Un comentario en «El infierno …. ¡qué calentito!»

  1. Me encanta la escena del ascensor descendiendo por los pisos del infierno. Y me encanta que el personaje encuentre en el último piso a conocidos que muestran las ventajas del calor. La idea del infierno ha hecho mucho daño, especialmente cuando era usada como poder infinito.

    Cuando yo era pequeño, la idea del infierno era obsesiva, y se mostraba como recurso para “evitar el pecado”, porque si habías sido bueno siempre, pero unos momentos antes de morir, cometías un pecado mortal, ibas al infierno. Como se ve, es una idea ligada a un pensamiento azaroso, pero que es eficiente para atemorizar. Una idea educadora, en el peor de los sentidos posibles, a través del miedo y lo mágico-ideológico.

    Cuando ahora veo otra vez a los curas soliviantados con esas ideas implícitas, todavía me altera, porque son capaces de todo, con tal de conseguir que seamos un rebaño, y ellos los únicos pastores. Y es que este catolicismo español no tiene remedio.

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