“Expertos de varias universidades han advertido hoy en el Congreso Científico Internacional sobre Cambio Climático de Copenhague de que estudios recientes apuntan a que el nivel del mar podría subir hasta un metro para 2100, el doble de lo estimado en el último informe mundial de la ONU”

“Los científicos advirtieron de que si no se reducen las emisiones de gases invernadero de forma rápida y substancial, la crecida del nivel del mar afectará, aún en el mejor de los casos, al 10% de la población mundial”

Esta previsión, significa duplicar la que se hizo en 2007, por la aceleración que se está mostrando en ese proceso, y puede afectar al 10% de la población mundial. Es una noticia que casi era esperada, porque el cambio climático está acelerándose y pocas son las medidas que intentan contener su tendencia desencadenante.

Un metro es mucho más de lo que creemos. Pero mucho más, y por desgracia no es la última estimación. Aunque sea agorera, seguro que las previsiones que se hagan dentro de dos o tres años nos dirán que el efecto aún será mayor. Este tipo de estimaciones siempre son rebasadas por la realidad, porque suelen ser muy prudentes en sus cálculos. Hay, por supuesto, muchos riesgos en esta previsión, inmediatamente me han venido a la cabeza las playas y el turismo, las islas y las costas. Pero hay otras derivadas, como la temperatura del mar o las corrientes marinas, muchas de ellas que no podemos prever, porque el modelo es excesivamente complejo para comprenderlo integramente.

Estamos ante una gran necesidad, y cuando hay necesidad e indignación, se precisan y reclaman más medios y preparar a la gente a medio plazo. Formarla, no en el miedo a un cambio, sino en el adelantamiento al cambio, porque parece ser que el cambio climático es inevitable, aunque moderable, al menos eso creemos. Más recursos, más investigación y conocimiento, más formación y más innovaciones para adelantarnos al cambio. Esas son algunas cosas que necesitamos. Por una parte, es un handicap, es un gran problema, pero por otra, todos los grandes problemas, requieren el interés y el conocimiento de muchos para ser resueltos, y de esa forma, el problema puede ser una oportunidad, una oportunidad de hacer las cosas mejor y buscar soluciones más innovadoras y creativas.

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