El ciclo anual: innovación

“….. Y es que el ser humano no anhela encontrar la Historia o los dioses, mujeres o riquezas, sino el sentir el sol sobre su piel, la hierba, la primulácea blancura de las nubes en medio de la nada, sólo perturbada po el zumbido de los insectos. …….” Afirma Milós Szentkuthy en “A propósito de Casanova” y añade: “…. Seguramente el amor y las sensaciones ….. fueron diferentes en un lugar donde se podía contar con la llegada de la primavera, la más bella de las estaciones, una llegada gradual y ordenada que no se ahoga en un vacío de barro, de nieve y de heladas continuas ….”

“…. el sol sobre su piel …..”, “… amor y sensaciones …”, “llegada de la primavera ….”.

En esta época nos llenamos de motivación, de amor y sensaciones, jóvenes y viejos, todos, la naturaleza a la llegada de la primavera, y aún un poco antes, ya con la luna nueva del comienzo del año chino, va incorporándonos “el sol sobre nuestra piel”, y haciéndolo renacer y al tiempo, volver a querer, todo empieza como a brotar en nosotros. Es la mejor época, desde mediados-finales de enero, para poner en marcha nuevos proyectos, para aprender aceleradamente haciendo, para cooperar y buscar nuevos horizontes. El sol sobre la piel …. el sol sobre nuestra piel ….. el sol y el agua, todo junto, nos hacen nuevamente brotar ….. como brotan los árboles o el campo y las flores …… Es una buena época para innovar.

Durará intensamente hasta la transición al verano, después de quemar en hogueras lo que ya no sirve ….. y entonces, medio mes o un mes después ….. el sol llegará a atormentarnos con su calor, a ser “excesivo” y poco a poco iremos regresando y pensaremos que más que emprender es mejor consolidar, que más que innovar es mejor gestionar, que más que cambiar es el momento de quedarse más quietos, tal vez recuperando siestas y cerrando ventanas a un sol que aja los montes y los campos, los agosta poco a poco hasta que sus hojas en algún tiempo llenas de verdor, se marchiten en colores marrones y ocres o rojizos allá por la luna de septiembre, y sus mareas vivas. Desde finales de junio no emprendas nuevos caminos, será difícil que los saques adelante; más bien, aprende a conservar lo que has alcanzado, aprende de lo que has vivido y experimentado, vuelve otra vez a tí mismo y a lo tuyo y gestiónalo lo mejor posible. Es una época donde los peligros del otoño también nos tocan de algún modo. Es mejor estudiar, aprender, reflexionar, comprender …. antes que experimentar, antes que innovar.

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