«La Bolsa … o la vida». La Bolsa tiene poco que ver con la innovación, como mucho con la tecnológica, más bien es un lugar de pillos, lo que importa es la información privilegiada. Y como funciona, para los que realmente obtienen plusvalías, como se dice, es porque consiguen esa información privilegiada. Un mundo de listillos con posibles o cercanos a los círculos de poder.

Los prescriptores de la Bolsa hablan de que «es un juego», pero no es un juego, aunque para la mayoría, si, es un juego, con una esperanza matemática no muy alta de obtener una buena rentabilidad. Los que tienen no la «esperanza», sino la expectativa cierta de conseguir altas rentabilidades son los profesionales de la bolsa y los que están en el mundillo de la ínformación privilegiada. El argumento es irrebatible, no precisa discusión.

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Sólo el hecho de que «se venda» como un espectáculo o un juego, como hace la cada día más deleznable Radio Intereconomía -deleznable por su posición neo-fascista, no por la información que intercala sobre Bolsa para aquellos que están interesados- ya es bastante significativo, y entiendo que totalmente correcto para la gran mayoría de ese «capitalismo social»(sic) que participa en el mismo.

Si la bolsa sube, no hay problemas para ellos; las cotizaciones suben y parece que van a seguir subiendo, todos ganan; pero hay un punto en que empiezan a perder, porque «todo lo que sube, baja y viceversa», y cuando empiezan los «apuros» y las «incertidumbres», los miedos, los que resisten menos o los que tienen menos aguante o menos información, son los que «la pringan». Y ahí aparecen los que no tienen tantos miedos, porque saben, y se aprovechan. Cuando la Bolsa baja, es horrible para los que no tienen información, porque se aferran a sus inversiones y tienen que esperar, a veces mucho, y otras se inquietan tanto, que venden, justo cuando otros compran y van a ver los resultados. Tener información en Bolsa es decisivo para ganar dinero, y la Bolsa es un mercado que anti-distribuye el dinero, es decir, los que tienen más suelen tener oportunidades de beneficio altas o muy altas, y los que tienen o invierten menos, bajas o muy bajas, y en muchos casos, pérdidas.

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Hoy, el nuevo periódico, «Público», que por cierto cada vez se asienta más en una fórmula y una orientación que tiende a convencerme, señala en su primera página: «Fraude de guante blanco»: «Cuatro de cada diez OPAS registran movimientos anormales de cotizaciones en los días previos» y «El 90% de los casos de uso de información privilegiada se cierra sin ninguna sanción» y subraya: «Los grandes abusos en la Bolsa quedan impunes». A esta primera plana, siguen las páginas dos y tres dedicadas al tema, bastante bien tratado, y con valentía. Por eso me pareció interesante dejar las cosas claras.

Mi idea es que: la Bolsa es lo que es, y lo que es, es especulación, es información privilegiada, y es dominio del débil por el fuerte, que contribuye a una peor distribución de la riqueza. Y nada más. Por supuesto, hasta los «pobres» pueden ganar en bolsa, pero tienen que ser muy prudentes, porque realmente «estan jugando», jugando a una especie de lotería, donde en parte las cartas están marcadas. Si lo olvidan, y se confían, y como decía Keynes quieren esperar -lo cual es lógico porque sus formas de inversión son menos arriesgadas, más conservadoras- hasta el último momento de subida, seguro que les pillará la bajada o en la bajada, y si siguen confiando en que el valor remontará, igual no lo hace, y en algun momento es más que posible que pierdan la paciencia, los nervios y aumenten sus miedos, y entonces, decidirán vender, aunque sea perdiendo, y perderán. Las cosas como son, y ….. el chocolate expresso -era un anuncio de culto hace años-.

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Podía decir muchas cosas más sobre la Bolsa, sin duda un mercado de financiación barato e interesante para las empresas que están en él. Estar en el IBEX35 es muy interesante para ellas. Pero ….. para ese capitalismo horriblemente llamado social o popular … para ese no está tan claro. Se lo aseguro.

Y en todo caso, también quería decir que la Bolsa no es innovación, más bien es todo lo contrario, porque favorece a los que ya tienen, porque prima a los que saben chismes, y porque es un mercado donde parece que todo lo regalan, es un mercado de «abundancia», y esos no son buenos para innovar. Además, es un mercado sobre objeto ficticios, como decía Hilferding, dineros o representaciones del dinero, jugamos con cosas que no existen, o sólo existen en nuestra imaginación, aquí «papel» que ni siquiera es papel, sólo apuntes en una cuenta de valores de un banco, res de res.

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Quisiera contarles la famosa anécdota de uno de los primeros Rothschild, y de como se hizo más rico, mucho más, a principios del siglo XIX, precisamente «jugando» con información privilegiada en Bolsa, aunque es algo ya muy conocido, algunos de vosotros no la conoceréis. Resulta que el tal Rothschild operaba en la bolsa de Londres, y era reconocido ya como una persona que sabía lo que hacía en sus inversiones. Ya tenía su buen capital. Era el momento en que se estaba librando la batalla de Waterloo entre franceses e ingleses. Él difundió que tenía contactos en la batalla que le contarían lo que pasaba, porque vendrían a Dover, por el canal de La Mancha para decirle noticias frescas. Las noticias consistían en que los ingleses estaban ganando o ya habían ganado. Él se marchó a la Bolsa londinense y llegó «apesadumbrado», cabizbajo, todo el mundo interpretó que los ingleses estaban perdiendo por lo cual se pusieron a vender, por la temida bajada de las acciones. Él mientras tanto compraba lo que otros vendían. Así se hizo más rico. Eso cuentan y yo me lo creo, aunque no le ocurriera al tal Rothschild, y fuera a otro diferente: información privilegiada, eso. En este caso, por lo menos, la había pagado, en otros casos, sólo hay que escucharla, si puedes poner el oido donde se «cuecen las habas».

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Controlar la información privilegiada es sencillamente imposible, como dice muy bien el periódico que he citado. No se puede sancionar porque es «imposible o casi imposible» demostrar que ha ocurrido. Sólo se ven los síntomas, pero ¿como se demuestra que la hubo?. Los que la han obtenido, no van a decir de donde, porque serían tontos, y los que la han facilitado tampoco van a ir por ahí alardeando, porque también les costaría una sanción. Ninguno está interesado. Total, no se puede demostrar. La información privilegiada seguirá siendo el cauce normal, y repito, normal, de ganar dinero en la Bolsa. Hasta los pequeños inversores la buscan, pero pocas veces la encuentran, y la mayoría de los casos es información de segunda.

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Más ….. más …… y más …..Para desarrollar un espacio de innovación SE NECESITA MÁS:- más DIVERSIDAD (pensar globalmente, culturalmente, holísticamente ….. y menos “pensamiento único” o teoría para todo y para todos)Para pensar en diversidad es preciso generar unas condiciones favorables de interrelación entre los actores. Se tienen que romper muchas barreras, muchas de ellas invisibles y/o inconscientes que nos acompañan en lo cotidiano y a las que nos hemos acostumbrado tanto, que hasta cuando parece que podemos liberarnos de esas barreras, ponemos pegas y hasta nos enfadamos cuando nos conducen por esos arrabales. No hay barrera que se caiga sola, es preciso ayudarla actitudinal y físicamente. En este caso, existen unas costumbres o modus operandi, por lo que a la gran mayoría nos han metido en unos rediles donde la uniformidad –igual que la verdad o hasta la jerarquía, se dan por leyes globales y nos acompañan en nuestro quehacer-. Menos mal que el tiempo de aprender casi siempre coincide con la juventud y en ella hay algo que nos lleva a mostrarnos o ser distintos de nuestros mayores, porque si no contásemos con esa cuestión a favor, sería más difícil aún entrar en la diversidad. Pero como todo, las murallas se han de ir deteriorando, pero no eliminándolas del todo, porque si así fuese pudiera ser que no pudiéramos resistir el cambio. La diversidad se acepta mejor para otros o para animales o para cosas inanimadas, y la apreciamos, pero no es tan fácil aceptar la diversidad en la verdad, la inestabilidad de lo que sabemos, su provisionalidad, la riqueza de las opciones o de los acercamientos a cada fenómeno, la no-linealidad en lugar de cualquier semejanza con lo mecánico y/o seguro-automático. Abordar a diversidad surge del intercambio, del conocimiento de lo otro, de la superación de las verdades y dogmas, de la relativización de todo o casi todo. Caminar en la diversidad es caminar en la libertad. Para llegar a ese camino, se hace preciso conocer, pero sobre todo conocer al otro, conocer al diferente, al diverso, y comprenderlo, no sólo verlo, sino vivir con el/ellos/ellas, y por tanto, comprender con otros, rompiendo con el juego solitario y aislado del que busca la notoriedad aprendiendo solo, en su camino hacia la heroicidad. Si caminamos con otros, las cosas se ven diferentes, a no ser que aquellos con los que caminemos sean tan tan parecidos a nosotros que eviten de igual forma ver lo diferente. El grupo prepara el camino de la diversidad, siempre que el grupo no sea algo aglutinado y homogéneo, sino un todo interdependiente y diferente, o al menos, mínimamente diferente, tanto en cuanto sus objetivos como en sus medios, recursos y conocimientos. La búsqueda no se hace pensando en la diversidad, sino pensando y trabajando-investigando en conocer, en aprender, en investigar, en vivir. La vida no sólo es rica en consideraciones, sino que apreciándola llegamos a ver sus matices, su diversidad, su variedad, y alguien y siempre encontrará algo que nos sorprenderá y lo incorporaremos en el bagaje intelectual compartido en dónde llegaremos a movernos. Por otra parte, la diversidad y la identidad en los pueblos están muy cercanas. Precisamente la supuesta identidad nacionalista conduce a la dificultad de percibir la diversidad o verla siempre como maligna, como perseguible, y es una buena causa de conflictos y guerras. El etnocentrismo aparece de esta forma como la antítesis de la diversidad, y busca la homogeneidad y lo único, “lo verdadero”.Casi en cualquier caso, el conocimiento nos permite ir rompiendo las barreras de las formas únicas, verdaderas, etnocéntricas y homogéneas. Y especialmente el conocimiento que se forja a partir de un grupo, de ellos mismos. – más PRACTICIDAD-aplicabilidad (pensar para cambiar, no pensar sólo para saber, aunque nadie encuentre el sentido práctico de lo que “se sabe”)Construir o seguir ideologías es no sólo fácil e irreal, sino que puede y normalmente maneja a las masas y les evita pensar, sustituyendo su libertad y alienando socialmente. – más LIBERTAD, más autonomía, más autoaprendizaje, y menos institución (las instituciones en el mejor de los casos llevan de diez a veinte años de retraso sobre lo que es y lo que se sabe, en el sentido anterior)- más COMUNICACIÓN, en todos los sentidos, de abajo a arriba, de arriba a abajo, en horizontal -tal vez la más necesaria y menos utilizada-. Para ello se precisa más ESCUCHA, y mayor sentimiento de que el otro puede “siempre salvarnos”.- Más ACCIÓN, más pruebas, más experimentaciones, más espacios de acción, todos ellos interrelacionados (y menos darle vueltas a las cosas y seguir dándoles vueltas). Esto se aplica a la educación como a la empresa o a la sociedad.- Más INTERCOMUNICACIÓN, mayor interrelación, más ramales de lo mismo, y por tanto, más profundidad y menos superficialidad en todo, en las relaciones, en la interacción de los objetos, en todo. Es preciso cuidar asimismo los espacios físicos, porque condicionan de forma importante las relaciones entre personas. No es lo mismo un espacio enfrentado, como es el propio de los colegios y escuelas, a un espacio redondo, donde todos nos veamos las caras.- Más INVESTIGACIÓN, más búsqueda, más inquietud, más iniciativa, como contraposición a quedarnos sentados viendo o leyendo lo que otros hacen o encuentran.- Más amplitud e interrelación SOCIAL. Empresas, Estado o Educación se muestran demasiado encerrados en sí mismos y no en un espacio social y socializador más amplio. Abrir las aulas, extenderlas al exterior de los edificios, hacia la naturaleza, hacia nuestra vida y nuestra historia …. pasear, admirar lo nuestro, ver lo ajeno y también admirarlo. Integrarlo todo en un espacio complejo.- Más PASIÓN, más sentimiento, más enamoramiento de lo que podemos saber y lo que ya sabemos- Más INDUCIR, INVITAR, MOTIVAR A APRENDER y menos obligar a aprender. Tenemos que sentir el amor a aprender, y a aplicar, y que aplicando analizar lo que aprendemos y nos sirve de referencia para mejorar al paso siguiente.- Más PROYECTOS, más iniciativas, más emprendimientos, más riesgos y menos repetir lo mismo, hacer lo del año pasado. Nada es perfecto, sólo viene a serlo la necesidad de mejorar lo que ya se conoce.- más VARIEDAD en lo que se hace o lo que se aprende: ¡hay tantas cosas de las que podemos disfrutar!- más EXPERIENCIA, más vida, más sentirlo tú mismo, que vivir la vida que otros ya han experimentado y vivido. Cosas vivas para vivir.- Más MOTIVACIÓN-INTERÉS, y menos controles (y si los controles son “inevitables”, devolverlos corregidos y mostrando lo que no se ha aprendido bien o se puede mejorar). El control sólo amedrenta, pero ¿enseña? Vincularlo con “más libertad-autonomía”.- Más FLEXIBILIDAD y al tiempo, más PLANIFICACIÓN (flexible, por supuesto: la planificación si no se cumple ya ha cumplido su papel: dignificarnos como personas que quieren ir hacia allí y no hacia otro lado: saber adónde se quiere ir)Todo esto y más es lo que se puede conseguir en espacios de innovación, basados precisamente en aprender metodologías que conllevan el cambio hacia la libertad, la diversidad y transversalidad de conocimientos y personas, la intercomunicación y otros Para ello es preciso enfatizar en las potencialidades y competencias de los profesores, de los directores, de los coordinadores …… Pocas veces, todas o alguna de estas cuestiones no son debilidades estructurales y formativas de los mismos. Y casi siempre pueden mejorar mucho las cosas que hacen y cómo las hacen. Por tanto, todo lo escrito constituyen TENDENCIAS NECESARIAS PARA ENFOCAR, ORIENTAR Y ORGANIZAR LA INNOVACIÓN SOCIAL, la INNOVACIÓN ORGANIZATIVA, LA INNOVACIÓN EDUCATIVA Y TODO TIPO DE INNOVACIÓN. Hay otras, pero ya he hablado de muchas. En todo caso, si queréis ayudarme …. estaría encantado.De las Debilidades Estructurales y cómo convertirlas en ÁREAS DE MEJORA ESTRUCTURAL y OportunidadesDe cualquier forma, en mi criterio, son cuatro los puntos “débiles” o de mejora en que se podía aglutinar todo el problema:Más participación y consiguientemente, más grupo. Se precisa formarse en grupos y en su metodología para generar espacios de participación. No se aprende por “ciencia infusa”, sino trabajando intensamente, formándose en aquello que es la clave para participar, saber cooperar y trabajar en grupo. Hemos conseguido reformular una metodología grupal que permite a un profesor o a un director o a un coordinador en nueve pasos, nueve reuniones y un espacio virtual entre ellas, buscando la aplicabilidad, y con un apoyo asesor a sus proyectos docentes, empresariales o cooperativos, pueda ser un buen líder grupal y generar un espacio abierto de cooperación y participación en el aula, en los grupos, en la empresa o en las organizaciones del tercer sector. Por tanto, más participación implica más grupo y, consecuentemente, uno tiene que conocer en profundidad cómo puede facilitar la construcción de grupos, su desenvolvimiento y su materialización en aprendizajes o proyectos innovadores. Más acción, fomentar la acción y la practicidad de lo que se hace, el sentido real, de las cosas experimentadas. El aula suele estar muerta y mirándose al ombligo, encerrada en sí misma. Y lo mismo, la empresa o la organización comunitaria. Les falta acción. Claro que la acción siempre comporta mayor riesgo, sobre todo, de errores (“el que tiene boca, se equivoca”, el que hace y va a la realidad de la vida, aprende equivocándose, pero difícilmente no se equivoca, aunque luego lo sepa aprovechar para hacerlo mejor). La acción debe correr en paralelo, pero una milésima de segundo adelantada sobre la investigación: action-research es el mejor método para acercarnos a una acción que nos beneficie con su aprendizaje continuo, basado en gran medida en el error (que suele ser el buen aprendizaje), y a la vez nos permita saber que ocurre para que las cosas vayan como van, y en cierta medida, replantear continuamente la planificación de la acción y el problema saber verlo desde varias perspectivas. La acción es una asignatura pendiente de las aulas, y de las organizaciones empresariales o sociales y no digamos de la administración pública. Más internet, más virtual, menos tiempo de aula y más trabajo en la casa o donde sea, con sus compañeros o sólo, pero utilizando software y plataformas que realmente mejoren y amplíen las posibilidades y oportunidades del aprendizaje aportados por el mundo virtual. Para ello, se precisa mucha orientación, porque ni en la institución enseñanza, ni en la organización, se plasma más que los conocimientos de los individuos que en espacios de aprendizajes compartidos horizontalmente. El gap-hándicap de profesores y generalmente coordinadores respecto a sus alumnos o a sus colaboradores en el plano internet suele ser muy amplio, y eso les lleva a utilizar peor esos instrumentos y en términos relativos, y a tender a “encerrarse” en su poder, evitando el avance de su organización, sea la que sea. Para que obtengamos de internet lo que es posible, y es mucho, es preciso que experiencias y conocimientos de “los de abajo” sean las que lideren las aulas o las organizaciones, y siempre sabiendo que en la mayoría de los casos, internet o el mundo del software nos aportan un complemento extraordinario de lo que ya sabemos hacer, lo que permitirá aumentar nuestras posibilidades y mejorar ostensiblemente lo que aportamos. Más planificación, previsión, saber lo que queremos hacer y con qué ritmos. Nuestras plataformas docentes u organizativas han de estar planificadas, no para acertar –que también-, sino para saber en cada momento lo que hacemos y por qué lo hacemos. La cuestión de los ritmos es muy importante. Y los ritmos demasiado estresados fragmentan las posibilidades y hacen menos positivo el esfuerzo. Saber pensar en términos de ciclos, de ciclos de innovación, donde la presencia se sigue de la “ausencia” virtual, forjándose así una continuidad en el proceso; o que todo se organiza según las máximas de la metodología científica, sabiendo que no podemos esperar que todo tenga el mismo ritmo, sino que hay cosas que se pueden plantear en términos diarios o semanales o mensuales o trimestrales o anuales. Y eso, refinarlo. Los ritmos son como los latidos, importantísimos para que el organismo funcione mejor y con menos disfunciones. En estos tres meses ….¿Qué he aprendido estos 3 meses?Ya han pasado tres meses desde el inicio de curso. A lo largo del mismo tenemos distintos profesores con distintas maneras de impartir sus clases: unos centrados en la teoría, otros centrados en las prácticas y otros centrados en reflexiones y en la dinámica. ¿Cuál es la mejor manera de aprender?Los estudiantes no queremos estudiar, no queremos estar tardes y tardes estudiando teorías de memoria para que en cuanto pasemos el examen se nos olvide todo. Porque eso es lo que pasa, las cosas que se estudian mal y sin ganas se terminan olvidando con el tiempo. Tampoco queremos hacer trabajos interminables en los que no tienes tiempo para otras asignaturas. Entonces, ¿qué es lo que los estudiantes queremos? Queremos aprender, no memorizar.¿Cuál es la mejor manera de aprender? Participar y escuchar a otros. Cuáles son sus opiniones y discutir sobre ello. Descubrir por nosotros mismos, porque el maestro no es sino una herramienta para el aprendizaje, un guía que nos ayuda a seguir hacia delante, que nos da pautas. El verdadero poder de aprender reside en nosotros mismos.Una buena manera de aprender es mediante grupos. Gracias al trabajo en grupo podemos aprender no sólo sobre el tema que decidimos tratar, sino que aprendemos a escuchar al resto de los integrantes, aprendemos a organizarnos, a expresarnos, a conocer distintos puntos de vista, a llevar a cabo trabajos en conjunto, a trabajar con gente que tiene distintos objetivos y opiniones, a solucionar posibles problemas que surjan… Aprendemos a ver más allá de lo que pensamos, y eso en nuestra carrera considero que es muy importante. Publicado por sandrel

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