LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA ESTUPIDEZ HUMANA

La Primera Ley Fundamental: ” Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo”.
La Segunda Ley Fundamental: ” La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona”.
La Tercera Ley Fundamental: ” Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio”.
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La Cuarta Ley Fundamental: ” Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error”.
La Quinta Ley Fundamental: ” La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado”.

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6 comentarios en «Estúpidos»

  1. Totalmente de acuerdo sobre todo en las dos últimas leyes.El estupido no conoce limites,es acritico, insistente….. y ¿podrá ser como la manzana podrida en un cesto?

  2. Haciendo compararaciones dentro de mi experiencia universitaria, la manzana podrida en un cesto serían los malvados, aunque malvado es una palabra muy relativa, serían los que hacen daño a otros sacando provecho para sí mismos (eso no parece ser tan malo, ¿verdad?). Los estúpidos son mucho más abundantes y suelen ser manejados por los malvados. Su estupided se debe sobre todo a que no se dan cuenta de ser manejados.

  3. Pensandolo bien…
    puede que todos estemos en el género estupidos. Excepto los malvados, claro.

  4. No te tortures, difícilmente podíamos ser estúpidos, si somos capaces de hablar sobre ello sin temor. Pero seguro que alguna vez cualquiera de nosotros hemos cometido una estupidez. No es algo tan raro.

    Por cierto, y ya lo he comentado en otra entrada, ¡estúpido! es un insulto muy femenino y muy definitivo. ¡Líbreme el cielo de ser llamado estúpido por una mujer! porque es algo que queda grabado para siempre. No cuento si alguna vez he sufrido tan agravio, lo dejo para mi intimidad.

  5. No me torturo. No me siento en la obligación de no ser estúpida. Soy como soy. Tan solo me gusta pensar de vez en cuando en ello.
    Pero explicare cual era el hilo de mi pensamiento cuando hice el comentario anterior:
    El tema de los estúpidos me hizo recordar mis primeras experiencias en la universidad. En mi departamento había un profesor que se adaptaba perfectamente a la categoría de “malvado”, por lo que lo llamaré M. Odiaba profundamente a otro profesor, superior en categoría y que dirigía la sección, este profesor no era consciente del odio y de las manipulaciones de M por lo que lo llamaré T (de torpe). T, tenía una secretaria muy eficiente de la que dependía en gran parte. Otro profesor del departamento (lo llamaré E, de estúpido) tuvo un pequeño disgusto con la secretaria debido a que no le hizo determinado trabajo. Entonces, M aprovecho para darle una larga charla contra la secretaria, recalcando los muchos derechos del profesor E y las muchas deficiencias de la secretaria. De esta charla yo fui testigo presencial, claro, que yo estaba en segundo plano y aparentemente no parecía que estuviera prestando atención a la conversación.
    Como consecuencia de la charla, el profesor E arremetió contra la secretaria y amplió aun más el radio del disgusto. El ambiente se volvió negativo en exceso para la secretaria. Yo también fui testigo de cómo el profesor M consolaba a la pobre secretaria, diciéndole que él era el único que estaba a su lado. Al final la secretaria resolvió irse.
    A mí me pasmó en aquel momento que el profesor E no fuera consciente de que todas sus ideas, realmente provenían de M. Posteriormente, también gracias a otra experiencia personal con el profesor M, comprendí, que si estás bajo un impacto emocional fuerte, no eres consciente de estar recibiendo información externa e interpretas esta información como nacida de ti mismo. Solo un observador no implicado emocionalmente puede darse cuenta del comportamiento de “estúpidos” y “malvados”.

  6. Una experiencia muy bien relatada y que sin duda, es mejor ejemplo que las consideraciones iniciales que yo copiaba de Cipolla. Tenía todavía algunas dudas, pero tu comentario las ha disipado. Puedo ahora distinguir sin problemas -creo- a alguien malvado de alguien estúpido. Gracias Carmen, muchas gracias

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