Se suele decir: «que pronto me ha pasado el tiempo». Lo decimos cuando hemos disfrutado, cuando hemos sido felices, cuando hemos vivido felicidad o bienestar o hemos visto un partido de futbol muy interesante. Pasa el tiempo rápidamente. No es así cuando las cosas no son de nuestro agrado, se hacen interminables, «el tiempo no pasa», es como si quedase estancado en nuestras cabezas.

Y cuando hemos vivido un tiempo intenso, feliz, interesante …… y ha pasado, ¡como lo añoramos!, cuanto pensamos en lo que no hemos hecho en ese momento, cuanto en lo que nos gustaría volver a vivirlo.

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En realidad, vemos las cosas predominando la nostalgia, eso de «todo tiempo pasado fue mejor», hasta que lo superamos. Pero, reconozcamos, que no es un buen formato, tal vez porque «empezamos» por donde no hay que empezar. Las cosas no empiezan desde lo bueno, sino desde la necesidad. Y para que haya necesidad, hay que sentirla, y cuando van las cosas bien, distorsionamos nuestra realidad y «no sentimos» realmente la necesidad. La necesidad se siente cuando no estamos bien, cuando estamos en el hoyo, o casi. Se disfruta más saliendo del hoyo, que viviendo encima de la montaña, y declinando por sus laderas, o buscando la forma de no caer.

Tal vez sería conveniente poner «el tiempo al revés»: primero, lo hondo, después el remonte, luego, la exponencial de la subida, y luego, descansar hasta que otra vez véamos un hoyo, una necesidad para abordar, y así embebernos en una nueva espiral de aprendizaje, de vivencia, de conocimiento. Si, tenemos que empezar por abajo, como decía en otra forma Melanie Klein, conocer a partir de la depresión, desde la hondura, desde la necesidad, le llamo yo. Por eso, la innovación está más cerca de los que sobreviven en el hoyo, en el espacio de las necesidades. Innovar, o sea, vivir, es hasta aburrido cuando ya hemos llegado. ¿Quién va a hacerlo?

Estas reflexiones me han venido dándole vueltas al curso, al cuatrimestre que acabo de terminar. Ha sido estupendo, ha sido como una película de dibujos, de las primeras, de las que nos impresionaban con cosas normalitas, no de estas de ahora llenas de monstruos, y bichos raros. Puedo afirmar, y llevo más de cuarenta años ininterrumpidos de profesor universitario, que ha sido el mejor de todos los cursos, el gran curso. Ha sido una experiencia intensa, he aprendido con mis alumnos, y ellos entre ellos y conmigo. Es una pena tener que dejarlo, porque ahora podíamos hacer cosas todavía más interesantes.

El ciclo ha sido de una gran intensidad, aunque estoy seguro de que se puede mejorar. Esto de la participación, del grupo, de la iniciativa, de la búsqueda, de la memoria colectiva, y de todas estas cosas ……. son una fuente inagotable de sorpresas y de satisfacciones ….. pero ahora me entra nostalgia. Me gustaría volver a pensar en la clase de los miércoles o de los jueves, y continuar ….. pero solo son unos días ….. luego pensaré sobre lo que hemos hecho entre todos, y buscaré -y seguro que encontraré- formas más innovadoras y satisfactorias de generar espacios de innovación y de aprendizaje. Siempre es posible, siempre. En realidad, hoy solo quería reflexionar algo sobre el tiempo.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

7 comentarios en «Tiempo, innovación»

  1. Heme aquí, Mª Carmen Muñoz Marín, una humilde sin nada que decir pero mucho que contar. Trovadora que escribe y canta, juega a encadenar palabras, dotarlas de realidad. Es maravilloso tratar con el lenguaje cuando estas inspirada, hacerle sangrar hasta que la mente quede desierta de los demás pensamientos.

    Me emociona ir contra mano con el mundo… estar de buen rollo y darme cuenta que en cualquier lugar del planeta hay personas de las cuales puedo aprender mucho…Con claridad esto lo he experimentado durante estos 4 meses en el aula 100.
    Finalmente, vuelvo a darle las gracias. Es gratificante saber que las horas usadas en enriquecer este espacio (horas intensamente vividas) han logrado estar a la altura que usted marcaba. Sólo he intentado compartir con usted (y quien se pasara a curiosear) lo maldito que es intentar parecer una escritora, periodista, poetisa, poeta o compositora… compartir con usted un «streptease» emocional en el que se gestan los más honestos pensamientos de mi persona.

    No quisiera aumentar su nostalgia pero sí hacerle llegar de alguna manera este texto que va a usted dirigido. No tengo muy claro que vuelva a pasarse por mi blog así que en vista de esta entrada me he tomado la libertad de escribirle.

    Agradecida por sus clases (que me han ayudado a soltarme en eso de hablar en público) reciba de vuelta un fuerte abrazo.

  2. Que bonito! De verdad.

    Menciones como la de M.Carmen no todo el mundo las puede leer…y es que no todos pueden tener una faena como la de Roberto! En mi opinión: «sos» un privilegiado. Dedicarse a la innovación ya tiene su «inri» pero disfrutar de la responsabilidad de compartir con los demás aquello hallado… eso como dice el anuncio no se compra ni con Mastercard.

    Reitero que… algún dia tengo ganas de tocar esas aulas de la Complutense y conocer «en directo» lo que en diferido y con solo una pizca de señal nos llega vía blog.
    He llegado a la conclusión que una de las mejores profesiones que existen (no tanto por lo que se cobre en Euros sino por la satisfacción que da) es la de saber ejercitar el arte de enseñar (o de hacer aprender).

    Hastapronto!

  3. Hola! Me alegra mucho leer que este haya sido para usted el mejor de los cursos en sus años de experiencia; impresiona, la verdad. Gracias por todo, y por sus comentarios en el blog, que animan a seguir escribiendo. Especialmente el último.
    Por muchas cosas mi blog se titula «En el camino» …
    Un saludo muy especial.
    Beatriz.

  4. Aqui estoy, para hacer mi aportacion, para ayudar en lo que pueda. Asi, empezar, diciendo que yo he sido alumna de este cuatrimestre, y que por supuesto he disfrutado de cada clase. Como he publicado en mi blog, he aprendido cada dia, no solo de Sistema Economico Mundial, que era nuestra asignatura, sino de la vida. He aprendido a perder el miedo a hablar en clase, a integrarme en las conversaciones que se realizaban, a observar, a actuar en la vida, que hay que participar, hay que disfrutar de los momentos…He aprendido muchisimas cosas, y ha sido una experiencia interesante, donde por una vez desde que llevo en la facultad, (y son ya 5 años) me he sentido parte del aprendizaje. Yo tambien he ayudado a enseñar, o al menos eso he sentido, al explicarles a mis compañeros que es el capitalismo, de que se trata, y su relacion con el cambio climatico a traves de nuestra exposicion en clase. Ya podrian ser asi todas las clases, seguro que la media de 5 alumnos por clase que he llegado yo a ver, aumentaba considerablemente.
    Como he dicho tambien en mi blog, pienso reconocer esta experiencia a todo el mundo, y si nos cruzamos por los pasillos, o mas adelante en la vida, el saludo se lo garantizo, seguro.

  5. Pues sí, el tiempo pasa volando,pero como en todas las cosas buenas. No quería dejar de agradecerte esta nueva experiencia académica que tanto nos ha aportado a todos. Me ha encantado, de verdad (El desarrollo de esta experiencia está algo más desarrollado en el blog). La intención de mi comentario no era hacerte nuevas alabanzas, que ya tienes bastantes (merecidas, por supuesto) sino aportar alguna nueva idea que pueda ser útil para futuros cursos. Me quedo con la frase de que todo se puede mejorar pero empezando por reconocer el trabajo bien hecho.
    No sé si te has planteado poner la asignatura en el campus virtual. A mí me parece bastante útil por ejemplo, en el calendario para hacer un mejor seguimiento de las variaciones en fechas que pudieran surgir en el programa de la asignatura a medida que avanza el curso, para tener los textos como el libro de sweezy y que no tengamos problemas en la biblioteca para conseguir el libro, incluso las lecturas ya que pensando en el grupo de tarde, quizás tengan algún problema con el horario de reprografía. Asimismo, en el foro de la asignatura los alumnos pueden intercambiar opiniones de las clases diarias y seguro que de la lectura del foro obtienes nuevas ideas para un futuro y tendrás otra fuente para aprender de tus alumnos y viceversa. Digo otra fuente porque es una idea complementaria al blog, que no se debería suprimir. Pero sólo es una humilde idea/sugerencia.
    Lo que sí se debería hacer para futuros cursos es planificar mejor los temas de los trabajos (que no coincidan los grupos y así aprender sobre más temas) y fechas de exposiciones para que no se acumulen tantas exposiciones el último día, y en fechas de exámenes donde haya alunm@s que no podamos asistir.
    Por último, y de carácter personal agradecerte un comentario que hiciste en clase que me animó (y es que creo que los profesores a veces no sois conscientes de lo que influís en los alumnos). El comentario fué que «los politólogos desperdiciamos nuestro talento haciendo oposiciones con lo que podríamos aportar en la empresa privada» o algo así. A mí nunca me han llamado la atención las oposiciones pero el curso pasado tuve un profesor que me animó a hacerlas hasta el punto que me lo empecé a plantear. Gracias por hacer ver que existen más puertas. Por otra parte, como en la innovación está el futuro, me parecería muy interesante cursar el master de Recursos Humanos e Innovación que he visto que eres el profesor, donde seguro que se aprenden nuevas técnicas de trabajo que seguro mejorarán en un futuro los resultados de las empresas, y las relaciones laborales. Me atrajo éste ámbito de trabajo porque realicé unas prácticas en una empresa de Recursos Humanos y estoy muy satisfecha con la experiencia y me gustaría formarme al respecto pero creo que 4000 euros me lo van a impedir de momento. Y no tengas nostalgia por el pasado sino nuevas y más ilusiones y proyectos para el futuro, que tus alumnos te van a tener ahí, seguirán viendo tu blog, seguirán escribiendo en el suyo y seguro que con más de uno no pierdes el contacto.
    Hasta otra.

  6. Tendré en cuenta tus recomendaciones, aunque es difícil combinarlas, sobre todo la cuestión de las fechas y las coincidencias en el uso de los libros disponibles, pero en todo caso, no me olvidaré de contemplarlo. Gracias otra vez

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