Me gusta hacer hipótesis atrevidas. Las utilizo en muchos formatos. El más informal es tal vez mis suposiciones sobre otras personas, sobre lo que son o no son sólo a primera vista, sin siquiera hablar con ellas, solo a partir de sus gestos o de su forma de vestir. Son hipótesis que a veces hacen gracia o al menos hacen que la persona acompañante piense que puede ser cierto o hasta comente que le gustaría saber si lo que digo es verdad ….. aunque como es una hipótesis arriesgada, en principio, a la persona que está conmigo suele parecerle difícil que se cumpla, pero conociéndome tiene su gracia y su sentido. No es meterse con nadie, que en todo caso no sería una maldad, porque la persona desconoce lo que yo digo, sino hacer hipótesis sobre quiénes son aquellos que no conocemos, como se relacionan, que tipo de relación tienen, cómo se miran o miran a los demás, si están tensos o relajados, en fin, cosas que se me ocurren, sin planificar, por supuesto, pero basado en lo que haría yo, en mi propia experiencia.

Mi experiencia y el análisis o auto-análisis de mi experiencia, es lo que me lleva a afirmar, a veces hasta sin darme cuenta de que en realidad son hipótesis que no tienen que ser ciertas, que las relaciones de esa pareja están pasando un mal momento, o están a punto de enfadarse de verdad, u otras hipótesis, la mayoría de las cuales serían incomprensibles faltas de educación si se manifestasen en público.

Pero una persona innovadora siempre ha de estar “creando” escenarios posibles, opciones que pueden ocurrir o que no pueden ocurrir, límites y posibilidades de cada situación, y eso es lo que suelo hacer. Mi campo menos científico y más arriesgado en mis hípótesis suele ser sobre lo que podíamos llamar la antropología cultural de los seres humanos. Y ahora es a mi a quién le gustaría saber si mis hipótesis se acercan a lo que es, o no. Por ejemplo, mi hipótesis, cada vez más tesis, sobre las comidas y el carácter-comportamiento de los pueblos, que ya he visto estudiada en más de una ocasión y hasta he tenido oportunidad de leer bastante, sobre todo de Levi-Strauss sobre el tema, pero algunas de mis hipótesis no las he visto formuladas porque implican un paso más. No sólo es saber porqué se sigue comiendo crudo o se llega al asado o al cocido, sino qué implicaciones tienen todo eso en la forma de conducirse los pueblos. Y en eso tengo muchas dudas, hipótesis, que espero ir comprobando con el tiempo que aún tengo para explorar y sancionar o refutar mis posiciones.

En realidad, todos hacemos lo mismo, suponemos y a veces, pocas, comprobamos.

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2 comentarios en «Hipótesis»

  1. En el fondo, a los seres humanos no nos gusta la complejidad, y sólo algunos pueden sobrevivir en ese caos que es. Es una hipótesis, no sé si arriesgada o no, pero hace mucho que pienso así, y me fastidia la hipótesis, no me gusta pensar que somos así, pero como decía el protagonistas de “Amistades peligrosas”: no puedo evitarlo. Buscamos cosas que sean fáciles, manejables, ligeras de equipaje, ……. y poco a poco las vamos encontrando. Un ejemplo es lo que está pasando en internet donde se están imponiendo las redes sociales por encima de los blogs, que parecía hace cuatro o cinco años que se iban a comer el mundo. Un blog es más difícil de mantener y menos gratificante que una red social. Es lo mismo que ocurre con los twitter, sólo hay que poner alguna chorrada y hasta puedes tener respuesta. Un blog como esté requiere mucho esfuerzo y al final, se obtiene poco rendimiento a corto y medio plazo, y tampoco, diría yo a largo. Un amigo mío experto en la cuestión me decía que hay que poner mensajes cortos, que no es posible que la gente te siga si escribes mucho, es decir, es preciso simplificar el lenguaje y acortarlo, ser más directo, más impactante, hablar como un anuncio de publicidad. No me gusta, lo siento, no me gusta, prefiero seguir enrollándome, porque siempre habrá personas inteligentes que valoren el esfuerzo o al menos el intento de llegar a la profundidad de las cosas, por pasos, poco a poco, como si se tratase de una máquina de esas que escava túneles de metro y de ferrocarriles por el medio de las ciudades.

  2. Además pienso que cuando muestras la ruta del pensamiento, le estás dando oportunidad a los lectores de reconstruir el pensamiento o hacer afluentes del mismo, es decir, les incita supuestamente a derivar nuevos pensamientos, y de eso es de lo que se trata. Si tenemos un instrumento tan potente como internet para ponernos en contacto, que sirva al menos para derivar nuevos pensamientos en nuestro entorno. Es lo de menos si esos pensamientos se acaban expresando en escritos o se quedan en el ámbito privado de los lectores. Siempre será bueno para evitar el alzheimer.

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