya tengo nueve direcciones y catorce posts, de los cuales he elegido ya ocho para incorporar al blog grupal. Pero solo sn la avanzadilla.

  19. Cada vez que leo un artículo sobre educación e innovación me acuerdo de tí, que me has enganchao. En un artículo que he leído de Javier M. Aldanondo, gerente de la División de Gestión del Conocimiento de Catenaria, sobre e-learning. Y la frase evocadora, ha sido «Si aquello que enseñas no puede practicarse, no sigas enseñándolo». Tu piscina en estado puro.

  20. Dinámicos. Muy dinámicos. Y agotadoramente exigentes. Yo me estoy centrando en el Plan de formación, y ya estamos educando a los formadores de formadores para las primeras ediciones de nuestro programa educativo. Y antes de terminar de diseñar la primera, ya estamos buscando los cambios para la segunda. He descubierto Moodle, y combino mi máster en Gestión de la Calidad de Servicios Sanitarios con cursos de ampliación de mi escasa formación pedagógica. La experiencia del trabajo en red me ha transformado; he pasado de la resignación del padre responsable que espera a la madurez de sus hijos para desarrollar su vida profesional, al oportunista informático que aprovecha los cauces de comunicación asimétrica para -mientras duermen los bichos- dar rienda suelta a la creatividad. Y estoy como un niño en una tienda de chuches al descubrir las posibilidades REALES del e-learning, más allá del mero powerpoint virtual. Los espacios de comunicación en red, los grupos de trabajo que se crean y se desintegran o se fusionan y se dividen y … Es una pena que tengas el máster en Madrid; creo que teneis una versión «hermana» en la UNED, pero estoy convencido de que le falta alguna píldora Carballesca que -indudablemente- lo harían mucho más ameno. Y Ricardo sigue, como siempre, emergente. Con esa mirada de sabio eremita y esos ojos vivos y sinceros, que siempre comunican más de lo que su atropellada locuacidad permite entender. Y con el horizonte siempre claro. Creo que quería quedar contigo, para algo indefinido, emergente, innovador, y … Si se concreta, haré lo posible por apuntarme. Un abrazo.

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