Los sueños, ¿posibles o tan sólo sueños?

Paul Krugman quiere acercar a su «América» a los sueños, y dice que es posible, que sólo se necesita cambiar la dirección y volver a recorrer el camino casi inverso al que le condujeron sus chóferes anteriores. Paul Krugman ha sido nombrado premio Nobel recientemente y le gusta escribir. Aquí es entrevistado para «Alternatives economiques». He tomado la entrevista de Sinpermiso que me gusta leer los fines de semana. El titular principal dice: «La realidad jamás estuvo a la altura del sueño americano». Ahí va.

«Es necesario suprimir los bajos impuestos establecidos por Bush porque sabemos que son inútiles. Tuvimos una economía muy próspera bajo el gobierno de Clinton con una tasa de impuestos sobre las rentas superiores al 39,6 por ciento, y una economía menos próspera con Bush a pesar de una tasa del 35 por ciento. No hay un solo argumento racional para seguir en la misma vía. Por otro lado, no hay razón para aceptar los paraísos fiscales y desvíos que ellos permiten. Finalmente, hay un margen para aumentar las cargas fiscales sobre los más ricos. El objetivo no es penalizar a la gente rica, consiste solamente en hacerles pagar su parte del financiamiento de las políticas públicas que el resto de la población necesita.»

-Los Estados Unidos han conocido recientemente un ciclo de expansión económica importante, sin embargo las desigualdades y la pobreza se acrecentaron. ¿Cómo lo explica?

«Esto responde, en gran parte, a un cambio en las relaciones de fuerza políticas. La masa de los asalariados perdió mucho poder de negociación y como lo explico en mi último libro (1), las condiciones políticas tienen una influencia esencial en la distribución de la renta»

-¿Cuál ha sido el papel de las políticas seguidas por el gobierno de Bush?

«Bush hizo dos cosas. Modificó el sistema fiscal en un sentido muy regresivo, con fuertes bajas en los impuestos sobre las rentas más elevadas, los dividendos y las ganancias de capital. Ello benefició a los más ricos y al mismo tiempo redujo los fondos disponibles para las políticas públicas y la ayuda a los más necesitados. Podemos estimar que entre el 35 y el 40 por ciento de las reducciones de impuestos de Bush han beneficiado a las personas que ganan más de 300.000 dólares por año (alrededor de 210.000 euros), lo que representa una redistribución importante a favor de aquellos que son justamente los que mejor están en condiciones de pagar impuestos. El gobierno de Bush, por otro lado, aceleró la perdida de poder de negociación de los asalariados, reduciendo muy fuerte toda posibilidad de organización sindical»

-¿Cuál es el papel de la mundialización en el aumento de las desigualdades?

«Debería, en principio, contribuir, pero mientras que las fuerzas de la mundialización afectan a todos los países desarrollados de la misma forma, la distribución de la renta es diferente según el país. Los Estados Unidos forman parte de aquellos en que las desigualdades se acrecentaron mucho. Es menos cierto en Canadá, que está tan abierto como nosotros, y es menos cierto en Europa continental. Las desigualdades aumentaron mucho en el Reino Unido, aunque ello se produjo esencialmente durante los años de Thatcher. Las condiciones políticas nacionales predominan, pues, sobre la mundialización, y es en los Estados Unidos dónde crearon un avance masivo de las desigualdades»

-¿Los norteamericanos pueden contar con una fuerte movilidad social para combatir las desigualdades?

«No. Algunos individuos logran trepar en la escala social, pero no tanto como nos gusta imaginarlo. Las historias de personas que salen de la pobreza y se vuelven ricas son muy, muy raras. Hay sólo el 3 por ciento de personas nacidas entre el 20 por ciento de los más pobres que acaba su vida entre el 20 por ciento de los más ricos. Los Estados Unidos hasta parecen, en la medida en que se puede medir estas cosas, registrar el grado más débil de movilidad social entre los países avanzados»

-¿El sueño americano está entonces muerto?

«No. De todas maneras, la realidad jamás estuvo a la altura de lo que el sueño americano dejaba esperar. ¡Pero nosotros comenzamos a despertarnos!»

-¿Qué políticas tendrían que aplicarse para luchar contra esta situación social degradada?

«En principio poner en marcha un sistema de seguro sanitario que cubra a toda la población. Todos los países avanzados lo tienen. Y la ausencia de cobertura social representa una de las primeras causas de la desigualdad y de la pérdida de movilidad social. Luego, es preciso establecer un mejor sistema educativo, lo que pasa por reformas, pero exige igualmente de nuevos recursos. En fin, es necesario acrecentar el poder de negociación de los asalariados, facilitando la formación de sindicatos. La declinación del movimiento sindical no resulta de una tendencia inevitable a largo plazo: más de la mitad de la pérdida de poder de los sindicatos tuvo lugar durante la era de Reagan. Todo esto permitiría aumentar el número de empleos y las rentas destinadas a la clase media. Podríamos hacer una larga lista de medidas, sin embargo, pienso que poner en marcha una cobertura universal de salud, que es algo que se puede hacer, es una prioridad y representaría un gran paso adelante»

-¿Cómo se financia todo esto?

«No es tan costoso como generalmente se piensa. Nosotros tenemos actualmente un sistema un poco particular: decimos no tener una cobertura médica pública, pero todas las personas mayores de 65 años reciben una asistencia financiera pública, también los más pobres. Si tomamos el total de las ayudas disponibles, más de la mitad de la cobertura en salud está ya asegurada por el Estado. Las personas no aseguradas hoy son los jóvenes o las familias jóvenes, las que por la precaria calidad de los empleos y sus ingresos insuficientes no pueden tener los beneficios de un seguro de salud privado. Estas personas no cuestan muy caro en términos de una cobertura de salud. Asegurar una visita médica regular, un control dental, etc. No es muy oneroso. En total, representará menos del 1 por ciento del PIB»

-Usted reclama en su libro una nueva política fiscal…

«En un plano general, necesitamos más ingresos. Es necesario suprimir los bajos impuestos establecidos por Bush porque sabemos que son inútiles. Tuvimos una economía muy próspera bajo el gobierno de Clinton con una tasa de impuestos sobre las rentas superiores al 39,6 por ciento, y una economía menos próspera con Bush a pesar de una tasa del 35 por ciento. No hay un solo argumento racional para seguir en la misma vía. Por otro lado, no hay razón para aceptar los paraísos fiscales y desvíos que ellos permiten. Finalmente, hay un margen para aumentar las cargas fiscales sobre los más ricos. El objetivo no es penalizar a la gente rica, consiste solamente en hacerles pagar su parte del financiamiento de las políticas públicas que el resto de la población necesita»

-A pesar de esta morosidad social, los Estados Unidos continúan siendo la primera potencia económica mundial ¿Cómo lo explica?

«Los Estados Unidos continúan siendo un lugar privilegiado para el 5 por ciento de los más ricos. Las rentas de los dirigentes son elevadas. Es una sociedad abierta. Nosotros tratamos muy bien a nuestras elites. Como académico, siempre me ha sorprendido la apertura y la competitividad del mundo intelectual norteamericano en relación al relativamente más cerrado de Europa, aunque últimamente ha mejorado. Pero vivimos también de nuestros laureles. Los Estados Unidos han sido, de lejos, los primeros en adaptar las nuevas tecnologías. Esto ya no es verdad. Nosotros registramos ahora un cierto retraso en relación a otros países. Una buena parte de la fuerza económica actual de Estados Unidos no es más que el eco del avance que nosotros tuvimos en los años 90»

NOTA : (1) L´Amérique que nous voulons, Ed. Flammarion, 2008.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. 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Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

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