La calidad de la masa es diferente cuando hay masas que cuando hay poca gente. Es una conclusión obvia que cuando hay mucha demanda, la oferta tiende a deteriorarse en calidad y hasta en cantidad, pero más en calidad. Los domingos la atención y la calidad de los productos es inferior a un día de la semana. El ciclo depende básicamente de la tensión de la demanda, y estoy por asegurar que los días más al principio de mes, la calidad se deteriora en mayor proporción que en otras etapas mensuales. Igual ocurre con la etapa turística, la calidad es ínfima, y sin embargo, los precios son oportunistas y excesiva e injustificadamente elevados. Sufrir los espacios muy turísticos es horrible, y no sé como es que lo hacemos …. y volvemos a repetirlo un año tras otro. Tal vez es que no tenemos más alternativas viables. Caro, malo, y aún así repetimos ….. Más de una vez me pregunto si como masa nuestro comportamiento no es lamentable: tenemos que luchar por un sitio en la playa, bañarnos en amplia competencia con los vecinos, pasear con dificultades por la orilla de la playa, luego aguantar colas en el restaurante correspondiente, pagar una cuenta de órdago a la grande, sentir que esa paella la haríamos nosotros cien veces mejor en nuestra casa y aún encima nos costaría dos duros, cuando nos están machacando con una minuta de restaurante de cuatro tenedores, en fin …. que les voy a contar que no hayan ya sufrido más de un verano. No me extraña que a la vuelta se rompan matrimonios, se note el cabreo en la operación retorno y más de uno quede a mitad de camino, y lleguemos a nuestra casa con un gusto agridulce, y preguntándonos cómo es posible que nos engañen de ese modo. En definitiva, y lo que quería decir, cuando nos masificamos, se aprovechan de nosotros, nos cobran más y nos da materiales lamentables y mal hechos, perdemos calidad y la relación coste-beneficio se eleva substancialmente.

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