Innovación elemental 6 (Calidad de la Comunicación)

Hemos visto hasta ahora: sentido de lo real, análisis de necesidades, proyecto y calidad. Haciendo esto nuestra vida, nuestra organización, nuestra administración será una organización competente y avanzada, pero quedan tres niveles elementales que son los que dan la clave del paso hacia la innovación: comunicación, grupo y conocimiento.

(Innovación – Aldebaran Innovation)

Presentemos la primera:

Innovación = f ( Calidad de la Intercomunicación, ……. )

Calidad de Intercomunicación = Comunicación

Le llamamos Comunicación al estado de los procesos de intercomunicación, cooperativos y de trabajo en común. Lo que permite dar el salto a la innovación es intercomunicarse, interrelacionarse, intercambiar información, y partir de un supuesto que es básico: lo más importante es dar lo que tienes. Sólo a través de esa postura se consigue que todos se impliquen en los procesos de intercambio, y uno se enriquezca con los conocimientos y experiencias de los otros.

La calidad de la interacción entre personas y entre personas y grupos es decisiva en los procesos innovadores. Precisamente suele ser el punto más débil de las inversiones en I+D. No se cuida el elemento de interrelación, de interdependencia, de interacción entre los participantes y entre los grupos participantes.

Punto débil 1: los grupos de innovación no son innovadores, es decir, actúan de forma excesivamente jerárquica y reduciendo los grados de libertad de los integrantes del grupo, y concentrándola en el superior.

Punto débil 2: Los grupos de innovación se comunican mal con el exterior. No se abren, no analizan las necesidades de los otros, no saben “ver al cliente”, y en esa medida, pierden muchas energías en proyectos “falsos” que difícilmente van a tener acogida por los otros.

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Un comentario en «Innovación elemental 6 (Calidad de la Comunicación)»

  1. El pájaro de fuego de Stravinsky es algo más que una gran pieza de la música, representa una innovación, una gran innovación en los acordes. Stravinsky nos llena, como nos llenó Mahler o Wagner o Verdi en determinados momentos.

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