Las vacaciones son como un tiempo irreal ….. un tiempo que es, pero que no es …..y claro, lo peor es el regreso, reintegrarse a lo cotidiano, ver el frigo vacìo y que hay que ir al super, tener que lavar ropa y ropa ….., pensar que se ha acabado …. Uno sigue teniendo ganas de seguir …. pero se ha acabado.

Ya sè que no es razonable hablar de vacaciones cuando tanta gente pasa dificultades y tiene muchas preocupaciones para vivir y sacar la familia adelante. Mucha gente querrìa haber tenido vacaciones, y si hubiera sido así, probablemente tendría el mismo síndrome que yo.

Lo peor es el despiste. Parece que todo es nuevo, y te cuesta trabajo volver a empezar, hasta que coges la carrerilla. En esto, recuerdo que era bueno que tuvieras que comenzar a trabajar inmediatamente, la misma dinàmica del trabajo para otros, te incorporaba nuevamente a la rutina. Si las obligaciones no son tales, sino que han de derivarse básicamente de tu interior, de tu impulso, de tu necesidad, es màs difícil cambiar el chip, pero habrá que cambiarlo. Hoy por lo de pronto, habrá que visitar el super y llenar la nevera. Ya he hecho básicamente la colada, sólo queda recolocarla y la casa, mañana volverà a estar en marcha.

En realidad, es la historia repetida, pero no del todo, de los procesos innovadores. Hay momentos tensos, otros de recuperación y otros de materialización. Hay que darnos el ritmo adecuado, y tener las expectativas en su sitio. Eso es lo importante, recuperar los proyectos, las iniciativas, volver a encontrarse a uno mismo, en el sitio adecuado y con los recursos también propios. Y luego, imprimir un ritmo, una cadencia, una cadencia, …… tal vez empezar por un fox lento, luego un bolero y màs tarde, un merenguito para acabar en una samba ….. si, tal vez …… pero hay que hacerlo.

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5 comentarios en «Vacaciones»

  1. No creo que las vacaciones sean el tiempo más real que vivimos, sino más bien lo que dices al principio, un tiempo que es, pero que no es….Pero como todo lo bueno acaba, volver a lo cotidiano y además encontrarnos con un país, el nuestro, que como dice el tango está “descangayado” es duro, asi que hay que procurar que nos afecte lo menos posible.. Hay que reestructurar, reinventarse, programarse, tomarnos con calma esa vuelta y los más importante unos consejitos:

    Mimarnos mucho, darnos pequeños caprichitos para no caer en la depresión postvacacional,tomar mucha vitamina C y buscar cada día unos minutos para relajarnos y pensar sólo en nosotros.

    Seguramente que esto nos ocurre porque magnificamos excesivamente nuestras vacaciones y como todo al retornar sentimos añoranza por lo que se deja, por eso el ritmo es muy adecuado. Empezar por un ritmo lento para ponernos a cien,por lo que puede ser muy aconsejable el merenguito…..

    Es cierto que cuesta algún esfuerzo adicional, pero hay que conseguirlo.

  2. Pienso que hay una actitud de los media que acaba magnificando las vacaciones y reduciendo el valor de los días cotidianos, porque parece que a la prensa no le gusta mucho trabajar, es una hipótesis, pero en cualquier caso, el trabajo sólo es noticia cuando no lo hay. Y se habla mucho de vacaciones porque es un punto de venta de publicidad para esos mass media. Casi todas las semanas, sino todas, sacan propaganda directa de viajes ….. les da mucho dinero eso de los viajes …. publicitándolos …. Puede ser que existan otras razones, pero esa es una importante, sin duda.

  3. Ahora bien, en mi caso, normalmente las vacaciones son un rollo, o algo que hay que pasar, pero no siempre ocurre así. A veces, te permiten vivir más tranquilamente, otras te dan oportunidad de ver cosas que no has visto, y sobre todo, lo mejor, es que te permite leer. Y si tienes suerte, igual encuentras algún que otro autor que no habías nunca abordado, y que te engancha. En fin, hay muchas razones para no obviar las vacaciones, al margen de los intereses publicitarios de los media.

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