Arrogancia, de eso es de lo que se trata. Dice Stiglitz: “Hay una tremenda arrogancia en todo lo que ha sucedido. Banqueros y ejecutivos deberían pensar en lo que han defendido durante años (el libre mercado) y asumir responsabilidades”…. que no se asumen. Todavía la propaganda de Davos sigue diciendo que: “los expertos calculan que la tormenta subprime se ha llevado por delante al menos una cuarta parte de la riqueza mundial …” y no se dan cuenta de que esa riqueza estaba sobrevalorada, que se “habían inventado” unos precios desorbitados para cosas que tendrían que haberse pagado mucho menos. Pero como sólo miran los precios, y no saben nada de valores, ya se sabe: “todo necio confunde valor y precio”. Y ahora piensan que han perdido.

Antes es cuando se habían subido a las puntas de los pies, y no querían mirar más que al cielo, y ahora se dan cuenta de que como dice el proverbio chino no pueden seguir derechos. Claro, ¿y el dolor que debe dar estar tanto tiempo así?. Arrogantes y aparentando lo que no son. Y fíjense uds. en la arrogancia y prepotencia de sus propuestas (nacida de su falta de credibilidad y de su realidad más bien penosa).

Dice un tal Roubini que se parece al mago de principios del siglo pasado: “Hay que cambiar el sistema entero, o en caso contrario, cuando salgamos de esta crisis, tendremos otras de esa enormes burbujas de activos y endeudamiento, y será desastroso”. Parece broma: ¿el sistema entero? ¿qué sistema? ¿cómo lo van a arreglar? ¿poniendo controles? ¿se puede seguir pensando en el mercado, con una inmensidad de controles para que funcione mejor? También habría que cambiarle hasta el nombre. Como decía uno de los ponentes de Davos: “honestamente, no sabemos lo que va a ocurrir”, y entonces ¿por qué aparentamos y por qué somos tan arrogantes?

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Un comentario en «Aparentar»

  1. Roberto,
    Lao-tse dice en el Tao Te Ching
    “El que se levanta de puntillas no se sostiene. El que da pasos demasiado largos no puede andar. El que aparece no luce. El que se estima no brilla. El que se empeña fracasa. El que mucho se cuida no crece.

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