Si, satisfacción es lo que siento cuando leo estos mensajes en el blog de mis alumnos, pero una satisfacción llena de aprendizajes, porque siempre uno se da cuenta de que tiene que hacer algo más. En esta carta, se ven muchas cosas que un profesor sabe que tiene que repetir mejorando y que no hay dos situaciones plenamente iguales, ni tampoco igualmente vividas, ni uno siempre está igual. Por tanto, llegar no significar terminar, sino seguir.

No es un adiós, más bien un ¡¡hasta luego!!

Ya han pasado cinco meses desde que comenzó el curso. ¡¡¡Qué rápido se pasa el tiempo!!! Y no sólo porque este cuatrimestre esté llegando a su fin, sino porque parece que fue ayer cuando llegué por primera vez a Madrid. Sin embargo, y si los quiero resumir rápidamente, han sido cuatro años de experiencias: buenas y malas, y afortunadamente de todas ellas se aprende.

No obstante, creo que resulta más interesante hablar sobre lo que han significado este cuatrimestre para mí cursando la asignatura de Sistema Económico Mundial. En honor a la verdad, he de decir que el método empleado por el profesor, Roberto Carballo, me impactó bastante. Una de las cosas que más me chocó en un principio fue cuando dijo algo así como:»en esta clase no se cogerán apuntes, pues ese acto es de doblegación». Han pasado cinco meses y no puedo reproducir la literalidad, pero si su significado, o por lo menos lo que yo pensé. Ante todo creo que al no coger apuntes no buscaba que pasaramos un rato de diversión, sino que adquiriésemos el conocimiento a través de nosotros mismos. Él era una especie de maestro que guía tu camino en el aprendizaje pero no determina qué tienes que pensar. Él te da pistas y tú las tienes que encontrar. Es una manera curiosa de aprender porque él influye y no influye. Te lee libros para que sientas la curiosidad de saber qué se han puesto en esas páginas. Te acerca a la lectura sin obligarte a leer, simplemente despertando la curiosidad en el alumnado. La verdad es que considero que es la mejor manera de aprender, porque no es dictatorial sino estimulante. Pone a prueba tu inquietud y tú mismo, a través de su «magia», la vas supliendo.

Otra de las cosas que me gustaría poner de relieve ha sido el trabajo grupal. Aún recuerdo lo agobiada que estaba la segunda semana: ¡¡¡no tenía grupo!!! Y lo peor de todo es que después de tres años en el grupo de mañanas, cuarto había decidido cursarlo de tardes. Sólo podía preguntarme: ¿ahora qué hago yo sin conocer a nadie? ¿con quién me tocará? ¿lo tendré que hacer sóla? ¿serán simpáticos mis compañeros en caso de tenerlos? A día de hoy, y tras haber cursado la asignatura, sólo puedo hablar bien de la experiencia (incluso de la de exponer). En primer lugar todos mis líos interiores sobre qué iba a hacer con mi trabajo se solucionaron en un momento. Conforme la gente fue haciendo los grupos, hubo unos cuantos que sin conocer a nadie se quedaron solos y Roberto, de manera amable, nos fue distribuyendo.

Fue así como conocí a María, Noelia y Jesús. Más tarde llegaría Paco. ¿La experiencia grupal? ¡¡INCREÍBLE!! No sólo han sido mis compañeros, sino que ahora los puedo llamar amigos. Guardo un bonito recuerdo de estos jueves junto a ellos: ver cómo íbamos a enfocar el trabajo, de qué ibamos a hablar; cómo lo podíamos redactar; qué queríamos poner de relive… Pero al mismo tiempo que nos adentrábamos en conocer el Estado del Bienestar y tratabamos de dar una repuesta a su integración en la zona euro, también nos estábamos conociendo los integrantes y también estábamos aprendiendo de nosotros mismos. Tanto a la entrada como a la salida compartías el día, la semana, dudas de otras asignaturas, de que era la vida de cada uno de ellos. Puedo decir que ha habido «muy buen rollo» en nuestro grupo y que todos hemos aprendido mucho en el plano académico y en el plano personal.

Y así los meses fueron pasando y llegamos a las exposiciones. Debo decir que personalmente es un suplicio el exponer… Nos tocaba el primer día. Éramos el grupo que rompía el hielo y llevaba toda la semana con los nervios a flor de piel. Nos reunimos dos días antes para intentar poner «la guinda» a nuestro trabajo. Surgieron varias ideas de cómo debíamos exponer y nos pusimos a trabajar en ello. Alguien dijo, ¡¡qué nervios, no veas lo que me cuesta exponer en grupo!! Y ante el desahogo de tener que pasar un calvario delante de todos, el grupo se unió diciendo: ¡¡a mí también!! Así que se nos ocurrió hacer una pequeña toma de contacto antes de exponer e intentar corregir los fallos que en nuestra exposición fueran surgiendo. Además nos ayudaría a perder la vergüenza delante de nosotros y a ganas confianza. Puedo afirmar que, aunque lo pasé mal exponiendo, lo hice con un cierto gustillo tratando de mejorar mis fallos en la toma de contacto. Tras esto ya sólo nos quedaba disfrutar del resto de las exposiciones grupales y despedirnos.

Tras este pequeño resumen de estos meses quiero agradecer a mis compañeros de grupo la paciencia, el buen humor y el buen hacer de estos meses. ¡¡Ha sido un placer conoceros y espero que nos sigamos viendo aunque la asignatura se termine!! En segundo lugar, quiero agradecerle al profesor, Roberto Carballo, que nos haya enseñado tanto por una vía tan distinta y a la vez tan productiva.

Gracias a todos por este cuatrimestre, quién sabe si alguna vez la vida nos volverá a reunir, pero espero que tengan siempre una sonrisa bien grande

Cristina Perales de Sus.

Mis amigos los Rollings harán el trabajo de cantar por mi.

Entradas relacionadas

Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

2 comentarios en «Satisfacción»

  1. Es muy gratificante y satisfactorio el escrito de esta alumna. Es una manifestación clara que la metodología utilizada ha dado sus frutos y que los aprendizajes han sido exitosos. Se podría establecer una comparación con un cuento que viene a mi memoria: «El mendigo y el rey», tal vez lo conozcas. Dice así:
    Un día vi aparecer a lo lejos del camino, acercándose, la carroza de un Rey. Mis esperanzas volaron hasta el cielo, y pensé que mis días malos habían acabado. La carroza se paró a mi lado. El rey me miró y bajó sonriendo. Sentí que la felicidad de la vida me había llegado al fin. Y de pronto él me tendió la mano diciéndome: ¿Puedes darme alguna cosa? ¡Ah, qué ocurrencia la del rey! ¡Pedirle a un mendigo! Yo estaba confuso y no sabía qué hacer. Luego saqué despacio de mi saco un granito de trigo, y se lo di. Pero qué sorpresa la mía cuando, al vaciar por la tarde mi saco en el suelo, encontré un granito de oro en la miseria del montón. ¡Qué amargamente lloré de no haber tenido corazón para darle todo!.
    Creo que tu has sido un profesor generoso y tu dedicación y esfuerzo han sembrado muchos granitos de oro a tu alrededor. Así lo comprobamos en este párrafo de tu alumna:
    «Él era una especie de maestro que guía tu camino en el aprendizaje pero no determina qué tienes que pensar. Él te da pistas y tú las tienes que encontrar. Es una manera curiosa de aprender porque él influye y no influye. Te lee libros para que sientas la curiosidad de saber qué se han puesto en esas páginas. Te acerca a la lectura sin obligarte a leer, simplemente despertando la curiosidad en el alumnado. La verdad es que considero que es la mejor manera de aprender, porque no es dictatorial sino estimulante. Pone a prueba tu inquietud y tú mismo, a través de su “magia”, la vas supliendo.
    En la vida nosotros recibimos lo que damos. El mendigo solo tuvo la generosidad con un grano de trigo, lo demás, lo dejó para si; y este grano de trigo se convierte en oro. Todos los días pasa ese rey alrededor nuestro, pidiéndonos algo, el rey es el tiempo, la empresa, la familia, tu pareja, los compañeros de trabajo, los alumnos, tú mismo. Cuanto tu das algo de ti, tarde o temprano se convierte en oro. ¡Todo lo que se hace bien, se convierte en la alegría de nuestra vida.
    ¡Si quieres obtener resultados diferentes, haz cosas diferentes! Creo que esta es la forma de sentirse satisfecho con uno mismo y con sus resultados.

  2. A mí no me gusta repetirme, aunque a veces sin consciencia del hecho, lo haga. Siempre estoy pensando como perfeccionar algo, aunque nunca llegue ni a una aproximación de la perfección. Gracias por tu comentario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.